Sopa de tomate y albahaca.


El otoño ya está aquí y aunque las temperaturas siguen siendo elevadas siempre encuentro una excusa para preparar una de mis sopas favoritas.
 Los tomates están en su mejor momento tras capturar todo el sol del verano. No he podido resistir la tentación de convertirlos en sopa aromatizada con albahaca y acompañarla de requesón.
La primera vez que probé esta sopa acababa de llegar a mi tierra adoptiva y me ha acompañado durante todos estos años ocupando un puesto importante en mi recetario de sopas…
Esos tomates maduros de Mazarrón, mmm…


INGREDIENTES:

2 cebollas , 1 kg. de tomates bien maduros, 4 cucharadas de aceite de oliva, sal, 200 ml. de caldo de verduras, 1 cucharada sopera de azúcar, 1 cucharada sopera de albahaca pìcada y requesón para presentar.


ELABORACIÓN:

1- Cortamos las cebollas en juliana y las ponemos a pochar en una cazuela con el aceite de oliva.
2- Escaldamos los tomates en agua hirviendo durante 25 segundos tras hacerles una cruz en la piel con un cuchillo afilado.


3- Los pasamos por agua fría y les retiramos la piel y la parte central, más dura.
4- Los troceamos y añadimos a la cazuela junto con la albahaca picada. 
5- Añadimos la sal , el azúcar y el caldo de verduras.
6- Tapamos y dejamos cocinar a fuego medio durante media hora removiendo de vez en cuando.


7- Trituramos con una batidora eléctrica y rectificamos la sal si fuese necesario.
8- Servimos con un poquito de requesón y algo de albahaca picada.

La Editorial Planeta ha sacado a la venta este fabuloso libro de recetas de La compañera bloguera Dolors Mateu
Desde este blog vamos a sortear un ejemplar entre todos los seguidores de “Cuchillito y Tenedor”. Sólo tenéis que dejar un comentario en mi blog expresando el deseo de participar y dejando vuestro correo electrónico. El día 11 de Octubre se  sorteará y se publicará el nombre del afortunado. Animaos a participar, vale la pena!!!



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Salsa de pisto casera.

Fabulosa salsa para la pasta, para acompañar una buena tortilla de patatas, las verduras, nuestras pizzas caseras y paninnis … ¡¡¡Buenísima!!!
Hay que aprovechar que los tomates y hortalizas han capturado todo el sol del verano y están en su mejor momento.
Es mi salsa favorita y la que más utilizo en casa, la que más juego da en mi cocina. Veréis…


INGREDIENTES:

1 kg. y medio de tomates maduros, un pimiento rojo, 1 pimiento verde, 1 diente de ajo, 1 cebolla, media berenjena, aceite de oliva virgen, sal,1 cucharadita de azúcar, pimienta, orégano y albahaca.


ELABORACIÓN:

1- Hacemos una cruz en los tomates con un cuchillo afilado y los escaldamos durante 15 segundos en agua hirviendo, metiéndolos a continuación en agua fría. De este modo le retiraremos la piel con mucha facilidad.
2- Los cortamos en cubitos y reservamos. 


3- Ponemos una sartén grande a fuego medio con algo de aceite de oliva virgen, el ajo y la cebolla cortada a pequeños cubitos. Cocinamos hasta que blanquee.
4- Añadimos los pimientos cortados en trocitos y la berenjena sin piel y troceada. 
5- Salpimentamos, añadimos el azúcar, el orégano y la albahaca. Mezclamos y dejamos cocinar durante 10 minutos.

6- Agregamos los tomates cortados a cubitos que teníamos reservados y dejamos cocinar durante al menos media hora, añadiendo algo de agua si fuese necesario ( los tomates no siempre tienen la misma cantidad de zumo). Las hortalizas deben quedar bien cocinadas y blanditas.
7- Trituramos con una batidora eléctrica nuestra salsa de pisto y la guardamos en un recipiente de cristal hermético hasta que se enfríe. Luego conservamos en frío.

Salmorejo cordobés.

Hoy os presento un plato clásico de la gastronomía española que, a pesar de ser típico en las zonas del Sur de España dónde el calor aprieta, cada vez  se consume más en cualquier punto del país. 
Es absolutamente delicioso y sano. Siempre que lo elaboro utilizo el mejor pan de pueblo que tengo a mi alcance, un buen aceite de oliva y los tomates bien maduritos, para que el resultado sea perfecto. 
Un buen salmorejo debe ser espesito, de textura similar a una crema y a nosotros en casa nos gusta incluso algo más espeso, para dippear y salsear unas buenas patatas fritas de calidad, probad, exquisito!!!
Si os gusta algo más líquido, sólo tenéis que aumentar la proporción de agua o de tomate e ir probando hasta encontrar vuestra textura perfecta.
Añadirle unos trocitos de buen jamón y huevo cocido y… A disfrutar.

 INGREDIENTES:

1 Kg. y 100 g de tomates bien maduritos, 100 ml. de aceite de oliva virgen, 1 diente de ajo, 250 g. de pan de pueblo del día anterior, 1 cucharadita de sal, 1 buen chorro de vinagre de manzana y medio vasito de agua.


ELABORACIÓN:

1- Tomamos un cuchillo afilado y hacemos una cruz a los tomates en la piel. Los metemos durante 25 segundos en agua hirviendo para escaldarlos y, a continuación, en agua fría con algo de hielo. De este modo le retiraremos la piel con mucha facilidad.
2- Ponemos en el robot de cocina  (o vaso batidor) el pan de pueblo troceado finito.


3- Le añadimos el aceite de oliva, la sal, el vinagre de manzana y el agua.
4- Trituramos bien.
5- Agregamos ahora los tomates sin piel y el diente de ajo.
6- Trituramos de nuevo hasta que quede una textura de crema espesa.


7- Si nos gusta algo más ligero, añadimos un poco más de agua, teniendo en cuenta que un buen salmorejo no es líquido, sino cremoso.
8- Rectificamos la sal si fuese necesario y servimos bien frío acompañado de jamón y huevo cocido.
9- También podemos mojar en el salmorejo unas buenas patatas fritas tipo chips o unas deliciosas regañás.
Veréis qué bueno…

Empanadillas de atún con tomate al horno.

En mi casa dan mucho juego estas empanadillas caseras con un relleno tan sencillo como el atún con tomate. Hay que adaptar la cocina al gusto de nuestros catadores y si quiero que gusten a todos, tengo éxito asegurado utilizando un atún en conserva de calidad y una buena salsa de tomate para elaborar mis empanadillas.
En esta ocasión he querido probar una nueva receta de masa que mi amiga María me recomendó y lo cierto es que tenía razón, me ha encantado. Masa manejable, elástica y requetebuena. Veréis… 


INGREDIENTES:

Para la masa:  425 g. de harina, 1 cucharadita de sal, medio vaso de vino blanco, medio vaso de leche y un poco de agua.
Para el relleno:  3 latas de atún en conserva y salsa de tomate al gusto.
Huevo para pincelar.


ELABORACIÓN:

Ponemos en un cuenco grande la harina y  la sal. En el centro añadimos la leche y el vino blanco.
Mezclamos los ingredientes con una mano hasta conseguir una masa ligada.
Si es necesario añadimos algo de agua.


Ponemos la bola de masa sobre una superficie enharinada y amasamos unos minutos hasta que veamos que la masa está bien elástica.
La cortamos en trozos de igual tamaño ( igual peso ) y extendemos cada bolita de masa con el rodillo hasta dejarla bien finita.
Ponemos un poco de relleno de atún con tomate en el centro de la masa extendida y cerramos dando forma a la empanadilla.
Sellamos pellizcando los bordes.


Colocamos las empanadillas sobre una placa de horno con papel vegetal y pincelamos con huevo batido.
Metemos al horno precalentado a 180 grados hasta que estén doraditas.
Salen estupendas y vuelan…

Focaccia.

La focaccia ( hogaza ) es un pan tradicional de la cocina italiana, considerada una delicia de la  famosa gastronomía de Liguria.
Pan plano cubierto con hierbas aromáticas e ingredientes típicamente mediterráneos, aliñados con aceite de oliva , sal gruesa, romero, cebolla, etc…
No es la primera vez que preparo este pan tan delicioso, pero sí con esta receta, tomada del blog de Cristina y con estos ingredientes.
Me ha encantado la combinación, repetiré, sin lugar a dudas!!!
INGREDIENTES:
450 g. de harina de fuerza, 225 ml. de agua, 25 g. de levadura fresca de panadería, 2 cucharadas de aceite de oliva virgen , una cucharadita de sal.
Para cubrir mi focaccia:  tomates cherry , pimiento verde, pimiento rojo, pimiento amarillo, romero fresco, queso de cabra, huevos de codorniz, un chorrito de aceite de oliva virgen y escamas de sal con romero ( Carmencita).
ELABORACIÓN:
Lo primero que vamos a hacer es elaborar un prefermento.Para ello ponemos en un cuenco mediano 100 ml. de agua templada y le añadimos 25 g. de levadura fresca.Removemos hasta que se disuelva completamente.
Le agregamos 100 g. de harina , tapamos con film y dejamos reposar durante una hora.
Transcurrido este tiempo, el prefermento estará listo para ser utilizado.
Volcamos el prefermento en la cubeta de la panificadora. Luego añadimos los ingredientes líquidos:  125 ml. de agua y 2 cucharadas de aceite ; seguidos de los ingredientes sólidos: 350 g. de harina y una cucharadita de sal .
Programa 6 . La panificadora amasa y deja levar la masa hasta que dobla su tamaño.
Retiramos la masa de la cubeta y damos forma a nuestra focaccia ayudándonos con un rodillo, en mi caso le he dado forma rectangular, intentando conseguir un acabado rústico, irregular.
Colocamos sobre la masa los ingredientes elegidos: pimientos cortados en dados pequeñitos, tomates cherry bien maduritos cortados a la mitad, unos huevos de codorniz, queso de cabra loncheado, unas ramitas de romero fresco , sal de romero en escamas y un chorrito de aceite de oliva virgen.
Dejamos reposar la focaccia hasta que doble tamaño.
Precalentaremos el horno a 200 grados y en el momento de meter la focaccia bajaremos la temperatura a 180 grados.
Hornearemos hasta que se vea doradita, los huevos cuajados y el queso fundido, unos 25 minutos.
Tiene un corte magnífico y queda aromática y deliciosa, me ha encantado.
Hace bien poco que me he animado a “cultivar” mis propias plantas aromáticas en la terraza y se nota mucho la diferencia en los platos. Por ello, si os gustan, os animo a hacerlo.No se necesita mucho espacio y la diferencia es notable!!!

Pipirrana.

Hoy os presento esta deliciosa ensalada típica de la zona de Murcia, Jaén y Almería que me gustó muchísimo desde la primera vez que la probé, recién llegada a estas tierras. El elemento más importante de esta “pipirrana” es el tomate, combinado con bacalao, alcaparras y cebolleta tierna.
Podemos añadirle pepino y pimientos también, aunque la receta que yo os presento prescinde de ellos.
Muy fácil de hacer y muy adecuada para este tiempo de Cuaresma. A ver qué os parece.
INGREDIENTES:
(Pipirrana para 4 personas ):  Un bote grande y uno pequeño de tomate natural pelado, 1 cebolleta tierna, 120 g. de bacalao desalado, medio bote de olivas negras sin hueso, alcaparras, aceite de oliva virgen extra, sal y lechugas variadas.
ELABORACIÓN:
Lo primero que debemos hacer es poner a escurrir los tomates pelados para que suelten el exceso de líquido que suelen traer. Muy importante elegir unos tomates de buena calidad, puesto que vamos a consumirlos en crudo y se nota mucho la diferencia de unos a otros.
Los cortamos en trozos de tamaño regular y los ponemos en un bol.
A continuación lavamos bien y pelamos la cebolleta fresca, troceándola en daditos pequeños y añadiéndola al bol del tomate. Mezclamos.
Añadimos 4 ó 5 cucharaditas de alcaparras bien escurridas y medio bote de olivas negras sin hueso.
Mezclamos bien todos los ingredientes y ponemos sal.
A continuación troceamos el bacalao desalado con una tijera de cocina cuidando que queden trocitos del mismo tamaño.
Lo salteamos unos minutos en una sartén con un poquito de aceite de oliva virgen, escurrimos y dejamos templar.

Añadimos la bol y mezclamos todos los ingredientes, que deben marinar un par de horas, al menos.
Para emplatar, ponemos un aro de presentación y colocamos la mezcla presionando ligeramente.
Acompañamos de lechugas variadas y aliñamos con aceite de oliva virgen.
Deliciosa!!!

Quiché mediterránea.

Os quiero enseñar una quiché que hago a menudo en mi casa y gusta mucho a todo el que la prueba.
Este relleno también lo pongo en la pasta con frecuencia y da muy buenos resultados.
Es un plato muy resultón, que se puede tener preparado con antelación y siempre sale bien. Os lo recomiendo, a ver qué os parece.
INGREDIENTES:
Para la masa:
300 g. de harina de trigo, 2 huevos, 75 g. de mantequilla, 1 cucharadita de sal y un chorrito de leche.
Para el relleno:
1 pimiento rojo, 1 pimiento verde, 1 cebolla pequeña, 150 g. de tomates cherry, 1 docena de tomates deshidratados, bambú en láminas ( Carrefour), salsa de soja,orégano, sal, pimienta negra, 100 g. de queso Goudá, 3 huevos batidos, 200 ml. de nata líquida y 4 cucharadas de aceite de oliva virgen.
ELABORACIÓN:
Ponemos en un bol la harina, la mantequilla, los huevos batidos, un pellizco de sal y un poquito de leche fría y mezclamos todo muy bien hasta formar una bola de masa.
La envolvemos en film y dejamos que repose 10 minutos en el frigorífico.
A continuación, recuperamos la masa y la extendemos con un rodillo sobre un molde de fondo desmontable forrado con papel vegetal.
La pinchamos con un tenedor y la cubrimos con papel de aluminio.
Ponemos peso encima y la metemos al horno precalentado a 175 grados durante unos 10 minutos.
Mientras se hornea la base , vamos preparando el relleno.
Para ello, ponemos en una sartén grande 4 cucharadas de aceite de oliva y añadimos los pimientos cortados en daditos y la cebolla cortada en daditos también .
Pasados 5 minutos, añadimos a la sartén un buen chorro de salsa de soja y las láminas de bambú y seguimos pochando todo a fuego medio.
Cuando falte poco para tener todo pochadito, añadimos los tomates cherry partidos a la mitad, el orégano,los tomates secos que habremos hidratado previamente, la sal y pimienta molida.
Cocinamos 2 minutos más y retiramos del fuego.


Ponemos en la sartén ya fuera del fuego, el queso Gouda cortado en pequeños daditos, la nata y los huevos batidos. Mezclamos todo muy bien y reservamos.
Retiramos la masa del horno transcurridos los 10 minutos y le sacamos el papel de aluminio con cuidado de no quemarnos.
Vertemos nuestro relleno sobre la masa y metemos al horno de nuevo hasta que presente un aspecto doradito por encima, unos 20 minutos en mi horno.
Se sirve templada, aunque podemos  hacerla con antelación y, antes de servir, darle un golpe de horno…
Espero que la probéis y os guste.


Ajoarriero

Hoy os traigo un plato tradicional de la cocina navarra. Es muy común en todo el Norte de España y obligado para los amantes del bacalao.
Me encanta que forme parte del recetario de mi casa. Quiero que mis hijas se acostumbren desde pequeñas a educar su paladar y  disfrutar de la cocina tradicional tanto como de la “nueva cocina”.
No quiero que sean niñas que rechacen sabores nuevos y sólo sepan comer salchichas, huevos y hamburguesas.
 Yo pienso que educar el paladar de nuestros niños es una importantísima labor  que han de  realizar los padres, nadie más.


INGREDIENTES:
(Para 4 personas): 1 kg. de bacalao, 2 pimientos choriceros secos, aceite de oliva virgen, 1 cebolla, 3 dientes de ajo,  3 patatas grandecitas, 1 tomate maduro, 1 guindilla y sal.
ELABORACIÓN:
El día anterior ponemos el bacalao a remojar en abundante agua fría y con la piel hacia arriba, cambiando el agua un par de veces durante ese tiempo.
Al momento de cocinar, ponemos el bacalao en una cacerola, cubrimos con agua fría y tapamos, dejándolo a fuego moderado hasta que comience a hervir.
Dejamos que hierva 2 minutos y retiramos la cacerola del fuego, dejando reposar en este caldo el bacalao durante 5 minutos.
Lo escurrimos y guardamos el caldo.
Ponemos en una cazuela de barro 3 cucharadas de aceite de oliva con la cebolla y el ajo picados muy menuditos.Dejamos que pochen unos minutos y añadimos las patatas cortadas en láminas bastante finas.
Dejamos que cueza todo a fuego muy lento, regando con un poco de caldo de bacalao y moviendo con una cuchara de madera.
Una vez cocido todo , chafamos un poco la patata con un tenedor.
En ese momento incorporamos el tomate sin piel ni semillas, cortado a daditos pequeños y damos un hervor.
Agregamos el bacalao escurrido y troceado , los pimientos choriceros ( que habremos hidratado con un poco de agua hirviendo), troceados y sin semillas.
Pondremos también una guindilla picada.
A partir de este momento el truco está en mover la cazuela circularmente, en vaivén, o mover cuidadosamente con una cuchara de madera.
El bacalao soltará toda su gelatina , las patatas todo su almidón y la salsa se ligará divinamente.
Esto nos llevará aproximadamente 15 minutos.
Rectificamos de sal y si queda muy espeso le añadimos un par de cucharadas de caldo de bacalao de la primera cocción.
Se come calentito y está tan bueno que se me saltan las lágrimas de emoción. ¿Será normal esto?


Panecillos con tomate y provolone

Estos panecillos son deliciosos por sí solos.  Su sabor se disfruta sin necesidad de ponerles relleno alguno, porque tienen corazón de queso provolone y tomate, no necesitan nada más.
Estoy probando muchísimas recetas de pan diferentes y, a día de hoy, la esponjosidad, el colorcillo y el sabor de estos panes…no lo he podido superar con ningún otro.
 ¡Qué fascinante es el mundo del pan!
INGREDIENTES :
500 g. de harina de fuerza, 25 g. de levadura fresca, 30 g. de mantequilla, 280 ml. de agua, 50 ml. de leche, 10 g. de azúcar, cucharadita de sal, 30 g. de tomates deshidratados, 100 g. de queso provolone y orégano.
ELABORACIÓN :
En una tacita de agua hirviendo sumergimos los tomates para que se hidraten y los mantenemos ahí unos veinte minutos.
Cortamos en daditos muy pequeños el queso provolone y reservamos en el frigo hasta el momento de añadirlo al pan.
Ponemos en la cubeta de la panificadora los ingredientes por este orden :
Agua, leche, mantequilla fundida, harina, sal, azúcar y , por último la levadura desmenuzada.
Programa 2 de la panificadora, para pan esponjoso.
La máquina nos avisará con una señal acústica del momento adecuado para añadir el tomate  (bien escurrido del agua y cortado en daditos pequeños ) , el provolone y el orégano.
Por supuesto, se pueden elaborar los panecillos sin panificadora, siguiendo el orden de incorporación de los ingredientes manualmente y luego amasando hasta conseguir una masa elástica y uniforme.
Al finalizar el primer levado, que dura una media hora, retiramos la masa de la cubeta y la dividimos en bolitas de tamaño uniforme, si es preciso las pesamos, a mí no me importa que sean de diferentes tamaños…
Les damos la forma deseada y las colocamos sobre una placa de horno con papel vegetal, bastante separadas, para que no se peguen al levar.
Con una tijera de cocina le damos un par de cortes a cada panecillo y dejamos que leven hasta que doblen tamaño, unos 30 minutos, en un lugar templado.
Espolvoreamos con un poquito de harina nuestros panecillos, para que luego tengan un aspecto más rústico y los metemos al horno precalentado a 180 grados durante unos 20 minutos.
Sólo queda disfrutarlos, solos o acompañados, tienen un sabor delicioso , muy mediterráneo.


Tarta de carne picada

Se han acabado las vacaciones, ya estamos de nuevo en casa organizándolo todo para la vuelta al cole y al trabajo, acostumbrando el cuerpo otra vez al calor intenso y, en definitiva, volver a empezar.

Hoy he preparado una tarta de carne picada y patatas, en casa ha gustado mucho y ahora toca chapuzón en la piscina, con el recuerdo de Galicia en mi retina, su color verde y fresco, su olor, la familia que se queda allí…la morriña que tarda unos días en marcharse…ya debería estar acostumbrada…

INGREDIENTES: 700 g. de carne de ternera picada, 3 huevos, sal, pimienta negra recién molida, pimentón dulce, 1 cucharadita de hierbas provenzales, 1 cebolla grande, 2 dientes de ajo, 1 manojito de perejil fresco, 7 patatas hervidas y  400 g. de tomates maduritos.

ELABORACIÓN: mezclar la carne picada con los huevos batidos, la pimienta, sal, hierbas provenzales y un poquito de perejil finamente picado.
Pelamos la cebolla y los dientes de ajo y los picamos muy finitos ( yo utilicé picadora eléctrica) .
Agregamos a la masa de carne las cebollas y ajo picados.
Engrasamos una fuente de horno del tamaño adecuado o bien la forramos con papel vegetal.
Pelamos las patatas hervidas ,  las cortamos en rodajas y forramos el fondo del molde con estas rodajas, cuidando que quede bien cubierto.
Distribuimos la masa de carne por encima de las rodajas de patata. Cocinamos el pastel de carne picada durante 30 minutos en el horno precalentado a 220 grados.
Mientras tanto, lavamos los tomates y cortamos rodajitas. Al cabo de 15 minutos de cocción, sacamos del horno el pastel y colocamos con cuidado las rodajas de tomate en forma de círculo, hasta cubrir toda la superficie del pastel.
Metemos al horno 30 minutos más, hasta que veamos que los tomates se han asado bien.
Antes de servir, espolvoreamos con pimentón y perejil fresco picadito. Podemos desmoldarlo o servirlo directamente en el molde.

En mi casa ha sido un éxito, espero que os guste . Un besote a todos.