Magdalenas de naranja.


Aroma a magdalenas caseras recién salidas del horno. Maravillosos bizcochitos de toda la vida con ese sabor cítrico que tanto nos gusta. 
¿Cuál es el secreto de unas magdalenas altitas y esponjosas?… Elaborar la masa adecuadamente y dejarla reposar en frío varias horas. En el momento de hornearlas, el horno debe estar a una temperatura elevada y el contraste entre la masa fría y la temperatura elevada del horno hará el resto…
                                                                                                                Fuente: “Cocinerando”


INGREDIENTES:

375 g. de harina de repostería, pizca de sal, 250 g. de azúcar, 250 g. de leche, 225 g. de aceite de oliva suave, 3 huevos XL, 4 parejas de gasificantes para repostería ( bicarbonato y acidulante ), 1 cucharada sopera de ralladura de naranja y 3 gotas de esencia de naranja. Azúcar para espolvorear.

ELABORACIÓN:

1- Montamos los huevos junto con el azúcar durante 5 minutos a velocidad alta utilizando unas varillas.
2- Agregamos el aceite en hilito, desde el borde del recipiente y seguimos batiendo.
3- Añadimos la ralladura de naranja, la esencia y la leche, bajando la velocidad.


4- Tamizamos la harina junto con la sal y los gasificantes y los vamos añadiendo poco a poco al recipiente, mezclando hasta que se integren todos los ingredientes.
5- Vertemos la masa en un recipiente con tapa y la metemos al frigorífico durante toda la noche, o al menos 3 horas, hasta que esté muy fría.

6- Transcurrido este tiempo, precalentamos el horno a 220 grados.
7- Vertemos la masa en los papelillos para magdalenas colocados dentro de moldes rígidos, llenando tres cuartas partes de su capacidad.
8- Espolvoreamos la superficie con azúcar y metemos al horno.

9- Tras 5 minutos de horneado, bajamos la temperatura a 200 grados y seguimos horneando hasta que se vean doraditas.
10- Retiramos y enfriamos sobre una rejilla metálica.

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Bundt cake de naranja y kiwi.

Bizcocho de naranja y kiwi, super esponjoso y húmedo. Muy aromático y jugoso gracias a la ralladura y la fruta fresca que lleva en su interior. 
Apenas dura un par de días en casa este gran bizcocho y resulta ideal para los almuerzos escolares y los desayunos en familia.
Nunca puedo decir no a un buen bizcocho y la colección de recetas que ya he tenido ocasión de probar y adaptar a mi gusto comienza a ser interminable.
De éste en concreto destacaría su aroma y esponjosidad. Fabuloso, os lo recomiendo!!!

INGREDIENTES:

4 huevos, 365 g. de harina con levadura incorporada, 1 cucharadita de sal, 320 g. de azúcar, cáscara de 1 naranja rallada, 200 g. de mantequilla reblandecida, 1 cucharadita de esencia de naranja, 1 yogur griego mezclado con 1 cucharada de zumo de limón y 3 kiwis cortados en rodajas finas. Azúcar glas para espolvorear.

ELABORACIÓN:

1- Batimos la mantequilla blandita con unas varillas o amasadora a velocidad alta hasta que blanquee y se vea esponjosa, unos 5 minutos.
2- Agregamos el azúcar glas poco a poco y batimos igualmente a velocidad alta un par de minutos más.
3- Añadimos los huevos 1 a 1 y seguimos batiendo a velocidad media.


4- Agregamos la esencia y la ralladura de naranja. 
5- Bajamos la velocidad y agregamos el yogur mezclado con el zumo de limón.
6- Tamizamos la harina junto con la sal y la vamos añadiendo poco a poco, a cucharadas hasta obtener una masa bien integrada. 


7- Vertemos la mitad de la masa obtenida en un molde de bundt bien engrasado con mantequilla y a continuación distribuimos las rodajas de kiwi por encima de la masa.
8- Vertemos la otra mitad de masa sobre el kiwi y alisamos con una espátula.
9- Dejamos caer 2 ó 3 veces el molde sobre la superficie de la encimera, protegiéndola con un paño de cocina doblado. ( Esta operación hace para que la masa ocupe todos los recovecos del molde y las posibles burbujas de aire salgan al exterior).


10- Metemos al horno precalentado a 180 grados y lo colocamos en la parte baja sobre una rejilla, para permitir que el aire circule a lo largo del tubo del molde y la cocción sea uniforme y correcta.
11- Retiramos del horno en cuánto al pinchar el centro del bizcocho con un palito veamos que sale limpio de adherencias.
12- Dejamos que se temple 10 minutos dentro de su molde y, a continuación desmoldamos sobre una rejilla metálica y espolvoreamos con azúcar glas.

Flan de naranja sin hoyuelos.

Casi nadie se resiste a un buen flan de huevo casero, de los postres más aplaudidos en cualquier punto del planeta. Pero siendo una elaboración sencilla, no todo el mundo consigue un flan perfecto.
Desde luego que no influye en el sabor un flan plagado de hoyuelos, pero nunca pasaría examen en las mejores escuelas de repostería profesional.
Es tan sencillo conseguir un flan casero sin hoyuelos, como vigilar la temperatura del horno para que en ningún momento hierva y burbujee el agua del baño María.
Nosotros elegimos:  un flan delicioso y perfecto o no. El sabor es lo importante, sin duda, pero para mí el aspecto sí importa.

INGREDIENTES:

200 ml. de leche semidesnatada, 200 ml. de zumo de naranja recién exprimido, 175 g. de azúcar, 4 huevos y la piel de 1 naranja.
 Para el caramelo de los moldes:  10 cucharadas soperas de azúcar, medio vasito de agua y un buen chorro de zumo de limón.


ELABORACIÓN:

1- Vamos a elaborar un caramelo ligero para caramelizar los moldes del flan. Para ello ponemos en un cacito el azúcar , el agua y el zumo de limón. Mezclamos y ponemos al fuego sin remover más. Dejamos reducir hasta que comience a dorarse y caramelizar ( buscamos un caramelo ligero, nada oscuro).
2- Con una cuchara vertemos una pequeña cantidad en cada molde cubriendo fondo y lados.


3- Ponemos la leche al fuego con una corteza de naranja y le damos un hervor. Dejamos que se enfríe completamente.
4- Batimos los huevos junto con el azúcar. Le añadimos el zumo de naranja y mezclamos.
5- Agregamos la leche aromatizada a la naranja.


6- Vertemos esta mezcla en los moldes caramelizados.
7- Cocemos en horno al baño María a 170 grados, procurando que en ningún momento el agua del baño María hierva o haga burbujitas, lo que provocará que en el flan se formen los antiestéticos hoyuelos.
Para ello vigilaremos la cocción bajando la temperatura del horno un puntito si es necesario.

8- Desmoldamos en frío deslizando por los bordes un cuchillo afilado e invirtiendo el molde sobre un plato a continuación.

Pastel de crepes Suzette.

Este es el pastel que elegimos para celebrar el cumpleaños de mi hija Gloria. Uno de sus postres favoritos son los crepes Suzette. Así que mi pastel reunía todos los ingredientes para ser de su agrado y triunfar.
Una torre de deliciosos crepes rellenos con crema de naranja y bañados con almíbar de naranja.
Ha quedado fabuloso y como se ve, no reviste complicación alguna. Os dejo mi receta por si os apetece probarlo y daros un cítrico homenaje de color naranja…


INGREDIENTES:

Para 35 crepes:  260 g. de harina de repostería, 380  ml. de leche, pizca de sal, 250g. de azúcar, 8 huevos, 6 cucharadas de aceite de oliva.
Para la crema de naranja:  4 huevos, 145 g. de azúcar, 35 g. de Maicena y el zumo de 4 naranjas.
Almíbar: 100 g. de azúcar y el zumo de 2 naranjas.

ELABORACIÓN:

1- Ponemos todos los ingredientes para hacer los crepes en un recipiente hondo y mezclamos bien con unas varillas, hasta obtener una masa con textura similar a unas natillas ligeras. Dejamos reposar en frío media hora.
2- Untamos una sartén antiadherente con una pizquita de mantequilla y vertemos un cucharón de masa girando la sartén para repartir la masa por toda la superficie.


3- Cocinamos el crepe por ambas caras y lo ponemos en un plato. Procedemos de la misma manera hasta agotar toda la masa. Reservamos.
4- Crema de naranja:  Ponemos en un cazo el zumo de naranja con la mitad del azúcar y cocinamos a fuego medio hasta que el azúcar de disuelva. Dejamos templar.
5- En otro recipiente ponemos los huevos batidos con el azúcar restante y la Maicena. 


6- Juntamos las dos mezclas y cocinamos a baño María hasta que la mezcla espese.
7- Ponemos una pequeña cantidad de crema sobre cada crepe y los vamos apilando, alternando crema de naranja y crepes. 
8- Almíbar:  En un cazo a fuego medio mezclamos el azúcar y el zumo de naranja, cocinando hasta que espese y reduzca.


9- Bañamos el pastel de crepes con el almíbar de naranja. Conservamos refrigerado hasta el momento de servir.

Galletas de naranja pintadas a mano.

Tengo un nuevo cortador de galletas que siempre va a ocupar un lugar especial en mi corazón por la maravillosa persona que me lo ha regalado. Las cosas que tienen más valor no son las que más dinero cuestan. Es imposible expresar con palabras lo mucho que me ha gustado este detalle…
Mi nuevo nuevo cortador se ha estrenado con estas deliciosas galletas de mantequilla aromatizadas a la naranja. Esta masa me encanta. Estas galletas son ideales para el café de la tarde o para regalar si las ponemos en una bolsita de celofán con un lacito mono.
En esta ocasión he teñido la masa de un ligero color melocotón y el conejito va pintado a mano con un poco de colorante en polvo color terracota. Creo que además de deliciosas, han quedado unas galletas muy simpáticas, me gustan!!!  A ver qué os parecen a vosotr@s…


INGREDIENTES:

200 g. de mantequilla a temperatura ambiente, 100 g. de azúcar glas, 1 huevo XL, pizca de colorante en gel Wilton ( color melocotón), 360 g. de harina de repostería y 4 gotitas de esencia de naranja. Colorante en polvo comestible ( color terracota).

ELABORACIÓN:

1- Ponemos en el bol de la amasadora o en un recipiente hondo la mantequilla a temperatura ambiente y el azúcar glas. Batimos a velocidad alta hasta que esté cremoso.
2- Añadimos el huevo y seguimos mezclando.
3-  Agregamos la esencia de naranja y la pizca de colorante y mezclamos.
4- Tamizamos la harina y la vamos añadiendo poco a poco, mezclando a velocidad baja con la paleta mezcladora o a mano con una espátula hasta conseguir una masa con todos los ingredientes integrados.

5- Tapamos con film la bola de masa y dejamos reposar en la nevera durante al menos media hora.
6- Transcurrido este tiempo estiramos la masa con un rodillo entre dos pliegos de papel vegetal.
7- Retiramos el pliego de papel de la parte de arriba y damos forma a las galletas con nuestro cortador.
8- Las colocamos sobre una bandeja de horno con una espátula.


9- Metemos al horno precalentado a 180 grados y horneamos durante unos 12 minutos aproximadamente.
En cuanto empiecen a tomar color por los bordes las retiramos y colocamos sobre una rejilla metálica.
10- Cuando estén completamente frías pintaremos los conejitos con un poco de colorante en polvo color melocotón.

Rosquillas de naranja al horno.

Hoy os invito a unas deliciosas rosquillas de naranja que se elaboran en el horno. Su particularidad fundamental es la suavidad de la masa por la adición de queso crema. Van aromatizadas con naranja  y el glaseado de naranja y la ralladura que le he puesto, acentúa todavía más su sabor cítrico. 
Con estas cantidades salen 10 rosquillas hermosas de 40 gramos cada una. Lo cierto es que saben a poco, te quedas con ganas de más. Así que si os pasa como en mi casa que somos muchos, doblad las cantidades porque han volado las rosquillas… Ni me he enterado… 

                                                                       Fuente: “El Paraíso de los golosos” 


INGREDIENTES:

180 g. de harina de trigo, media cucharada de postre de levadura, 75 g. de queso crema, 35 g. de mantequilla, 1 huevo, ralladura de naranja, 3 gotas de esencia de naranja, 85 g. de azúcar.
Para el glaseado: zumo de naranja, azúcar glas y bolitas de azúcar.


ELABORACIÓN:

1- Batimos el huevo junto con el azúcar a velocidad alta hasta que blanquee.
2- Bajamos la velocidad y agregamos el queso crema, la ralladura y la esencia de naranja.
3- Añadimos la mantequilla a temperatura ambiente y seguimos mezclando.
4- Por último, agregamos la harina tamizada con la levadura y mezclamos hasta obtener una masa lisa que no se pegue a los dedos.

5- Cortamos en porciones de 40 gramos y damos forma de bola a cada porción.
6- Hacemos un agujero en la parte central de cada bola girándola entre los dedos, para darle forma de rosquilla.
7- Las colocamos sobre una bandeja de horno con papel vegetal.
8- Horneamos hasta que estén ligeramente doradas ( horno precalentado a 180 grados).

9- Colocamos sobre una rejilla y en cuanto se enfríen vertemos sobre ellas un glaseado de naranja ligero, que habremos hecho mezclando zumo de naranja con azúcar glas al gusto, hasta conseguir la textura deseada.
10- Salpicamos unas bolitas de azúcar para decorar.

Tarta de naranja.

Felicidades a mi amiga del alma Yoly, esa hermana que se elige,  destinataria de esta tarta de naranja y a todas las mamis del mundo, que el domingo es su día, especialmente a mi mami:  ¡¡¡Te quiero!!!
Os quiero presentar mi tarta de naranja, puro dulzor, qué buenísima está.
Es una tarta sencilla cuya base es una plancha gruesa de bizcocho de naranja, ligeramente calado de almíbar de naranja. Va rellena de suave chantilly y por encima lleva crema de naranja y fruta fresca salpicada de chocolate rallado.
Espero que os guste y os animéis a probarla. Tan solo el bizcocho es tan jugoso y rico que vale la pena.

INGREDIENTES:

Para el bizcocho:  170 g. de harina de repostería, 10 g. de levadura en polvo, 1 naranja entera ( pulpa, sin piel), 250 g. de azúcar, 3 huevos XL y 70 g. de mantequilla.

Para el almíbar de naranja:  100 g. de azúcar y el zumo de una naranja grande.

Para la crema de naranja:  3 huevos, 145 g. de azúcar, 22 gramos de maicena y el zumo de 2 naranjas.

Para la crema Chantilly:   1 brik pequeño de nata para montar, 6 cucharadas soperas de azúcar glas y 3 gotas de esencia de naranja.


ELABORACIÓN:

1- Bizcocho de naranja:  Batimos los huevos con el azúcar durante 5 minutos hasta que adquieran textura de crema.
2- Añadimos la mantequilla derretida poco a poco, desde el borde del recipiente y seguimos batiendo a velocidad alta.
3- Bajamos la velocidad y agregamos la naranja cortada en trozos pequeñitos ( sin nada de piel blanca). Batimos.


4- Tamizamos la harina junto con la levadura y la añadimos poco a poco, mezclando a velocidad mínima, hasta conseguir una masa con los ingredientes integrados.
5- Vertemos la masa obtenida en un molde rectangular engrasado y con papel vegetal.
6- Horneamos a 180 grados ( precalentando el horno) hasta que al pinchar el centro del bizcocho con un palito, éste salga limpio.
7- Desmoldamos, dejamos enfriar sobre una rejilla y cortamos a la mitad transversalmente para formar las dos capas del pastel. ( Lo ideal, es envolver el bizcocho en film y dejarlo reposar en frío hasta el día siguiente, cuando montaremos la tarta).


8- Crema de naranja:  Ponemos en un cazo el zumo de naranja y la mitad del azúcar. Llevamos a ebullición sin dejar de remover, retiramos del fuego y dejamos templar.
9- En otro recipiente mezclamos los huevos batidos, el resto del azúcar y la Maicena.
10- Preparamos un baño María, poniendo en una sartén gruesa 2 dedos de agua.
11- Juntamos las 2 mezclas anteriores y cocemos a baño María sin dejar de mover con un agitador suavemente, hasta que la crema espese. 


12- Crema Chantilly: Montamos la nata muy fría, en un recipiente bien frío también y cuando esté casi montada vamos añadiendo poco a poco el azúcar glas y 3 gotas de esencia de naranja. Ponemos en una manga pastelera y reservamos al frío.
13- Almíbar de naranja:  Ponemos el zumo con el azúcar al fuego y dejamos reducir un poco hasta que se vea espesito.


Montaje del pastel:  
14- Calamos las 2 planchas de bizcocho con almíbar de naranja. Rellenamos con crema Chantilly y sobre el bizcocho superior ponemos crema de naranja y unas rodajas de fruta fresca salpicadas con algo de chocolate rallado.

Galletas de ganchillo.

Hoy os traigo una nueva receta de galletas de mantequilla aromatizadas con naranja que he horneado para probar mi nueva amasadora. Hasta el momento, no todos, pero la mayoría de mis postres y galletas estaban hechos a mano, a la antigua usanza, con poco más que unas varillas y mis dos manitas.
Así que, ahora que dispongo de una buena ayudante, no voy a negar que todo me resulta mucho más sencillo. La masa para galletas que yo hacía a mano con mis varillas y una cuchara de madera, ésta “señorita” la hace en un pis-pás, sin manchar nada y yo mirando con cara de tonta con mi cuchara en la mano… Es un placer verla trabajar.
Lo dicho, una fabulosa ayudante y compañera de faenas que me ha hecho ( no puedo decir que lo haya hecho yo ) una masa estupenda. 
La receta es de Patricia Arribálzaga, pastelera a la que admiro, me encantan sus trabajos.
La idea de grabar las galletas con tapetes de ganchillo aparece en Pinterest y numerosos blogs americanos hasta la saciedad. En España es muy conocido el post del estupendo blog: “La receta de la felicidad “, así que vamos a promocionar los blogs españoles ¿ no?


INGREDIENTES:

100 g. de azúcar glas, 200 g. de mantequilla a temperatura ambiente, 1 huevo XL, 360 g. de harina de repostería y 1 cucharadita de aroma de naranja.

ELABORACIÓN:

1- Batimos el azúcar con la mantequilla hasta formar una crema.
2- Añadimos el huevo y batimos.
3- Añadimos el aroma de naranja y mezclamos.


4- Tamizamos la harina y la incorporamos poco a poco. Si se utiliza un robot de cocina, usaremos la pala mezcladora. Si lo hacemos a mano, añadimos la harina, mezclamos con una espátula y luego amasamos a mano.
5- Formamos una bola de masa, tapamos con film y dejamos reposar en la nevera una hora por lo menos, para que no se formen burbujas en la superficie de las galletas al hornear.
6- Recuperamos la masa y la estiramos sobre una hoja de papel de hornear. Colocamos otra hoja de papel sobre la masa y pasamos el rodillo, dejándola del grosor deseado ( 5 ó 6 mm. )
7- Retiramos la hoja de papel de la parte superior y colocamos sobre la masa el tapete de ganchillo requetelimpio.


8- Pasamos el rodillo con suavidad, para que la forma del tapete se marque en la masa.
9- Retiramos el tapete con cuidado.
10- Damos forma a las galletas con un cortador redondo y las colocamos sobre una bandeja de horno ayudándonos con una espátula.
11- Horneamos a 180 grados ( precalentando el horno ) unos 12 minutos. En cuanto empiecen a tomar color por los bordes retiramos a una rejilla y dejamos enfriar.
Me ha encantado esta masa. Las galletas son una delicia!!!

Crépes Suzette

Otra receta clásica que vale la pena probar. Si no lo habéis hecho ya os recomiendo que elaboréis estas deliciosas crépes tan aromáticas y apetecibles.
La historia de su creación es muy discutida, pero la tendencia generalizada admite que fue el maitre del Príncipe de Gales, quién accidentalmente derramó licor sobre las crépes que iba a servir de postre al Príncipe y sus invitados en su residencia de invierno en la Costa Azul. Al probar el resultado del flambeado un poco asustado, temiendo que el postre se hubiese estropeado, comprobó con asombro lo buenísimas que estaban. Así que las dobló en dos partes y las sirvió como nueva creación, dándoles el nombre de la hija de uno de los invitados, Suzette. 
Fueron un éxito que, como muchas otras recetas, tiene su origen en un accidente culinario…


INGREDIENTES: (Para 10 crépes )

80 g. de harina, 125 ml. de leche, pizca de sal, 75 g. de azúcar, 3 huevos, 90 g. de mantequilla, 2 cucharadas soperas de aceite de girasol, ralladura de naranja, zumo de 2 naranjas, zumo de un limón, 6 cl. de licor de naranja o mandarina.


ELABORACIÓN:

Tamizamos la harina en un cuenco, añadimos la leche y removemos con unas varillas hasta obtener una masa homogénea.
Añadimos una pizca de sal y otra de azúcar, los huevos y el aceite de girasol.
Removemos y dejamos reposar esta masa unos 30 minutos.


Derretimos una cucharadita de mantequilla en una sartén. Vertemos un cucharón de masa y extendemos hasta dejarla bien fina.
Procedemos de la misma manera para elaborar 10 crépes.
Calentamos el resto de la mantequilla ( unos 60 gramos ), añadimos el azúcar restante y removemos hasta que se derrita.
Vertemos la ralladura de naranja junto con los zumos de naranja y limón. Removemos y dejamos cocinar a fuego lento hasta obtener un almíbar.


Por último, doblamos las crépes en dos, las pasamos por el almíbar de naranja en la sartén y las emplatamos.
Si queremos flambearlas, calentamos un poco el licor de naranja, vertemos sobre las crépes y prendemos fuego.
Repartimos el resto del almíbar sobre las crépes y servimos calentitas espolvoreando con ralladura de naranja.

Arroz con leche de chocolate.

Os presento un postre sencillo y clásico con un toque renovado, que hará las delicias de pequeños y mayores en vuestra mesa navideña. Presentado en copas o en pequeños vasos de chupito es una opción estupenda para disfrutar algo dulce y fresco a la vez que delicioso. La combinación chocolate y naranja siempre resulta fabulosa. He acompañado este arroz con leche tan especial de unas trufas de chocolate blanco y polvo cítrico de naranja, no menos especiales, buenísimas!!!

                                                               Fuente: Juan Lax, Chef.


INGREDIENTES:


100 g. de arroz redondo, 100 g. de azúcar, piel de media naranja, 100 g. de chocolate fondant y 1 litro de leche.

Para las trufas de chocolate blanco y polvo cítrico:  350 g. de chocolate blanco, 85 g. de nata líquida, 55 g. de mantequilla y polvo de naranja para rebozar.  

ELABORACIÓN:

Ponemos la leche en una cazuela con la piel de naranja y llevamos a ebullición. Cuando comience a hervir añadiremos el arroz y removeremos de vez en cuando para evitar que se pegue.
Dejamos cocinar unos 20 minutos, hasta que el arroz esté en su punto.


A continuación añadiremos el azúcar y el chocolate troceado.
Removemos y mezclamos muy bien. Damos un hervor más y retiramos del fuego.
Servimos en copas y dejamos templar. Luego lo metemos al frigorífico y servimos bien frío acompañado de virutas de chocolate blanco.


Para las trufas de chocolate blanco:  Ponemos un pequeño cacito con la nata y la mantequilla. Cuando estén bien calientes, añadimos el chocolate blanco y mezclamos muy bien. Vertemos en un recipiente y congelamos.
Cortamos dándole la forma deseada, en este caso bolitas y pasamos por polvo de naranja.



Polvo de naranja:  Retiramos la piel a varias naranjas con un cuchillo afilado ( desechando la parte blanca).

En una bandeja de horno la colocamos y horneamos a temperatura baja, incluso aprovechando el calor del horno cuando estamos haciendo otras preparaciones.
También puede dejarse secar al sol.
Cuando está bien seca y crujiente, pulverizamos con un robot de cocina o molinillo y reservamos en un recipiente hermético hasta el momento de ser utilizado.