Macarons rellenos de trufa.

Macarons de colorines rellenos de trufa, para regalar a nuestros seres queridos en pequeñas cajitas de flores  atadas con bonitos lazos. Estaba impaciente por estrenar mi nueva amasadora y quería que fuese con macarons, una de las cosas que más me divierte hacer y para las que se necesitan unas claras montadas a punto de nieve bien firme, lo que consigue sin esfuerzo mi nueva maquinita. Estoy muy contenta con el resultado y lo que más me ha gustado ha sido poder regalar a mi familia estos macarons hechos con todo mi cariño, que han servido para endulzar los cafés navideños…


INGREDIENTES:

110 g. de almendra molida, 200 g. de azúcar glas, 100 g. de claras de huevo, 40 g. de azúcar glas ( para añadir a las claras ), pizca de sal y pizca de colorante en gel Wilton rosa.
Relleno: media tableta de chocolate fondant, 40 g. de mantequilla y un chorrito de ron. 


ELABORACIÓN:

1- Preparamos 2 bandejas de horno con papel vegetal en el que habremos dibujado circulitos de 3 cm. de diámetro. Yo utilizo una tapa de botella. ( He probado el tapiz de silicona y el resultado no me ha convencido).
2- Pasamos la almendra molida por un molinillo de café o trituradora, para dejarla lo más fina posible.
3- La mezclamos con el azúcar glas en un recipiente hondo.
4- Tamizamos esta mezcla.


5- Montamos las claras a punto de nieve con un pellizquito de sal y cuando estén casi a punto, añadimos 40 g. de azúcar glas ( poco a poco).

6- Ponemos las claras montadas en un recipiente hondo.
7- Le vamos añadiendo la mezcla de almendra- azúcar glas a cucharadas y mezclando con una espátula con movimientos envolventes hasta agotar la mezcla.

8- Dividimos la masa obtenida en 2 partes y a una de ellas le añadimos una pizca de colorante rosa y mezclamos hasta que se vea el color bien integrado

9- Vertemos la masa en dos mangas pasteleras ( masa blanca y masa rosa ) con boquillas redondas y lisas.
10- Dejamos caer montoncitos de masa sobre los circulitos, dando forma a los macarons, colocando la manga lo más vertical posible.
11- Dejamos secar los macarons antes de hornearlos el tiempo que sea necesario ( 1 hora o incluso más ). Estarán listos para hornear cuando al tocarlos la superficie se vea seca y nada pegajosa al tacto.

12- Precalentamos el horno a 150 grados y en el momento de meterlos bajamos la temperatura a 130 grados. Vigilamos la cocción, ya que es muy breve. En 7 u 8 minutos estarán listos.
13- Dejamos enfriar en la bandeja y luego desprendemos del papel con cuidado y los colocamos en una rejilla.
14- Relleno:  Derretimos en un cacito la mantequilla y añadimos el chocolate fondant y el ron, mezclando bien y dejando enfriar, antes de rellenar los macarons.  

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Macarons de albaricoque y crema de mantequilla al azahar.

Para elaborar estos macarons he utilizado la receta que proporciona Annie Rigg, en su libro “Macarons”.

No podía quedarme con la intriga de saber si me iba a funcionar otra receta diferente a la que siempre uso, así que, dicho y hecho, probada. 
Las proporciones de ingredientes que Annie utiliza para sus macarons son diferentes y el momento en el que añade los colorantes también, pero no difieren tanto en lo básico. Estoy satisfecha con el resultado y a continuación pongo la receta por si a alguien pueda serle de utilidad.


INGREDIENTES:

(Para 40 mitades, 20 macarons )
200 g. de azúcar glas, 100 g. de almendras molidas, 120 g. de claras de huevo ( 3 aprox.), pizca de sal, 40 g. de azúcar extrafino, pizca de colorante en gel melocotón, cacao en polvo Valor para espolvorear, manga pastelera con boquilla lisa y 2 bandejas de horno forradas con papel vegetal.


ELABORACIÓN:

Ponemos el azúcar glas y las almendras molidas en el bol de un robor de cocina o batidora eléctrica y mezclamos durante 30 segundos hasta que se amalgame todo.
Reservamos.
Montamos las claras a punto de nieve con un pellizco de sal. Añadimos poco a poco el azúcar extrafino ( 40 gramos ), a cucharadas. Tenemos que conseguir unas claras montadas brillantes, compactas y blancas.


Es el momento de añadir una pizca de colorante en gel melocotón, hundiendo un palillo con el colorante en la pasta y removiendo cuidadosamente hasta que se reparta el color.
Con una cuchara de metal, añadiremos poco a poco la mezcla de azúcar y almendras a las claras de huevo.
Conseguiremos una masa fundida tersa.
Vertemos la masa en la manga pastelera y formamos círculos del mismo tamaño sobre las bandejas de horno forradas con papel vegetal.


Espolvoreamos sobre los macarons un poco de cacao en polvo con un colador y dejamos secar los macarons durante al menos una hora antes de hornearlos. Al tacto no han de resultar húmedos ni pegajosos.
Transcurrido este tiempo, horneamos a 150 grados, unos 7 minutos.
La capa superior debe quedar crujiente y la parte de abajo seca.
Dejamos enfriar en la bandeja de horno.


Relleno:  65 g. de mantequilla ablandada, 130 g. de azúcar glas, media cucharadita de agua de azahar y albaricoques secos ( orejones) troceados muy finitos.
Batimos la mantequilla hasta dejarla cremosa y blanca. Añadimos poco a poco el azúcar glas y batimos para que la crema quede uniforme.
Añadimos el agua de azahar y mezclamos bien.
Ponemos en una manga pastelera de boquilla rizada y rellenamos los macarons, añadiendo sobre la crema de mantequilla y azahar unos trocitos de albaricoque.
Dejamos reposar los macarons 30 minutos antes de servir.

Macarons de manzana y mora.

Frutas de otoño, manzana y mora, rellenan estos deliciosos macarons junto al queso  mascarpone que tanto me gusta, haciendo de estos pastelillos de almendra un exquisito y elegante bocado frutal.
La idea de este relleno y presentación es de Annie Rigg, prestigiosa repostera y estilista culinaria.
Poco a poco iré probando todas sus recetas y las compartiré con vosotr@s.
Ésta en concreto ha sido un éxito total, recomendable al máximo.
Para la elaboración de mis macarons de manzana y mora he seguido la misma receta que uso siempre y me funciona desde el primer día, lo que sí adopto de Annie, son sus deliciosos rellenos y presentaciones.


INGREDIENTES:

300 g. de azúcar glas industrial, 150 g. de almendra molida, 120 g. de claras de huevo, 1 sobre de ácido tartárico, colorante en gel verde manzana y morado.
Para el relleno:  4 manzanas pequeñas Gala o Pink Lady, 2 cucharadas de azúcar, zumo de medio limón recién exprimido,125 g. de moras ( frescas o congeladas )y una tarrina de queso mascarpone.


ELABORACIÓN:

Preparamos 2 bandejas de horno con papel vegetal, en las que habremos dibujado circulitos de igual tamaño, que nos servirán de guías a la hora de dar forma a los macarons. El papel se coloca con la tinta hacia abajo y se fija a la bandeja con algo de grasa ( mantequilla, por ejemplo ) para evitar que se mueva.
Debemos preparar el relleno antes de hacer las bases de macarons. 


 Para ello, pelamos , descorazonamos y troceamos las manzanas y las ponemos en un cazo mediano con el azúcar y el zumo de limón.
Cocinamos a fuego lento hasta que las manzanas comiencen a ablandarse, removiendo de vez en cuando.
Añadimos las moras y seguimos cocinando 10 ó 15 minutos más, hasta que la fruta sea un puré espeso.



Si hace falta, añadimos algo más de azúcar o lo trituramos un poco más con un tenedor.
Lo ponemos en un colador o escurridor, para que suelte el posible exceso de líquido y reservamos en la nevera hasta el momento de rellenar los macarons.


Para elaborar los macarons :  trituramos la almendra en un robot de cocina o molinillo de café, para que quede todavía más fina.
La tamizamos junto con el azúcar glas y reservamos.
Montamos las claras a punto de nieve, añadiendo un sobre de ácido tartárico y las colocamos en un recipiente hondo.
Mezclamos a cucharadas, con movimientos envolventes de abajo hacia arriba, las almendras-azúcar glas con las claras de huevo.
Dividimos la masa en dos partes. Teñimos una parte de morado y la otra de verde.
Las vertemos en dos mangas pasteleras.
Damos forma a los macarons, colocando en una bandeja los verdes y en otra los morados.


Dejamos secar los macarons durante una hora al menos, La superficie antes de meterlos al horno ha de estar completamente seca, para que no se agrieten.
En cuanto veamos que es así, precalentamos el horno a 150 grados y, en el momento de meterlos, bajamos la temperatura a 130 grados.
7 minutos de horno  aprox.y nuestros macarons estarán listos.
Retiramos, dejamos templar en la bandeja y desprendemos del papel con cuidado, colocándolos sobre una rejilla.


Sobre las mitades moradas pondremos un poco de puré de manzana y mora. Sobre las mitades verdes ponemos mascarpone , ayudándonos de una manga pastelera de boquilla rizada.
Juntamos las dos mitades y dejamos reposar media hora antes de servir. ¡¡¡Qué ricos!!!

Macarons de caramelo salado.

La semana pasada por fin encontré el libro que llevaba semanas buscando y no aparecía : ” Macarons “, de Annie Rigg, prestigiosa repostera, estilista culinaria y escritora, que nos ofrece recetas infalibles para triunfar con macarons exquisitos con rellenos bien originales y deliciosos.
Ha valido la pena la espera, es un librito estupendo que os recomiendo si os gusta el mundillo de los macarons. Simplemente por la belleza, delicadeza y elegancia de las fotos que nos ofrece vale la pena.
Yo paso sus páginas una y otra vez, me tiene enamorada y quiero probar todos y cada uno de los deliciosos macarons que nos propone…Para empezar, elegí los macarons de caramelo salado, que como Annie dice, es un sabor muy de moda y funciona maravillosamente como relleno de macarons.
He de decir que para los macarons he seguido la receta que siempre uso y me funciona a las mil maravillas, pero para el relleno sí adopté la receta de Annie. A ver qué os parecen…


INGREDIENTES:

75 g. de almendras molidas, 150 g. de azúcar glas industrial, 60 g. de claras de huevo, medio sobre de ácido tartárico ( gasificante para repostería ), 3 gotas de extracto de vainilla y estrellitas de azúcar para decorar.

Para el relleno:  75 g. de azúcar, 75 g. de azúcar moreno, 50 g. de mantequilla sin sal, 100 ml. de nata líquida y media cucharadita de sal en escamas. 

ELABORACIÓN:

Trituramos la almendra molida con un robot de cocina o picadora, para que quede todavía más fina si cabe.
La tamizamos junto con el azúcar glas y reservamos.
A continuación montamos las claras a punto de nieve bien firme, añadiendo medio sobre de ácido tartárico y 3 gotas de extracto de vainilla.


Mezclamos las claras montadas con la almendra- azúcar glas. La mezcla se hace a cucharadas, sin añadir la siguiente hasta que la anterior se integre completamente.
Mezclamos con movimientos envolventes, de abajo hacia arriba.
Vertemos la masa obtenida en una manga pastelera con boquilla redonda y poniéndola lo más vertical posible, dejamos caer masa para formar los circulitos sobre una bandeja de horno con papel vegetal.
Decoramos con estrellitas de azúcar.


Ponemos la bandeja en un lugar que no moleste y dejamos reposar nuestros macarons durante al menos una hora. La superficie debe secarse antes de hornearlos.
Transcurrido este tiempo precalentamos el horno a 150 grados y en el momento de meter los macarons al horno bajamos la temperatura a 130 grados.
En unos 7 minutos los macarons estarán listos.
Retiramos del horno. Yo los dejo templar en el mismo papel vegetal y luego los voy desprendiendo y colocando sobre una rejilla metálica.


Para el relleno:  ponemos el azúcar y dos cucharadas soperas de agua en un cacito a fuego lento y esperamos que el azúcar se disuelva por completo. Mantenemos al fuego hasta que se forme un caramelo de color ambarino.
Retiramos del fuego y añadimos el azúcar moreno, la mantequilla y la nata.
Removemos hasta disolver y llevamos de nuevo al fuego durante 3 ó 4 minutos hasta que el caramelo espese y se pegue al dorso de la cuchara.



Retiramos del fuego, añadimos media cucharadita de sal en escamas, mezclamos y vertemos la mezcla en un bol para que se enfríe y espese.
Rellenamos los macarons y dejamos reposar 30 minutos antes de servirlos.
¡¡¡Exquisitos!!!

Calabacitas paso a paso

Uy, uy, uy…Que esto de los macarons crea adicción, no se yo si voy a tener que dejarlos aparcados una temporadita…No es normal ventilarse una bandeja antes de decorarlos y mirarme con ojitos suplicantes pidiendo que los siguientes sean de chocolate…Y esto es exactamente lo que ha pasado en mi casa. Si existe la  “macaronitis” aguda, estas niñas la están incubando y yo soy la culpable. La medicina, lentejas, qué también les gustan, pero no tanto…

Mientras pienso la manera de que estas chiquillas se olviden de estos bocaditos, os muestro las calabacitas que casi no puedo terminar, por desaparición misteriosa…

INGREDIENTES:

75 g. de harina de almendras o almendras molidas, 150 g. de azúcar glas, 2 claras de huevo, medio sobre de ácido tartárico ( gasificante de repostería a la venta en Mercadona),3 gotas de esencia de almendras y una pizca de colorante naranja ( gel Wilton )


ELABORACIÓN:

Tamizamos la harina ( o almendras molidas ) junto con el azúcar glas para retirar los posibles grumitos.


Preparamos 2 bandejas de horno con papel vegetal.
Dibujamos circulitos de idéntico tamaño tomando como modelo un tapón, por ejemplo.
Damos la vuelta al papel para evitar que la tinta se pegue a los macarons al hornearlos y fijamos el papel a la bandeja con un poquito de grasa ( mantequilla, Nocilla…) en los extremos.


Montamos las 2 claras a punto de nieve con lo que acostumbremos a hacerlo, añadiéndole a las claras, medio sobre de ácido tartárico para que se monten bien firmes y cuando están casi montadas ponemos 3 gotas de esencia de almendras y una pizquita de colorante en gel naranja.


Vamos a juntar ahora las claras montadas con la mezcla de almendras – azúcar glas. Lo haremos utilizando una lengua, añadiendo cucharadas y mezclando con movimientos envolventes, de abajo hacia arriba, suavemente…
No añadiremos una nueva cucharada hasta que la anterior se hay integrado.


Ponemos la masa en una manga pastelera con boquilla redonda y nos sentamos cómodamente ante las bandejas con los circulitos…


Colocando la manga lo más vertical que podamos vamos formando los macarons rellenando los circulitos.
Ponemos las bandejas en un lugar que no estorben, pues debemos dejar que los macarons se sequen durante al menos una hora antes de hornearlos.


Precalentamos el horno a 150 grados y en el momento de introducirlos bajamos la temperatura a 130 grados.
Vigilamos la cocción, que es muy breve, en cuanto se forma el pie, un par de minutos y el macaron está listo para retirar del horno sin tostarse.
En cuanto se temple un poco , desprendemos del papel con cuidado y lo colocamos sobre una rejilla.



Es el momento de ponerlos fuera del alcance de chiquillas con ” macaronitis ” aguda, si lo que se pretende es decorarlos con glasa y rotulador comestible para que sean calabacitas de Halloween.

¿De qué están rellenas estas calabacitas?
De Nocilla, no hay tiempo para más, son más rápidas comiendo que yo rellenando!!!




Koalas de macaron.

Lo prometido es deuda, aquí están los koalas que me han tenido entretenida y disfruta mi familia sin tregua. Verdaderamente estos dulcecitos de bocado enganchan, me resulta muy gratificante mezclar los ingredientes con suavidad, dar forma a los animalitos con la manga pastelera y tras su secado, ver cómo crecen en el horno, a través del cristal y se forma poco a poco el pie…
Creo que disfruto más haciéndolos y decorándolos que luego comiéndomelos, para eso ya están mis devoradoras, que pasan por su lado y ñam…uno menos, no tienen compasión, pobres koalitas!!!



INGREDIENTES:

150 g. de azúcar glas, 75 g. de harina de almendras o almendras molidas,60 g. de claras de huevo, medio sobre blanco ( ácido tartárico ) de gasificante para repostería ( Mercadona ), una pizca de colorante negro en gel Wilton y 3 gotas de esencia de almendras. 


¿CÓMO SE HACEN LOS KOALAS?:

Tamizamos la harina de almendras junto con el azúcar glas.
Montamos las claras a punto de nieve firme con medio sobre de ácido tartárico.
Cuando están casi montadas añadimos una pizquita de colorante negro y 3 gotas de esencia de almendras.

Ponemos las claras montadas en un cuenco grande y poco a poco, a cucharadas, le vamos añadiendo la mezcla de almendras – azúcar glas, con movimientos envolventes hasta integrar bien los ingredientes.
Ponemos en una manga pastelera con boquilla redonda la masa conseguida y sobre una placa de horno con papel vegetal, colocando la manga lo más vertical posible, formamos la silueta de los koalas.

Dejamos secar al menos durante una hora los futuros koalas y transcurrido este tiempo encendemos el horno a 150 grados. En el momento de meterlos, bajamos la temperatura a 130 grados.
Horneamos vigilando la cocción ( hasta que tengamos práctica y sepamos muy bien cómo funcionan los macarons en nuestro horno ).

Retiramos del horno , dejamos templar unos momentos y con cuidado los desprendemos del papel vegetal y colocamos sobre una rejilla metálica.
Una vez fríos, decoramos al gusto.
Yo he usado glasa y rotulador comestible, que va fenomenal para los pequeños detalles.
El relleno, en este caso, queso crema simplemente.

Espero que os animéis a hacerlos si os apetecen y olvidéis esa mala fama que tienen de dulces delicados imposibles de conseguir.  No hace falta tener grandes utensilios ni robots de cocina de última generación, eso es totalmente falso y si yo puedo, cualquiera puede 🙂 🙂

Macarons conejitos.

Una nueva entrega de macarons. Estos dulcecitos tienen a mis hijas encantadas y si por ellas fuese estaría todo el rato haciendo y rellenando macarons.
En fin, reconozco que yo también disfruto haciéndolos y experimentando con nuevas formas y rellenos, así que de vez en cuando os mostraré lo que me tiene tan entretenida y mis hijas se zampan sin pestañear de un solo bocado… Cerditos, koalas, corazones, flores y, en este caso conejitos de macaron hacen las delicias de mi familia…

INGREDIENTES:

75 g. de harina de almendras o almendras molidas, 150 g. de azúcar glas industrial, 60 g. de claras de huevo, medio sobre de ácido tartárico ( sobre blanco de gasificante para repostería, a la venta en Mercadona ), 3 gotas de esencia de azahar y una pizquita de colorante en gel Wilton.

Para el relleno: queso crema y leche condensada.

Decoración: glasa y rotulador comestible.

ELABORACIÓN:

Tamizamos la harina de almendras junto con el azúcar glas. Se recomienda tamizar un par de veces, yo sólo lo he hecho una vez ( lo confieso…)
A continuación montamos las claras a punto de nieve firme, añadiendo medio sobre de ácido tartárico, una pizquita de colorante rosa y 3 gotas de esencia de azahar.

Ponemos las claras montadas en un recipiente hondo y vamos añadiendo la mezcla de almendras y azúcar glas a cucharadas, poco a poco. Comenzamos a mezclar suavemente, con movimientos envolventes.
Continuamos mezclando hasta agotar toda la mezcla de harina-azúcar glas.

Colocamos la masa en una manga pastelera con boquilla redonda y formamos circulitos de idéntico tamaño sobre una bandeja de horno con papel vegetal.
En este caso, como son macarons conejitos, formaremos también las orejillas.
También haremos la parte de atrás de los conejitos formando sólo círculos.
Para que nos salgan de igual tamaño y forma, habremos dibujado previamente sobre el papel vegetal los circulitos con orejitas, o sea, la silueta del conejo.
( Daremos la vuelta al papel vegetal, para que el rotulador no se pegue a la masa ).

Dejamos secar los macarons durante una hora al menos antes de hornearlos. Esto se hace para que se forme una película dura en la superficie y al hornearlos no de agrieten, sino que el aire busque salida por debajo, dando lugar al pie del macaron.
Transcurrido este tiempo precalentamos el horno a150 grados y cuando los vayamos a meter, bajamos la temperatura a 130 grados.
Horneamos vigilando la cocción. En pocos minutos, 6 aproximadamente, estarán listos nuestros macarons.
Retiramos del horno , dejamos templar unos minutos y con cuidado los desprendemos del papel y colocamos sobre una rejilla a enfriar.

En cuanto estén completamente fríos los decoramos con rotulador comestible y un poquito de glasa rosa.
Dejamos secar la glasa y rellenamos con una mezcla de queso crema y leche condensada.
Listos para disfrutar!!!

Macarons con crema de dulce de leche.

Aquí me tenéis de nuevo con macarons de colorines. Es la segunda vez que los preparo y debo reconocer que me he divertido mucho. Aunque no son de mis dulces favoritos y las que los disfrutan a tope son mis niñas y mi marido, sí me gusta el proceso de elaboración, la mezcla cuidadosa de ingredientes, darles forma con la manga, vigilar el secado, en fin, el reto de ver lo que va a salir del horno me encanta, no lo puedo negar y, quedan bonitos, cuquis diría yo… Desaparecen en un pestañeo, eso sí, mis niñas son devoradoras de macarons y ya están pensando de qué quieren los próximos!!!

INGREDIENTES:

75 g. de harina de almendras o almendras molidas, 150 g. de azúcar glas, 60 g. de claras de huevo, pizca de sal, medio sobre blanco de gasificante para repostería ( ácido tartárico ) a la venta en Mercadona al lado de la levadura Royal, unas gotas de esencia de almendras y un poquito de colorante en gel Wilton.

Para el relleno: 100 g. de queso crema y dulce de leche al gusto.

ELABORACIÓN:

Mezclamos en un recipiente la harina de almendras ( o almendras molidas ) con el azúcar glas.
Tamizamos esta mezcla un par de veces para evitar los posibles grumitos.
Reservamos.

Montamos las claras a punto de nieve firme con un pellizco de sal y medio sobre blanco de gasificante para repostería ( ácido tartárico ).
Cuando están casi montadas añadimos poco a poco 10 g. de azúcar glas , un poquito de colorante en gel y unas gotas de esencia de almendras ( o la que nos guste más ).

Vamos a añadir ahora a las claras montadas la mezcla de harina y azúcar glas.
Lo haremos poco a poco, mezclando con movimientos envolventes y sin añadir una nueva cucharada hasta que la anterior esté perfectamente integrada.
Seguiremos mezclando hasta agotar toda la masa.

Debe quedar una masa densa que forma picos que desaparecen en unos segundos.
La colocamos en una manga pastelera con boca redonda de 1 cm. de diámetro más o menos.
Sobre una placa de horno ponemos papel vegetal en el que habremos dibujado unos círculos que nos ayudarán a dar forma a nuestros macarons. (La parte del papel con la tinta hacia abajo, o se quedará pegada a los macarons al hornear ).

Ponemos la manga lo más vertical posible y damos forma a los macarons rellenando los circulitos que hemos dibujado. (La masa se expandirá un poco, así que dejaremos de apretar la manga un poco antes de que se rellene ).
Dejamos secar los macarons en un lugar fuera de corrientes de aire por espacio de una hora con el fin de que no se agrieten al meterlos al horno y el vapor que se genera en su interior al buscar salida forme el famoso pie del macaron.

Tendremos precalentado el horno a 150 grados y en el momento de hornearlos bajamos la temperatura a 120 grados.
Vigilamos la cocción. Enseguida se forma el pie del macaron y en poco más de 5 minutos de horno están listos.
Retiramos y dejamos enfriar en la bandeja. Cuando están casi fríos del todo los colocamos en una rejilla.
Rellenamos con una mezcla de queso crema y dulce de leche al gusto.
Ideales para acompañar el café.

Macarons de vainilla.

Si, he caído en el  “mundo macarons “. Debo reconocer que he cedido a las presiones de mis hijas, deseosas de macarons de todos los sabores y colores y, por fin, me he decidido a intentarlo. No esperaba ni mucho menos que me saliesen a la primera, de hecho, estaba muy mentalizada de que del horno iba a salir cualquier cosa menos un macaron y quizás he tenido la suerte del principiante.

Antes de ponerme con las manos en la masa he leido atentamente 3 recetas muy parecidas ( todas lo son,la variación fundamental es decidirse  a usar un merengue italiano o no, motivo por el cual no voy a citar fuentes ) y he visto un video que me ha quitado la idea de que son unos dulces delicados, casi de otro planeta…
He comprobado que para nada.Pueden salir mejor o peor, más redonditos y con un pie más chulo, menos tostados o más tostados, pero no entrañan gran dificultad, la verdad. Animáos a probar, si yo puedo, cualquiera puede, eso seguro, y con la práctica iremos todos mejorando, también seguro!!!

Para estrenarme he elegido los macarons de vainilla y no me he complicado mucho la vida con el relleno : Nocilla ( ” Un sabor que maravilla ” ) y crema de queso mascarpone ( Que me encanta y me contengo para no tomarla a cucharadas ).
En los próximos macarons iré variando los rellenos (lemon curd, ganaché de chocolate, crema de frutas…)
Amenazo con macarons de todos los colores y sabores, mis hijas mandan mucho en mi casa, es inevitable y yo soy blandengue…

INGREDIENTES: (Han salido 50 mitades )

75 g.de harina de almendras ( o almendras molidas ),150 g. de azúcar glas, 60 g. de clara de huevo ( 2 claras más o menos ), pizca de sal, 1 sobre blanco de gasificante repostería (Mercadona ), unas gotas de extracto de vainilla.

Relleno: Nocilla o crema de mascarpone (Mascarpone mezclado con azúcar glas al gusto ). 

ELABORACIÓN:

Preparamos dos bandejas de horno con papel vegetal. Sobre el papel vegetal dibujaremos circulitos de idéntico tamaño ( con un cortador de galletas o un tapón que veamos adecuado ), separados unos 3 cm. entre sí. Damos la vuelta al papel, para que la tinta no se quede en contacto con la masa que vamos a verter sobre ella.
Mezclamos en un bol la harina de almendras y el azúcar glas. Tamizamos esta mezcla un par de veces, para que quede sin posibles grumitos y bien fina.

Montamos las claras de huevo a punto de nieve bien firme, añadiendo un pellizco de sal, 10 g. de azúcar glas y un sobre blanco de gasificante para repostería ( 2 g. de ácido tartárico ), con lo que obtendremos un merengue estupendo. Reservamos.
Si queremos macarons de colores, añadiremos un poquito de colorante en polvo o gel mientras las claras se están montando y unas gotas de extracto de vainilla.

Ahora debemos mezclar el merengue con la mezcla de harina-azúcar glas. Empezaremos mezclando con movimientos envolventes para que no se baje el merengue y poco a poco, añadiendo una cucharada cuando la anterior esté completamente integrada.
La masa resultante es semi-sólida, debe caer pesada y si forma picos, en pocos segundos deben desaparecer.

Llenamos una manga pastelera de boquilla redonda ( 1 cm. ) con la masa y poniéndola  lo más vertical posible, llenamos los circulitos que habíamos dibujado sobre el papel vegetal. La masa se expande un poco, así que dajaremos de apretar antes de que se llene el circulito.
Levantamos un poco la bandeja y la dejamos caer sobre la encimera para que se deshagan las posibles burbujitas que hayan podido quedar o las pinchamos con mucho cuidado con un palillo.
Tenemos que dejar reposar los macarons durante al menos una hora antes de hornearlos, para que la superficie se seque y al meterlos en el horno el vapor que se genera, al buscar salida forma el famoso pie del macaron.

Horno precalentado a 150 grados. En el momento de meterlos al horno bajamos a 120 grados.Colocamos la bandeja en la mitad del horno y vigilamos la cocción ( aprox. en 10 minutos están listos).
Para comprobarlo, levantamos suavemente el papel vegetal por una esquina.
Dejamos que se enfríen completamente en la bandeja.
Rellenamos con lo que más nos guste.