Lubina con cítricos.

La lubina es un pescado delicioso de carne consistente y fina. En casa tenemos  la suerte de poder disfrutar de vez en cuando de lubinas salvajes, pescadas con caña en el mar Mediterráneo, su carne supera en el sabor a las criadas en vivero, son magníficas.
Por ello, voy probando nuevas recetas para degustarlas de diferentes formas. En este caso, es una receta inspirada en el sur de Italia y va cocinada al horno y acompañada de 3 cítricos salteados, cortados en gajos y bañados en una salsa agridulce y cremosa a la vez. 
Vamos  con la receta, espero que os agrade…
INGREDIENTES:
1 lubina, 3 limas, 3 naranjas, 10 naranjitas chinas ( o 2 pomelos ), 1 cebolla, 2 cucharadas de mantequilla, 100 ml. de vino blanco de buena calidad, sal y sazonador de Zanzíbar Carmencita ( magnífico para los pescados, lleva:  sal, pimienta negra, pimiento rojo deshidratado, comino, perejil, clavo, ajo, tomate y mostaza ).
ELABORACIÓN:
Limpiamos bien el pescado y lo pasamos por el chorro de agua fría, secándolo cuidadosamente con papel de cocina.
Ponemos la lubina en una fuente de horno y la salpimentamos por ambos lados y por dentro.
Pelamos las naranjas y las limas , quitándole toda la piel blanca y las cortamos en gajos, intentando quitar también la membrana interior con un cuchillo bien afilado. ( A mí no me han quedado tan perfectos como quisiera, todavía no tengo la mano curada…).
Partimos las naranjitas chinas en dos mitades.
Pelamos la cebolla y la picamos muy finita, ayudándonos de una picadora.
Esparcimos la cebolla picada por encima de la lubina y por dentro.
Ponemos unos trocitos de mantequilla por encima del pescado.
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Exprimimos una lima y una naranja y le añadimos el vino blanco.
Regamos la lubina con esta mezcla y la horneamos a 180 grados durante media hora.
Salteamos en una sartén con una cucharadita de mantequilla los gajos de los cítricos a fuego vivo durante 2 ó 3 minutos.
Si la salsa del pescado ha quedado muy clarita una vez terminado el horneado, la reduciremos en una sartén, durante unos minutos, hasta que la veamos cremosa.
Serviremos el pescado recién hecho, con su salsa y acompañado de los cítricos salteados. Daremos el toque final con el sazonador de Zanzíbar.
Que lo disfrutéis.