Estrellas de mermelada de higos y queso.

Un aperitivo sencillo, delicioso y muy resultón para el picoteo. Recibimos a nuestra familia y amigos con unas estrellitas dulces rellenas de nuestro queso favorito y una buena mermelada de higos casera.
El hojaldre es tan versátil que permite este tipo de elaboraciones con un resultado fabuloso. No hace falta gastarse grandes cantidades de dinero para vestir de fiesta nuestra mesa. Lo que sí necesitamos es poner cariño e imaginación al elaborar los menús. En este caso, con una plancha de hojaldre, algo de queso y mermelada…Tenemos un aperitivo rápido, rico, vistoso y económico. ¿ Se puede pedir más?


INGREDIENTES:


Hojaldre fresco, mermelada de higos, queso cremoso, almendra crocanti y huevo para pincelar.



ELABORACIÓN:

1- Extendemos el hojaldre sobre la mesa de trabajo y cortamos unas estrellas con un cortador de esta forma.
Las vamos colocando sobre una placa de horno con papel vegetal.
2- Sobre cada estrella colocamos una cucharadita de queso cremoso y encima, una cucharadita de mermelada de higos.

3- Tapamos con otra estrella de hojaldre y presionamos ligeramente los bordes para sellarlos.
4- Pincelamos con huevo batido y espolvoreamos un poco de almendra crocanti sobre cada estrella.
5- Metemos al horno precalentado a 180 grados hasta que se vean doraditas.



Recién hechas están increibles y frías también son un bocado delicioso. ¡¡¡Probad!!!

Tatín de manzanas.


Una deliciosa tarta de frutas que se sirve templada y acompañada de un buen helado de vainilla es un manjar. De clara inspiración francesa, la originalidad de esta tarta reside en el modo de hornearse al revés, con el relleno en la parte de abajo del molde y tras el horneado se le da la vuelta, quedando las manzanas caramelizadas con el azúcar y los propios jugos de la cocción. El suave hojaldre acompaña maravillosamente  a las manzanas así cocinadas al horno y hace del tatín una bocado irresistible. 
Muy sencilla de hacer y absolutamente recomendable.

INGREDIENTES:

1500 g. de manzanas con sabor intenso, 60 g. de mantequilla, 220 g. de azúcar, pasta de hojaldre.

ELABORACIÓN:

1- Pelamos las manzanas, las descorazonamos y cortamos en cuartos.
2- Pincelamos con mantequilla un molde redondo de 23 cm. 
3- Colocamos sobre el molde las manzanas en forma vertical unas pegadas a otras hasta completar todo el molde.

4- Pincelamos con mantequilla a temperatura ambiente las manzanas así colocadas dentro del molde.
5- Vertemos el azúcar por encima y entre las manzanas.
6- Metemos al horno precalentado a 190 grados durante unos 30 minutos.


7- La parte inferior de las manzanas estará suave y el jugo espeso y almibarado. Los extremos superiores de las manzanas terminarán de cocinarse cuando pongamos el hojaldre.
8- Retiramos del fuego y dejamos templar 5 minutos.
9- Extendemos el hojaldre y tapamos las manzanas con él, colocándolo sobre ellas y ajustándolo por los bordes del molde para que quede bien metido. Recortamos el hojaldre sobrante.

10- Horneamos a 180 grados durante unos 30- 35 minutos más, hasta que veamos que el hojaldre está bien doradito. Así conseguiremos que las manzanas caramelicen perfectamente.
11- Dejamos enfriar ligeramente y desmoldamos el tatín, dándole la vuelta sobre la fuente o plato. 
Servimos templado o a temperatura ambiente.

Crema de zanahoria con hojaldre.

Una de las cosas que más me gusta poner en mi mesa son las cremas de diferentes verduras. Pienso que no hay mejor manera de empezar una buena comida y proporcionarnos nuestra ración diaria de vitaminas y minerales. Una buena crema de verduras, si está bien hecha, resulta deliciosa, reconfortante y digestiva. Apetecen cuando hace frío y si adaptamos la temperatura, son imprescindibles asimismo en verano.
Suelo acompañar mis cremas de picatostes, pequeños dados de jamón, queso recién rallado, hortalizas cortadas pequeñas y, como en este caso, palitos de hojaldre con semillas de sésamo y orégano.
Esta crema de zanahorias es para todos los públicos y me encanta disfrutarla después de un duro día de trabajo…¡¡¡Buenísima!!!

INGREDIENTES:

2 patatas, 1 cebolla grande, 1 kg. de zanahorias, caldo de pollo, 2 cucharadas de aceite de oliva, sal, semillas de sésamo y alguna verdura para decorar.

Hojaldres:  Plancha de hojaldre fresco, huevo batido para pintar, semillas de sésamo, orégano, albahaca y sal gruesa. 


ELABORACIÓN:

1- Pelamos las patatas, las zanahorias y la cebolla, cortándolas en trozos de tamaño regular.
2- Las ponemos en una cazuela con 2 cucharadas de aceite de oliva a fuego medio y salteamos un par de minutos mezclando todo muy bien.
3- Agregamos caldo de pollo hasta cubrir las verduras ( no más) y tapamos la cazuela.

4- Dejamos cocinar hasta que las zanahorias se vean tiernitas.
5- Si es necesario, rectificamos la sal.
6- Trituramos con una batidora eléctrica hasta que quede una crema bien uniforme. Si nos gusta más ligera, añadiremos algo más de caldo de pollo.

7- Hojaldres:  Estiramos la plancha de hojaldre y cortamos tiras de 2 cm. de ancho. Trabajaremos con rapidez, para que el hojaldre no se caliente, lo que haría que fuese más difícil de manipular.
8- Mezclamos en un cuenco : Un huevo batido, orégano, albahaca, semillas de sésamo y sal gorda.
9- Pintamos las tiras de hojaldre con esta mezcla. Las tomamos por ambos extremos y las enrollamos dando unas cuantas vueltas de tirabuzón. Pintamos de nuevo con la mezcla de huevo.


10- Metemos al horno precalentado a 180 grados hasta que se vean doraditas. Retiramos y dejamos sobre una rejilla hasta que se enfríen del todo.
11- Servimos la crema de zanahorias bien caliente acompañada de los palitos de hojaldre.

Tartaletas de salmón y verduritas.

El hojaldre es un ingrediente que no puede faltar en nuestra casa para sacarnos de más de un apuro y ayudarnos en la tarea diaria de elaborar los menús familiares.Me encanta trabajar con él, en pocos minutos y con un mínimo de imaginación conseguimos extraordinarios resultados.
Tanto en platos dulces como salados, el hojaldre será uno de nuestros mejores aliados en la cocina.
En este caso, os cuento como he elaborado en un pis pas unas tartaletas de salmón y verduritas que han quedado deliciosas.

INGREDIENTES:

Una lámina de hojaldre fresco, 2 huevos, 120 ml. de leche, un trozo de salmón fresco , 1 pequeño calabacín, medio pimiento rojo, una cebolleta fresca, media berenjena, sal, pimienta y aceite de oliva.

ELABORACIÓN:

Cortamos unos discos de hojaldre ayudándonos con los moldes dónde vamos a preparar las tartaletas. Colocamos  el hojaldre en los moldes ( si son antiadherentes no hace falta forrarlos con papel de horno ) y los cubrimos con papel de aluminio. Ponemos peso encima y metemos al horno precalentado a 180 grados durante diez minutos.

Mientras se hornea el hojaldre cortaremos en pequeños daditos de igual tamaño las verduritas: berenjena, calabacín, pimiento y cebolleta.
Las cocinaremos unos minutos en el grill o plancha poniéndoles un poquito de sal y aceite de oliva.
Las dejaremos al dente, para que acaben de cocinarse en el horno.

En un cuenco grandecito mezclaremos los dos huevos batidos con la leche y las verduritas cocinadas al grill. Salpimentamos.
Añadiremos el salmón cortado a dados pequeños también.
Mezclamos bien todos estos ingredientes.

Transcurridos los diez minutos de horneado, retiramos el hojaldre del horno y con cuidado, sacamos los pesos y el papel de aluminio que lo recubre.
Vertemos la mezcla sobre las bases de hojaldre repartiendo bien los ingredientes con una cuchara.

Horneamos de nuevo con la misma temperatura hasta que se vean doraditas las tartaletas y haya cuajado la mezcla.
Retiramos del horno y dejamos templar antes de servir.
Frías están también deliciosas.

Miguelitos.

Hoy acompañaremos nuestro café de unos deliciosos Miguelitos caseros. Es la primera vez que los preparo y, desde luego, no va a ser la última. Cada vez que ponemos rumbo a Galicia, parar en la Roda a comprar un par de cajas de Miguelitos es obligado, creo que a partir de ahora los prepararé yo misma.
Quiero dedicar estos Miguelitos a Carmen,“Recetas de la tía Alia” ,que el pasado sábado tuvo el detallazo de entregarnos un diploma y una galleta-medalla a cada una de las bloggers asistentes al encuentro de Madrid. En cambio ella no tuvo diploma, mereciéndoselo como la que más. Así que estos dulces Miguelitos como los de Mariluz van dedicados a tí Carmen, para compartir un café virtual y darte el homenaje que mereces!!!

INGREDIENTES:

Una plancha de hojaldre preferiblemente rectangular ( Lidl ), 70 g. de azúcar, 10 g. de piel de limón, 20 g. de maicena, 300 g. de leche, 3 yemas de huevo, una cucharadita de vainilla líquida y azúcar glas para decorar.

ELABORACIÓN:

Cortamos el hojaldre en rectángulos de idéntico tamaño ayudándonos con una regla.Yo he querido hacer unos Miguelitos pequeños, casi de bocado, así que he cortado rectángulos de 5 x 6 cm.
Los colocamos en una bandeja de horno con papel vegetal un poquito separados para que no se toquen al hornear.

Horneamos a 180 grados con calor arriba y abajo, hasta que el hojaldre suba y comience a tomar un ligero color dorado. Vigilaremos la cocción para que no se doren demasiado, el hojaldre debe quedar muy tiernito.

Mientras se hornea el hojaldre prepararemos la crema pastelera para el relleno.
En la Tx:  Ponemos en el vaso 70 g. de azúcar glas y 10 g. de piel de limón. Trituramos en velocidad máxima para que quede bien finito.
Añadimos la maicena, la leche, las yemas de huevo y la vainilla líquida.
Cocemos en velocidad 3 a 100 grados hasta que veamos que espese.
Retiramos a un cuenco , tapamos con film y dejamos templar.

Si no tenemos Tx elaboramos la crema pastelera del mismo modo, cocinando en una pequeña cazuela todos los ingredientes y removiendo constantemente hasta que espese.
Retiramos del horno los hojaldres ya horneados y dejamos que se enfríen.

Ponemos la crema en una manga pastelera, separamos  cada rectángulo de hojaldre cuidadosamente y rellenamos.
A continuación los espolvoreamos con azúcar glas por encima . 

Se pueden guardar en el frigorífico hasta el momento de tomarlos o degustarlos tal cual.
A disfrutar, animaros que son muy facilitos y deliciosos!!!

Dorada rellena al hojaldre.

Vamos a preparar hoy un pescadito al hojaldre que sale muy bueno y viste nuestra mesa de fiesta.Yo lo considero un plato para una ocasión especial, hay que olvidar las prisas y disfrutar de su elaboración, el resultado vale la pena.
Una dorada al horno que luego se filetea y se rellena de una bechamel con bacon, gambas y zanahoria.
Se envuelve en hojaldre con forma de pez y se hornea de nuevo. Una delicia para disfrutar y compartir.
INGREDIENTES:
Una dorada para 2 personas, 2 láminas de hojaldre , huevo batido para pintar el hojaldre,sal, pimienta y orégano.
Para la bechamel  :  2 cucharadas soperas de harina, leche, nuez moscada, sal, pimienta y aceite de oliva virgen.
Para la guarnición :  ” Tagliatelle al nero di sepia”, tomates deshidratados, 4 dientes de ajo, albahaca picada y 3 cucharadas de aceite de oliva virgen.
ELABORACIÓN:
En una bandeja de horno colocamos la dorada salpimentada por fuera y por dentro , le ponemos un hilito de aceite de oliva y orégano y la horneamos hasta que esté en su punto.
Retiramos del horno y dejamos templar.
Ayudándonos con un cuchillo bien afilado y unas tijeras de cocina, le cortamos la piel a la dorada y sacamos los filetes a un plato aparte, procurando que se nos desmonten lo menos posible.
Retiraremos cuidadosamente las espinas que hayan podido quedar ( ¡ Importante! ) con una pinza o un tenedor.
Reservamos los filetes de dorada.
Preparamos la bechamel que rellenará nuestra dorada.
Para ello, ponemos un poquito de aceite de oliva virgen en una cazuela o sartén y le agregamos 2 cucharadas soperas de harina. Movemos con una cuchara de madera, tostamos un poquito la harina ( ojo, que no se queme) y vamos añadiendo leche poquito a poco y removiendo constantemente con un agitador, para que no se pegue y no salgan grumitos.
Ponemos sal, pimienta y un poquito de nuez moscada. Seguimos moviendo y añadiendo leche hasta que espese y cosigamos la consistencia deseada.
Reservamos.
A la bechamel le añadiremos bacon picado finamente, unas gambitas cocidas y unos bastoncillos de zanahoria cocida o en conserva.
Ponemos papel vegetal en una bandeja de horno y colocamos una lámina de hojaldre.
Sobre el hojaldre colocamos un filete de dorada y 3 ó 4 cucharadas de bechamel.
Encima ponemos el otro filete, ayudándonos con una espátula, intentando recomponer la forma de la dorada.
Tapamos con la otra lámina de hojaldre .
Con un cuchillo cortamos el hojaldre sobrante dándole forma de pez. Sellamos los bordes presionando un poquito con los dedos y con el hojaldre que nos ha sobrado formamos la cabeza y se la colocamos .
Decoramos el pez con un cuchillo afilado formando escamas y cola y pintamos el hojaldre con huevo batido.
Horneamos a 180 grados hasta que haya subido y se vea doradito.
Como guarnición he puesto  “tagliatelle al nero di sepia” cocidos con unos tomates deshidratados y salteados con unos dientes de ajo picados, albahaca y un poquito de aceite de oliva.
¡¡Espero que os guste!!


Hojaldre de alcachofas y jamón.

Como siempre sucede con el hojaldre, dulce o salado, relleno del mil maneras, es uno de los bocados más delicados y exquisitos que  podemos poner en nuestra mesa con éxito asegurado.
Os quiero presentar un pastel de alcachofas con jamón que he horneado y está exquisito, queda crujiente y doradito con un relleno suave y cremoso, espero que os guste. 

INGREDIENTES:

500 g. de masa de hojaldre, 200 g. de jamón serrano cortado a taquitos , 8 alcachofas frescas, 1 limón, 200 g. de queso gruyer rallado, 150 g. de queso manchego a taquitos pequeños, 30 g. de mantequilla, 300 ml. de leche, 30 g. de harina, nuez moscada, sal y pimienta.

ELABORACIÓN:

Extendemos la masa de hojaldre y la colocamos sobre un molde forrado con papel vegetal, pinchamos el fondo con un tenedor y la reservamos en el frigorífico mientras preparamos el relleno.

Lavamos bien las alcachofas y las preparamos para cocerlas, desechando el tallo y las hojas exteriores más duras, las rociamos con zumo de limón para que no se oxiden y las ponemos a cocer en un cacito con agua y sal hasta que estén bien blanditas.

A continuación las escurrimos bien del agua y las cortamos en láminas finitas con un cuchillo bien afilado.

Derretimos la mantequilla en una cacerola, agregamos la harina y removemos bien durante un minuto, vertemos la leche, una cucharadita de sal , un poco de pimienta y nuez moscada ,  removiendo constantemente hasta que espese.

Añadimos a la bechamel los quesos y el jamón cortado a daditos, mezclamos bien.

Colocamos las láminas de alcachofa sobre la masa de hojaldre. Vertemos encima la mezcla de quesos y jamón con bechamel y repartimos bien por todo el molde.

Tapamos con otra lámina de hojaldre y sellamos los extremos presionando suavemente con los dientes de un tenedor.
Pintamos con huevo toda la superficie del hojaldre y horneamos a 180 grados en horno precalentado hasta que esté doradito.


Lo ideal es servirlo calentito o templado.
Espero que os guste.


Hojaldre de frutas

Siempre apetece un hojaldre con la cremosidad del queso mascarpone y nuestras frutas favoritas, se prepara en pocos minutos y resulta un bocado fresco y delicioso.

INGREDIENTES: 1 plancha de hojaldre fresco, 1 huevo para pintar el hojaldre, 1 tarrina de queso mascarpone, 3 cucharadas soperas de azúcar glas, 2 cucharaditas de azúcar avainillado, fruta para rellenar los hojaldres a nuestro gusto y unas hojitas de menta o hierbabuena para decorar y aromatizar.

ELABORACIÓN: cortar el hojaldre en rectángulos y recortar un marco de1 cm. de ancho en cada una de las partes .  Colocamos el marco sobre el rectángulo de hojaldre y presionamos ligeramente los bordes.
Pintamos con huevo batido e introducimos al horno precalentado a 200 grados.
Hornear durante 15 minutos, hasta que esté doradito y haya subido.
Sacamos del horno y presionamos con una cuchara el centro de los hojaldritos para poder rellenarlos después.
Cuando estén completamente fríos rellenamos con la mezcla de queso mascarpone y azúcar glas. Sobre el queso colocamos la fruta elegida , de forma armónica y espolvoreamos los bordes del hojaldre con azúcar avainillado.
Guardamos en el frigorífico hasta el momento de servir.

¿Quién puede resistirse a un bocado dulce y fresco como este?

Hojaldres de salchichas

Estos hojaldres son una magnífica solución para una cena rapidita y con sabor. Los podemos preparar con múltiples rellenos, dulces o salados y siempre acertaremos, si nos adaptamos al gusto de nuestra casa.

Su preparación no tiene secreto alguno, basta con extender una lámina de hojaldre, cortarla en trocitos, rellenarla y pintarla con huevo antes de hornear a 180 grados en horno precalentado. Cuando estén doraditos sacamos del horno y, rápido, que vuelan.

Pascualina de carne

Es una tarta salada que se parece a nuestras empanadas, aunque el hojaldre le da una textura más ligera.
La pascualina original es una receta argentina y lleva acelgas o espinacas. Esta receta que yo he hecho es una adaptación de María Cristina Montiel sacada del libro “El sabor de nuestra cocina”.
INGREDIENTES: 2 huevos cocidos, una cebolla grande, 1 lata de aceitunas verdes sin hueso, 1 lata de pimientos del piquillo, 350 g. de carne picada, 2 láminas de hojaldre, sal, pimienta, orégano, aceite de oliva y una yema de huevo para pintar.
ELABORACIÓN: en una sartén amplia con aceite se rehoga la cebolla picada y, cuando empiece a estar tierna se incorpora la carne .Bajamos el fuego y dejamos que se haga hasta que esté en su punto.
En el último momento se le agregan los pimientos cortados en tiras y se condimenta al gusto con sal, pimienta y orégano. Una vez fuera del fuego se le añaden las aceitunas, cada una cortada en dos, los huevos duros picados en trozos grandes y se mezcla todo bien.
A continuación forramos con papel de horno un molde desmontable y colocamos una lámina de hojaldre. Pinchamos varias veces con un tenedor y rellenamos con la carne. Cubrimos con la otra lámina de hojaldre, a modo de tapa. Pellizcamos los dos bordes del hojaldre para que queden sellados. Pinchamos también la capa superior y pintamos con la yema de huevo.
La pascualina tarda entre 20 y 30 minutos en hacerse , en el horno precalentado a 200 grados.
Es un plato contundente y está muy bueno.