Ensalada antioxidante.

Desde hace algún tiempo, por razones que no vienen al caso, estoy profundizando bastante en la alimentación “anticáncer”. De todos es sabido que lo ideal es una dieta rica en frutas y verduras, pobre en grasas y con escasa presencia de alimentos del reino animal y poco o ningún lácteo.
La necesidad me ha llevado a profundizar más en la importancia de la alimentación y su influencia en la aparición de la epidemia de nuestros días: el cáncer.
Mi pretensión es informarme y, una vez informada, elegir.
No voy a convertirme en vegetariana y de mi horno van a seguir saliendo bizcochos caseros, pero en poco tiempo he cambiado muchas cosas en la dieta familiar, cosas que no han supuesto gran sacrificio y los beneficios son máximos para la salud, por eso quisiera compartir con vosotros alguna de esas cosas por si quereis informaros y aprovechar también los beneficios de algo tan sencillo como:
Tomar 1 cucharada diaria de semillas de lino ( bomba anticáncer).
Utilizar como endulzante para cafés, infusiones o yogures la stevia o el sirope de ágave en sustitución del azúcar ( no por las calorías, sino por sus propiedades estimulantes del sistema inmunitario y por sus cualidades anticáncer).
– Reducir al máximo el consumo de leche ( para huir de los tóxicos  que se acumulan en la grasa de la leche que tomamos).
-Introducir en nuestras vidas alimentos antiinflamatorios y antioxidantes.
Hay mil cosas más, pero no pretendo escribir un “testamento” ni dar clases a nadie… Sólo pediros que busqueis información y tratemos de vencer con pequeños gestos a una enfermedad que causa tanto dolor… 

INGREDIENTES:

Escarola, queso azul, manzana roja, zumo de limón, granada, vinagre de manzana, semillas de lino dorado y aceite de oliva virgen.

ELABORACIÓN:

1- Lavamos bien la escarola y la cortamos en pequeños trozos.
2- Troceamos la manzana roja con su piel en finas lonchas y la rociamos con zumo de limón.
3- Partimos la granada y le retiramos los granos.
4-Troceamos el queso azul.


5- Mezclamos en un recipiente hondo todos los ingredientes.
6- En un cuenco pequeño ponemos medio vaso de acite de oliva virgen, 5 cucharadas soperas de vinagre de manzana y 2 cucharadas soperas de semillas de lino dorado.
7- Batimos con unas varillas pequeñas o con un tenedor y vertemos por encima de la ensalada justo antes de servir.

Macarons de vainilla y granada.

No paro de hacer macarons, lo sé…Los sábados por la mañana se han convertido en mi día macaronil, sí…
Reservo un huequito para ponerme con mis mezclas, espátulas, almendras, tamizador…Voy probando todas las recetas que caen en mis manos y disfruto como una ” cosaca” con nuevos rellenos y sabores…
Desde que me compré el libro de Annie Rigg y ví estos preciosos macarons alargados me enamoré, asi que no he parado hasta hornearlos…
He utilizado una nueva receta, y van 3…La receta es la que utiliza para sus macarons la estupenda “Raspberri cupcakes “Creo que esta vez el resultado todavía es más satisfactorio, por eso quiero compartirla, por si os apetece probarlos. Con esta receta he notado que los macarons quedan más crujientes por fuera, crujen al morderlos…Las conchas quedan muy lisas y firmes por debajo, por lo que al rellenarlos no se han humedecido para nada, permaneciendo inalterables, me han encantado!!!


INGREDIENTES:

100 g. de claras de huevo ( normales, sin envejecer ), 110 g. de almendra molida, 200 g. de azúcar glas industrial más 40 g. de azúcar glas (para las añadir a las claras al montarlas ), media cucharadita de sal y una pizca de colorante en gel morado.

Para el relleno: 3 yemas de huevo, 75 g. de azúcar glas, 1 cucharada de harina de maíz, 250 ml. de leche entera, 1 vaina de vainilla, 50 g. de mantequilla y 100 ml. de nata líquida. Granada.


ELABORACIÓN:

1- Preparamos una bandeja de horno forrada con papel vegetal en el que habremos dibujado con una plantilla de cartón unos bastones de 6 cm. de largo y forma ovalada.
Damos la vuelta al papel, para que la tinta no quede en contacto con la masa.
2- Trituramos la almendra molida con una picadora, robot de cocina o molinillo de café.
3- Mezclamos la almendra triturada con el azúcar glas en un recipiente. Removemos.
4-Tamizamos la mezcla de almendra y azúcar glas.


5- Montamos las claras a punto de nieve con media cucharadita de sal y añadimos un poco de colorante en gel morado cuando están casi montadas, sin dejar de batir.

6- Añadimos a las claras poco a poco 40 g. de azúcar glas y conseguiremos una mezcla brillante y firme.


7-  Añadimos a las claras montadas la mezcla de almendra-azúcar glas. A cucharadas, mezclando con una lengua, con movimientos envolventes y de abajo hacia arriba. Seguiremos mezclando hasta agotar la mezcla.

 8-  Vertemos la masa en una manga pastelera de boquilla redonda y damos forma a los macarons sobre la bandeja de horno que teníamos reservada rellenando los dibujos ( forma de bastones, en lugar de círculos).


9- Salpicamos sobre algunas mitades un poco de azúcar decorativo y colocamos la bandeja en un lugar que no estorbe para que se sequen los macarons antes de hornearlos.

Estos en concreto han tardado casi 2 horas en hacerlo. Al tocarlos no deben estar húmedos ni pegajosos.
10- Precalentamos el horno a 150 grados y en el momento de meterlos bajamos la temperatura a 130 grados.
11- En mi horno, con esta temperatura, han tardado 10 minutos en estar perfectos. 
12- Retiramos del horno y dejamos enfriar sobre la bandeja.
13- Despegamos los macarons del papel vegetal con cuidado y ponemos sobre una rejilla.


Para el relleno:  Batimos las yemas de huevo, azúcar y harina de maíz en un cuenco hasta que liguen.
Calentamos la leche con la vaina de vainilla hasta que rompa a hervir y vertemos la leche caliente sobre la mezcla de huevo, sin dejar de batir, para que no queden grumos.
Vertemos de nuevo en el cazo y ponemos a fuego lento hasta que la crema espese.
Añadimos la mantequilla y removemos hasta que se derrita y mezcle bien.
Tapamos con film y dejamos enfriar.
Montamos la nata y mezclamos con la crema de vainilla fría.


Ponemos sobre un macaron un poco de crema de vainilla con una manga pastelera y añadimos por los bordes unos granos de granada. Juntamos ambas partes del macaron y presionamos un poquito.
Dejamos reposar media hora antes de servirlos.