Tortitas de fresas y azúcar moreno.


Vamos a merendar unas deliciosas tortitas americanas con azúcar moreno, tortitas esponjosas y morenitas con fresas frescas en su interior, con lo que no pueden quedar más jugosas y apetecibles.
Probad a poner vuestra fruta favorita troceada en su interior y comprobaréis lo bien que combina esta masa con la fruta fresca.
Las vamos a bañar con miel de romero y el homenaje ya resulta completo, una auténtica delicia!!!


INGREDIENTES:

200 g. de harina de trigo, 2 cucharadas soperas de mantequilla derretida, 2 cucharaditas de levadura en polvo, 2 cucharadas soperas de azúcar moreno, media cucharadita de sal, 2 huevos XL, 400 ml. de leche semidesnatada, fresas frescas cortadas en láminas finas y miel de romero para rociar las tortitas.

ELABORACIÓN:

1- Ponemos en un cuenco grande la harina y le añadimos la sal, el azúcar moreno y la levadura en polvo.
2- Agregamos los huevos batidos, la leche y la mantequilla derretida. Mezclamos bien con unas varillas hasta conseguir una textura similar a las natillas ligeras.

3- Ponemos una pequeña sartén al fuego y la engrasamos ligeramente con un poquito de mantequilla.
4- Vertemos un cucharón de masa y le damos forma redonda con el dorso de la cuchara.
5- Ponemos sobre la masa 4 ó 5 laminitas de fresa, reparténdolas por la superficie.
6- En cuanto la masa comience a burbujear, damos la vuelta a la tortita y la cocinamos por la otra cara.

7- Servimos recién hechas rociándolas con miel de romero.

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Mini galettes de manzana y fresas.


Los postres en versión individual me encantan. Estas mini galettes o tartitas rústicas de inspiración francesa no son una excepción. Ideales para terminar una comida con algo dulce, frutal y nada empalagoso o disfrutar a media tarde, solas o con un buen helado… Absolutamente irresistibles.
Lo correcto es servir las galettes templadas, aunque frías no desmerecen nada en absoluto y se disfrutan hasta la última miguita…


INGREDIENTES:

200 g. de harina para repostería, 140 g. de mantequilla fría cortada a daditos, 3 ó 4 cucharaditas de azúcar, 1 huevo XL. Huevo batido para pincelar la masa. 2 manzanas Golden, zumo de limón y 7 u 8 fresas. Azúcar y canela al gusto. Azúcar glas para espolvorear.

ELABORACIÓN:

1- En un recipiente hondo ponemos la harina junto con el azúcar.
2- Le añadimos el huevo y la mantequilla fría cortada a pequeños daditos.
3- Mezclamos con la mano hasta conseguir una masa integrada.
4- Tapamos con film y dejamos que repose en el frigorífico media hora.


5- Recuperamos la bola de masa y la cortamos en 3 partes iguales ( pesándola).
6- Extendemos con un rodillo cada parte de masa, colocándola entre dos pliegos de papel vegetal.
7- Sobre la masa extendida, en la parte central, ponemos unas rodajas de manzana rociadas con zumo de limón para que no se ennegrezcan y 2 ó 3 fresas troceadas.
8- Doblamos los bordes de masa hacia el centro y ayudándonos con el papel vegetal colocamos la galette sobre una bandeja de horno.

9- Salpicamos la superficie de cada galette con azúcar y canela.
10- Pincelamos con huevo batido la masa.
11- Metemos al horno precalentado a 180 grados hasta que se vea la masa doradita.
Servimos templada o fría espolvoreándolas con azúcar glas. Mmm…

Tarta de queso y fresas frescas.

Tengo que aprovechar que tengo a mi disposición las deliciosas fresas gallegas, más pequeñas que otras, pero de un intenso sabor y un aroma indescriptible, por lo que no pierdo ocasión de elaborar mis postres favoritos ahora que están a mi alcance.
Además estos huevos caseros de “gallinitas felices” me tienen loca. Todos mis postres toman un color divino y un sabor…
Nos encantan las tartas de queso horneadas. A continuación os explico cómo he elaborado este pastel de queso con remolinos de fresas frescas.


INGREDIENTES:

Base: 1 Paquete de galletas María y 100 g. de mantequilla derretida.
Relleno:  250 g. de queso cremoso ( tipo Philadelphia ), 1 tarrina de queso mascarpone, 4 huevos de corral, 125 g. de azúcar y ralladura de limón, 150 g. de fresas y 4 cucharadas soperas de azúcar.


ELABORACIÓN:

1- Trituramos las galletas con una picadora o procesador de alimentos. 
2- Las mezclamos con la mantequilla derretida hasta formar una pasta.
3- La colocamos sobre un molde redondo con aro desmontable presionando bien sobre el fondo para compactarla. Debemos forrar el molde por fuera con papel de aluminio, ya que el pastel será cocinado a baño María.
4- Metemos en el congelador durante 10 minutos para que se endurezca.


5-  Ponemos las fresas bien lavadas y troceadas en un cazo con 4 cucharadas soperas bien colmadas de azúcar. Cocinamos a fuego medio hasta que se hayan deshecho y la salsa de fresas se vea reducida y espesa.
6- Ponemos en un recipiente hondo el queso crema, el mascarpone, los huevos, el azúcar y la ralladura de limón.
7- Batimos con unas varillas para que se mezclen bien todos los ingredientes y, a continuación, vertemos la pasta obtenida sobre la base de galletas.

8-  Dejamos caer unas cucharadas de salsa de fresa sobre la superficie del pastel y hacemos unos remolinos con un palito de brocheta.
9- Metemos al horno precalentado a 180 grados con un baño María ( agua sobre la placa de horno).

10- Horneamos durante 1 hora hasta que al pinchar el centro con un palito salga limpio de adherencias.
11- Dejamos enfriar dentro del molde y luego desmoldamos y enfriamos durante al menos 3 horas antes de la degustación.

Pannacotta de fresa y yogur.


Postre fresco y ligero, ideal para poner el broche de oro a una comida copiosa o para la merienda en las tardes de verano.
Las fresas frescas le aportan a la suave pannacotta ese toque frutal que tanto me gusta. Su presentación en copas o pequeños vasitos la hace muy cómoda y vistosa para nuestras mesas veraniegas,  época en la que se agradece todo lo que nos permita disfrutar del tiempo libre sin renunciar a un magnífico postre con el que quedar como reyes…

                                                                                            Fuente:“Coco y Vainilla”


INGREDIENTES:

Pannacotta:  200 g. de nata, 100 g. de yogur griego, 50 g. de azúcar, 4 gotas de esencia de vainilla, 2 hojas y media de gelatina.
Mousse de fresa:  100 g. de puré de fresas frescas, 15 g. de azúcar, 1 hoja de gelatina, 75 g. de nata.


ELABORACIÓN:

1- Hidratamos la gelatina en un poco de agua fría durante 5 minutos. 
2- Calentamos la nata con el azúcar y la vainilla. Antes de que hierva retiramos y dejamos templar.
3- Añadimos la gelatina bien escurrida y mezclamos bien.
4- Agregamos el yogur griego. Mezclamos.


5- Vertemos en copas o pequeños vasos. Dejamos templar y metemos al frigorífico hasta que cuaje.
6- Ponemos en un cacito las fresas con el azúcar a fuego medio hasta que se vean blanditas. Las trituramos y reservamos.
7- Hidratamos la hoja de gelatina en agua durante 5 minutos. La escurrimos bien y la añadimos al puré de fresa todavía caliente.

8- Agregamos la nata y mezclamos enérgicamente.
9- Vertemos sobre las pannacottas que tenemos en la nevera para obtener una capa finita de mousse de fresas frescas. Las ponemos de nuevo en la nevera hasta que se solidifique la mousse.

Servimos bien fría. ¡¡¡ Deliciosa!!!

Pavlova de fresas con nata.

Postre elaborado para homenajear a la bailarina rusa Anna Pávlova, a base de merengue horneado a baja temperatura durante un tiempo prolongado, de modo que queda crujiente por fuera y suave y esponjoso por dentro. Va coronado por una gruesa capa de nata montada y fresas frescas.
Este delicioso postre es el culpable del silencio sepulcral que se produjo en mi casa cuando lo puse sobre la mesa y mis comensales lo vieron. Partí cuidadosamente una porción para cada uno y no se escuchó ni una sola palabra hasta que los platos estuvieron vacíos.
Ya suponéis que en mi casa están acostumbrados a probar todo tipo de postres, helados, bizcochos, macarons y tartas diferentes, como en cualquier casa de bloguer gastronómico que se precie, ya que variamos las recetas lo más posible. Pero pocas veces la reacción de mis catadores ha sido tan unánime. Un éxito. Lo mejor que he probado en mucho tiempo. Buenísimo. ¿ Se puede repetir? Yo lo quiero para mi cumpleaños…
Sólo me queda recomendaros que probéis esta delicia si no lo habéis hecho ya…
                                                                                                               Fuente: “O Garfelo”


INGREDIENTES:

4 claras de huevo, 220 g. de azúcar glas, pizca de sal, 30 g. de maicena y 2 cucharadas de vinagre blanco.
Brik pequeño de nata para montar (de buena calidad ) y fresas frescas.


ELABORACIÓN:


1- Montamos las claras a punto de nieve bien firme, añadiendo un pellizco de sal. ( Procuraremos que las claras estén a temperatura ambiente para que se monten perfectas)
2- Cuando estén casi montadas, añadiremos poco a poco el azúcar glas, sin dejar de batir a velocidad máxima.




3- A continuación añadiremos 2 cucharadas de vinagre blanco y mezclaremos suavemente con una lengua.
4- Por último, agregaremos la Maicena y mezclaremos con movimientos envolventes.
5- Precalentamos el horno a 150 grados.
6- Hacemos un círculo de 20 cm. sobre un papel vegetal (tomando como plantilla un molde o plato ). Colocamos el papel sobre una placa de horno ( con el dibujo hacia abajo ).


7- Vertemos la masa obtenida sobre el círculo y le damos forma con el dorso de una cuchara.
8- Bajamos la temperatura del horno a 100 grados y metemos el merengue al horno.
9- Hornearemos durante una hora y veinte minutos. Transcurrido este tiempo, apagamos el horno y dejamos que el merengue se enfríe completamente dentro del horno. Si es posible, hasta el día siguiente.

 
10- Retiramos con cuidado el papel vegetal, ponemos el merengue horneado sobre una bandeja y en la parte central rellenamos con nata montada y fresas frescas troceadas.
11- Conservamos en frío hasta su degustación. Lo ideal es montar nuestra Pavlova una hora antes de ser degustada. 

Mini tartitas de fresas y crema.

No es ningún secreto ( porque no paro de decirlo) que admiro profundamente al maestro pastelero Paco Torreblanca. Sus recetas me tienen fascinada y cada vez que pruebo algo suyo en mi casa me llevo las manos a la cabeza de lo buenísimo que sale todo.
La última elaboración que salió de mi cocina siguiendo su receta han sido estas pequeñas tartitas que son una verdadera exquisitez.
La idea de presentación me enamoró desde el primer momento, pero lo mejor de todo no es lo bonitas que son, sino su extraordinario sabor.
Simplemente las bases que se hornean para dar forma luego a las tartitas valen la pena cien por cien. A medio camino entre galleta y bizcochito, son esponjosas y tiernas, un bocado absolutamente delicioso, fijáos en la foto del corte…
Combinado el ” sablé bretón ” de la base con una estupenda crema pastelera, fresas frescas y algo de nata y pistachos…
El resultado es un pastel absolutamente delicioso.

INGREDIENTES:

Sablé bretón:  120 g. de azúcar, 127 g. de mantequilla, 60 g. de yemas de huevo, 168 g. de harina de repostería, 10 g. de levadura en polvo y 3 g. de sal.

Crema pastelera de vainilla: Medio litro de leche, 4 yemas de huevo, 1 vaina de vainilla, 100 g. de azúcar y 60 g. de Maicena.

Nata para montar ( medio brik ), 3 cucharadas soperas de azúcar glas , pistachos pelados y picados ( unos 8 ó 10 ) y 1 sobre de cobertura para tartas Belbake ( para pincelar las fresas y abrillantarlas). 



ELABORACIÓN:

Sablé bretón:  1- Montamos el azúcar con la mantequilla hasta que blanqueen.
2- Añadimos poco a poco las yemas y seguimos batiendo hasta que se integren.
3- Tamizamos la harina, la sal y la levadura.
4- Las añadimos poco a poco y mezclamos con una espátula con movimientos envolventes.
5- La masa obtenida se pone en una manga pastelera con boquilla lisa y redonda.



6- Sobre una bandeja de horno con papel vegetal, formamos con la manga pastelera unos círculos de masa de unos 5 cm. de diámetro. ( Tras el horneado el diámetro aumenta 2 cm. aprox. )
7- Metemos al horno precalentado a 190 grados durante unos 13 minutos. Retiramos a una rejilla hasta su completo enfriamiento.


8- Crema pastelera:  Ponemos en un cacito todos los ingredientes de la crema a fuego medio y removemos constantemente con un agitador hasta que la crema espese.
9- Vertemos en un recipiente y tapamos con film a piel. Reservamos en frío.
10- Montaje de las mini tartitas: Unimos dos bases de sablé bretón con un poco de crema ( ayudándonos de una manga pastelera) y las juntamos.


11- Ponemos en el centro de la base un “montoncito” de crema pastelera dándole algo de altura.
12- Cortamos longitudinalmente las fresas, bien lavadas y secas, en cuatro partes y las colocamos sobre la base del pastel y alrededor de la crema, algo separadas entre sí. 
13- En la parte superior de cada tartita colocaremos una fresa cortada a la mitad transversalmente.


14- Montamos la nata bien fría a velocidad máxima y cuando está casi montada le añadimos el azúcar glas.
La ponemos en una manga pastelera y decoramos la parte superior de las tartitas.
15- Salpicamos con pistachos pelados y picados.


16- He pincelado las fresas con cobertura de tartas ( Belbake) que les da a las frutas frescas un increible brillo que me encanta.
Con estas cantidades de ingredientes he elaborado 10 tartitas. ¿ Os las vais a perder? ¿ En serio?…

Smoothie de plátano y fresas.

La mejor manera de regalarles a nuestros niños una merienda estupenda  llena de vitaminas y calcio es prepararles un delicioso smoothie con las frutas que más les gusten. 
Los smoothies caseros se preparan en un momentito y admiten casi cualquier clase de fruta que se nos pueda ocurrir: Piña, kiwi, frutas del bosque, plátanos, fresas… Combinándolas con leche o yogur, algo de azúcar, un buen helado de vainilla  y unos cubitos de hielo, el resultado es un batido cremoso y fresco, con intenso sabor a fruta y muy agradable al paladar. Los niños aceptarán sin chistar las frutas en la merienda. Yo conozco a una ” señorita” que adora desayunar smoothies… Fenomenal!!!

INGREDIENTES:  (Para 1 l. de smoothie más o menos )

500 ml. de leche semidesnatada fría, una docena de fresas, 2 plátanos maduritos, 2 cucharadas de zumo de limón, 4 cucharadas soperas helado de vainilla, 50 g. de azúcar, 1 yogur natural y 2 cubitos de hielo. 

ELABORACIÓN:

1- Ponemos en un vaso batidor los plátanos troceados y las fresas bien lavadas e igualmente cortadas en trozos.
2- Añadimos el zumo de limón, yogur natural, leche y helado de vainilla.
3- Ponemos los 2 cubitos de hielo y trituramos a velocidad máxima para conseguir un a textura bien cremosa y espumosa.


4- Servimos enseguidita, para aprovechar todas sus cualidades y estupendo sabor.
Por supuesto, si queremos aligerar de calorías la receta, podemos utilizar leche desnatada, yogur descremado y olvidarnos del helado de vainilla. Simplemente con fruta, yogur, endulzante sin calorías y algún zumo obtendremos un smoothie mucho más light rico en fibra y muy saciante…

Macarons de fresas con nata.

Increiblemente buenos!!! Para mí las fresas con nata son lo más de lo más…Uno de mis postres favoritos, al que me resulta imposible resistirme desde bien pequeña… 
Estos macarons rellenos de sabrosas fresas frescas y nata montada han resultado un bocado exquisito, de los mejorcitos que he preparado hasta ahora…


Su textura, fabulosa y nada nada empalagosos, sino frescos e irresistibles, de los que hay que repetir una y otra vez.
Es cierto lo que he leído en diversos foros. Los macarons después de ser rellenados deben reposar en frío al menos unas horas y su punto álgido de sabor y textura se alcanza al día siguiente de su horneado y relleno.
Lo difícil es esperar. A ver quién se resiste…


Conchas lisas y crujientes al morderlas, interior esponjoso e intenso sabor a fruta y nata suave. Me derritooo…


Hasta el momento y mientras no se demuestre lo contrario, ésta receta de macarons funciona muy bien, por lo que no la cambio. Pero ¿ quién sabe? Hay múltiples recetas de grandes maestros en libros de repostería y diversas procedencias. Estoy segura de que casi todas funcionan bien. 


Lo que siempre digo: Me encanta hacer macarons, es un vicio confesable y con el que no hago daño a nadie. No creo para nada que sean delicados ni imposibles de hacer. Cualquiera puede si conoce a fondo su horno y sigue cualquiera de las múltiples recetas que circulan por la red.
Me fastidia un poco ese halo de misterio que rodea a estas ” conchitas” y yo no pienso alimentarlo… Estoy deseando ver macarons a tutiplén de todos los colorines y todas las formas y rellenos en todos los blogs, al igual que bizcochos o galletitas…Sí, todo se andará.

Tiramisú de fresas.

Esta mañana me comentaba mi madre que hay una señora en Moaña que vende unas fresitas de su huerto pequeñas pero deliciosas, con un sabor y un aroma increible. Tenía razón. Son chiquitinas pero en nada tienen que envidiar a los mejores fresones del verano.
He aprovechado la ocasión para preparar un delicioso tiramisú del que hemos dado buena cuenta y paso a contaros la receta porque ha gustado mucho y se prepara en un momentito. Veréis que gusta a todos…

INGREDIENTES : (para 4 copitas )

200 ml. de nata para montar, 250 g. de mascarpone, 60 g. de azúcar glas, medio kg. (o un poquito menos ) de fresas, bizcochos soletilla, chorrito de vainilla líquida y licor al gusto (ron, moscatel, Oporto…)

ELABORACIÓN:

Lavamos y secamos muy bien las fresas. las cortamos en rodajitas finas y reservamos.
Ponemos en un pequeño cuenco un buen chorro de licor y lo mezclamos con un chorrito de vainilla.

Montamos la nata y le añadimos el azúcar glas.
Agregamos el mascarpone y mezclamos con unas varillas hasta conseguir una crema fina.

Para montar el tiramisú:
Ponemos una capa de bizcochos soletilla bañados en licor y vainilla. Presionamos ligeramente.
A continuación colocamos fresas fileteadas cubriendo toda la superficie.
Sobre las fresas ponemos una capa gruesa de crema de mascarpone y nata.

Volvemos a colocar bizcocho bañado, fresas y crema, terminando siempre con crema.
Decoramos con una fresa fileteada.
Metemos al frigorífico un par de horas para que se compacte bien el postre.

Buenísimo, hay que probarlo!!!

Piononos con mermelada de fresa.

Aquí estamos de nuevo después del descanso estival. Deseo que hayáis pasado unas estupendas vacaciones y las pilas estén bien cargaditas… Quisiera dar las gracias también a tod@s los que durante todo el verano me habéis mandado mensajes de apoyo que me han reconfortado tanto y me han levantado muchísimo la moral, no tengo palabras, sólo puedo decir gracias!!!
Todavía no puedo volver a mi casa y, aunque en principio pensé que el blog estaría cerrado hasta mi regreso a Murcia, he visto que cocinar, fotografiar y el trabajo bloguero, es lo que mejor me sienta, me hace feliz y da una sensación de normalidad a mi vida que me viene muy bien.
Así que, desde otra cocina,pero con la misma cocinera… Volvemos a la carga!!!
Me apetecía tener unos pastelillos caseros para la merienda y he visto la ocasión perfecta para practicar esta técnica que había visto por la red en multitud de blogs que me gustan. En concreto, la idea de presentación que he elegido es de “Amuses bouche”,un blog que me encanta en lo que a dulces se refiere.
Esta técnica de decoración de pasteles es bien sencilla. Consiste en decorar el pastel antes de hornearlo y aunque parece que empezamos la casa por el tejado, no es así. Hacemos unos dibujos con un poco de masa coloreada sobre papel vegetal y los congelamos. Cuando están congelados se vierte sobre ellos la masa de bizcocho y se hornea. El resultado es un bizcocho que sale del horno decorado y está buenísimo.

INGREDIENTES:

Para los dibujos:  10 g. de mantequilla, 10 g. de azúcar, 10 g. de clara de huevo, 25 g. de harina y un poquito de colorante rojo en gel Wilton.

Para el bizcocho:  50 g. de harina de repostería, 50 g. de azúcar, 2 huevos y una cucharadita de café de levadura en polvo.

Para el relleno: mermelada de fresas.

ELABORACIÓN:

Mezclamos en un cuenco pequeño 10 g. de mantequilla y 10 g. de azúcar. Añadimos 10 g. de clara de huevo y una pizca de colorante rojo. Movemos todo muy bien con un tenedor o varillas pequeñas y añadimos 25 g. de harina. Mezclamos hasta obtener una masa bien ligada y un poco espesa, lo suficiente para permitirnos dibujar con ella. Si está muy líquida añadimos un poquito más de harina.

Metemos la masa en un biberón pastelero o en una pequeña manga y hacemos unos dibujos ( en este caso corazones) sobre una placa de horno forrada con papel vegetal, cubriendo toda la superficie con dibujitos.
A continuación los metemos en el congelador. (Yo los he congelado sobre la placa, pero podemos meter sólo el papel al congelador, cuidando que no se deforme).
Después de una hora aproximadamente los dibujos estarán listos.
 

Preparamos la masa del bizcocho. Para ello batimos los 2 huevos hasta que estén esponjosos y añadimos poco a poco el azúcar, sin dejar de batir.
Añadimos la harina tamizada con la levadura y removemos hasta mezclar perfectamente.
Vertemos la masa sobre la placa de horno con los dibujitos congelados y alisamos la superficie con una espátula o cuchara.
Metemos al horno precalentado a 180 grados durante unos 10 minutos.
Cuando veamos que comienza a tomar color por los extremos, lo retiramos del horno.


Con cuidado retiramos el papel vegetal y enrollamos en caliente nuestro bizcocho, ayudándonos de un paño húmedo o papel de cocina.
Dejamos que se enfríe así enrollado unos minutos y luego lo desenrollamos y rellenamos con mermelada de fresa.
Volvemos a darle su forma de rollito y lo cortamos en 2 porciones.
Exquisito, probad!!!

Un paseito por la Fraga de Moaña para desconectar de la civilización…Naturaleza en estado puro…

Verde, verde…Galicia es verde.

Nos vamos a casa a zamparnos un pionono de mermelada de fresas, ñam!!!