Chocolate mud cake.

Un pastel de chocolate para no perdérselo. Deliciosamente húmedo y compacto. Aromatizado con crema de licor y muy aromático. Apto para los muy chocolateros. Cobertura de suave chocolate con leche, que le da un atractivo especial y añadido.
Está de rechupete. Aquí teneis la receta por si os apetece probarlo y daros un buen homenaje chocolateado.  Irresistible!!!
                                                                                                                      Fuente: Citrus and Candy


INGREDIENTES:

150 g. de mantequilla cortada a daditos pequeños, 100 g. de chocolate negro Lindt (70 % cacao), 100 g. de azúcar, 100 g.de azúcar moreno, 50 g. de cacao en polvo sin azúcar, 180 ml. de crema de licor, 170 g. de harina, 1 cucharadita y media de levadura en polvo sin azúcar, media cucharadita de bicarbonato, pizca de sal y 3 huevos a temperatura ambiente.
Glaseado: 200 g. de Chocolate con leche fundido.

ELABORACIÓN:

1- Ponemos en un cazo la mantequilla cortada en dados junto con el chocolate troceado. Calentamos y removemos hasta que el chocolate y la mantequilla se fundan.
2-Retiramos del fuego y añadimos el azúcar, el azúcar moreno, el cacao y la crema de licor. Hasta que quede una masa lisa y sin nada de grumos.


3-Añadimos los huevos uno a uno y mezclamos bien.
4- Tamizamos la harina junto con la levadura y el bicarbonato. La añadimos a la mezcla anterior y mezclamos.
5- Vertemos la masa obtenida sobre un molde redondo forrado con papel vegetal y engrasado.


6- Precalentamos el horno a 170 grados y horneamos el pastel hasta que al pinchar el centro con un palito veamos que sale limpio. Este pastel debe quedar húmedo, no debemos excedernos con el horneado para que no pierda esa deliciosa textura que lo caracteriza.


7- Desmoldamos sobre una rejilla después de 10 minutos  y fundimos en un pequeño cacito o en el microondas 200 g. de chocolate con leche especial para postres.
8- Vertemos el chocolate con leche fundido sobre nuestro pastel y extendemos con una espátula dejando que resbale por los bordes del pastel. Delicioso, un pecado…