Bundt cake de calabaza y chocolate.


Un  bizcochito otoñal, de calabaza y chocolate. Especiado con canela, nuez moscada y jengibre, muy aromático y con ese sabor tan especial y característico de los bizcochos de calabaza.
A la mitad de la masa le añadiremos cacao en polvo y así combinaremos el chocolate y la calabaza en un mismo bizcocho. 
Es una delicia, os lo recomiendo y ya sabéis que este tipo de bizcochos no se encuentran en las tiendas, hay que hornearlos en nuestras casas para poder disfrutar de estos sabores y texturas tan maravillosas… Vale la pena.

INGREDIENTES:

375 g. de harina de repostería, 4 cucharaditas de levadura en polvo, 1 cucharadita de bicarbonato, media cucharadita de sal, 1 cucharadita de jengibre molido, 2 cucharaditas de canela en polvo, 1 cucharadita de nuez moscada, 225 g. de mantequilla a temperatura ambiente, 350 g. de azúcar moreno, 4 huevos XL, 175 ml. de leche, 4 cucharadas soperas de cacao en polvo sin azúcar y 300 g. de puré de calabaza. Azúcar glas para espolvorear.

ELABORACIÓN:

1- Batimos a velocidad media el azúcar junto con la mantequilla durante 5 minutos, hasta que se pongan cremosos.
2- Agregamos los huevos 1 a 1 y seguimos batiendo.
3- Tamizamos la harina, junto con la levadura, el bicarbonato, la sal, jengibre, canela y nuez moscada.
4- Agregamos la mezcla de harina poco a poco alternándola con la leche y terminando con la harina.


5- Añadimos el puré de calabaza y mezclamos hasta que se integre.
6- Dividimos la masa obtenida en 2 cuencos grandes y a uno de ellos le añadimos el cacao en polvo y mezclamos muy bien.
7- Vertemos sobre el molde engrasado la masa del recipiente que no lleva cacao hasta agotarla. Damos unos golpecitos al molde dejándolo caer sobre la encimera para que la masa se reparta bien y las burbujas salgan a la superficie.
8- A continuación, vertemos la masa con cacao en el molde y procedemos de la misma manera.


9- Metemos el molde en el horno precalentado a 180 grados colocándolo en la parte baja y sobre una rejilla, para facilitar que el aire circule a través del orificio del molde y la cocción sea correcta.
10- Cuando al pinchar el centro con un palito salga limpio de adherencias, retiramos del horno, dejamos templar 10 minutos en el molde y luego, desmoldamos sobre una rejilla metálica.
11- Espolvoreamos con azúcar glas.

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Ravioli caseros de carne y calabaza.

Hoy vamos a preparar unos ricos ravioli caseros rellenos de una salsa boloñesa espesita enriquecida con calabaza. La pasta elaborada en casa es absolutamente deliciosa y una vez le cogemos el truquillo y aprendemos el método, su elaboración no reviste gran complicación. Podemos enriquecer nuestra  masa de pasta añadiendo orégano y albahaca picados. Utilizando aceite de ajo o guindilla la aromatizaremos y obtendremos sorprendentes resultados. Los rellenos son tantos y tan variados como nuestra imaginación nos indique: Espinacas y ricota, champiñones con pollo, carne y berenjenas, tomate y mozarella…


INGREDIENTES:

Para la masa de ravioli:  500 g. de harina de trigo, 3 huevos, 1 cucharadita de sal fina, 4 cucharadas de aceite y agua ( la cantidad es orientativa, ya que cada harina admite distinta cantidad de agua según la humedad del ambiente, según el tipo de harina que sea, etc… En este caso, he utilizado 9 cucharadas soperas de agua). Lo que buscamos es obtener una masa elástica y manejable, que no se pega nada a las manos.
1 Huevo batido para pincelar los ravioli.
Para el relleno: 200 g. de carne de ternera picada, 70 g. de calabaza, media cebolla, sal, pimienta, orégano, 3 cucharadas de aceite de oliva y salsa de tomate al gusto.


ELABORACIÓN:

1- Ponemos la harina, los huevos y la sal en la amasadora. Añadimos el aceite y el agua y amasamos durante 1 par de minutos, hasta que los ingredientes se vean bien integrados.
2- Debemos obtener una masa elástica y manejable, nada pegajosa. Si no es así, añadiremos 1 ó 2 cucharadas más de agua y amasaremos 1 minuto más.
3- Tapamos la bola de masa con film y dejamos reposar a temperatura ambiente durante media hora, tiempo que aprovecharemos para preparar el relleno de los ravioli.

Relleno: 

1- Ponemos en una sartén el aceite,  la cebolla y la calabaza cortadas en dados pequeños. Pochamos hasta que estén blanditas.
2- Añadimos la carne picada salpimentada y ponemos algo de orégano. Mezclamos bien y añadimos salsa de tomate al gusto. 
3- Dejamos cocinar durante 8 minutos más o menos, removiendo de vez en cuando. Necesitamos un relleno bastante espesito para poder rellenar los ravioli convenientemente. 
4- Cortamos la bola de masa en 4 partes y la extendemos sobre una superficie ligeramente enharinada con un rodillo, dejando un grosor de 1 milímetro y medio más o menos.
5- Cortamos tiras de masa ( cortador para raviolis) y hacemos cuadraditos de 4 cm. de lado.


6- Pincelamos cada ravioli con huevo batido y colocamos un poco de relleno en el centro. Tapamos con otro cuadradito de masa y presionamos ligeramente los extremos con los dedos para sellar el ravioli.
7- Cocemos los ravioli en abundante agua hirviendo con sal, durante 7 u 8 minutos, hasta que se vean tiernecitos.
8- Los escurrimos y servimos acompañados de la salsa que más nos agrade.

Crema de brócoli y calabaza.

Seguimos con nuestra intención de poner más brócoli en nuestra vida. Esa hortaliza casi milagrosa que nos protege frente al cáncer de colon, nos aporta gran cantidad de hierro, ácido fólico,  betacarotenos y nos protege frente a numerosas infecciones… Si os decidís a probar esta crema, estoy segura de que repetiréis. Queda estupenda y muy suave con el dulzor irresistible de la calabaza que marida estupendamente con el brócoli. La acompaño con unos daditos de jamón y algo de huevo cocido. Veréis qué buena…


INGREDIENTES:

1 cebolla, 1 kg. de brócoli, 250 g. de calabaza, 2 patatas, caldo de verduras, sal, pimienta,3 cucharadas soperas de aceite de oliva, huevo duro y jamón en taquitos para acompañar.


ELABORACIÓN:

1- Cortamos la cebolla en daditos y la calabaza en trozos de tamaño similar.
2- Pelamos y troceamos las patatas.
3- Ponemos el aceite en una cazuela grande y salteamos a fuego medio la cebolla, calabaza y patatas salpimentadas durante un minuto, removiendo y mezclando bien.


4- Añadimos el brócoli cortado en ramitas y cubrimos con caldo de verduras ( o agua con un cubito de caldo de verduras). No pondremos líquido en exceso, para que la crema no salga demasiado ligera. Si es necesario ya añadiremos con posterioridad.


5- Tapamos la cazuela y dejamos cocinar a fuego medio hasta que las verduras estén cocidas.


6- Rectificamos la sal si fuese necesario y trituramos con batidora eléctrica. Si nos gusta más ligera la crema, añadimos un poco más de caldo de verduras.
7- Servimos calentita y acompañada de huevo cocido y unos daditos de jamón.
Apta para todos los públicos y absolutamente deliciosa.

Bocaditos de calabaza.

Es otoño, las preciosas calabazas inundan nuestros mercados con sus colores cálidos. Las hay grandes, pequeñas, de tacto suave, rugosas…Pero todas invitan a preparar deliciosas cremas, potajes, bizcochos glaseados de queso y dulces maravillosos de precioso color naranja. Como podéis ver, me encanta la calabaza.
En esta ocasión he preparado unos bocaditos tiernos y esponjosos parecidos a unos buñuelitos, con intenso sabor a calabaza y ron, bañados de azúcar, deliciosos calentitos, para mí totalmente adictivos…Veréis…


INGREDIENTES:

400 g. de calabaza, 200 g. de harina de trigo, medio sobre de levadura en polvo, 4 cucharadas soperas de ron, 4 cucharadas soperas de azúcar, 300 ml. de leche fría, pellizco de sal, 3 cucharadas soperas de aceite de oliva suave. Aceite para freir y azúcar para espolvorear los bocaditos.


ELABORACIÓN:

Lo primero que debemos hacer es asar la calabaza. Yo lo hago en mi estuche de vapor y queda estupenda, en 9 minutos está lista. Si no disponéis de él, se puede asar igualmente al horno o en el microondas, retirándole la piel y cortándola en trozos de igual tamaño.
Una vez asada, se tritura con la batidora y se reserva.


En un recipiente o cuenco grande pondremos la harina con la levadura y la sal. Hacemos un volcán. En el centro vertemos el ron, la leche fría y las 3 cucharadas de aceite de oliva.
Añadimos el azúcar y mezclamos todos los ingredientes muy bien con una cuchara de madera.
Añadimos ahora el puré de calabaza asada que teníamos reservado.
Movemos hasta que se vea una masa con todos los ingredientes integrados perfectamente.
Queda una masa espesita pero sin dejar de ser bastante líquida, no os preocupéis, en la sartén se solidifica perfectamente.

Calentamos aceite abundante y vertemos una cucharada sopera de masa en la sartén, dándole forma redondeada ayudándonos con otra cuchara.
En cuanto se dore por un lado, le damos la vuelta para que tome color por el otro.
Retiramos colocando los bocaditos sobre un papel de cocina y los salpicamos con azúcar abundante.
Mirad qué interior más suave y esponjoso…Me derrito…

Calabacitas paso a paso

Uy, uy, uy…Que esto de los macarons crea adicción, no se yo si voy a tener que dejarlos aparcados una temporadita…No es normal ventilarse una bandeja antes de decorarlos y mirarme con ojitos suplicantes pidiendo que los siguientes sean de chocolate…Y esto es exactamente lo que ha pasado en mi casa. Si existe la  “macaronitis” aguda, estas niñas la están incubando y yo soy la culpable. La medicina, lentejas, qué también les gustan, pero no tanto…

Mientras pienso la manera de que estas chiquillas se olviden de estos bocaditos, os muestro las calabacitas que casi no puedo terminar, por desaparición misteriosa…

INGREDIENTES:

75 g. de harina de almendras o almendras molidas, 150 g. de azúcar glas, 2 claras de huevo, medio sobre de ácido tartárico ( gasificante de repostería a la venta en Mercadona),3 gotas de esencia de almendras y una pizca de colorante naranja ( gel Wilton )


ELABORACIÓN:

Tamizamos la harina ( o almendras molidas ) junto con el azúcar glas para retirar los posibles grumitos.


Preparamos 2 bandejas de horno con papel vegetal.
Dibujamos circulitos de idéntico tamaño tomando como modelo un tapón, por ejemplo.
Damos la vuelta al papel para evitar que la tinta se pegue a los macarons al hornearlos y fijamos el papel a la bandeja con un poquito de grasa ( mantequilla, Nocilla…) en los extremos.


Montamos las 2 claras a punto de nieve con lo que acostumbremos a hacerlo, añadiéndole a las claras, medio sobre de ácido tartárico para que se monten bien firmes y cuando están casi montadas ponemos 3 gotas de esencia de almendras y una pizquita de colorante en gel naranja.


Vamos a juntar ahora las claras montadas con la mezcla de almendras – azúcar glas. Lo haremos utilizando una lengua, añadiendo cucharadas y mezclando con movimientos envolventes, de abajo hacia arriba, suavemente…
No añadiremos una nueva cucharada hasta que la anterior se hay integrado.


Ponemos la masa en una manga pastelera con boquilla redonda y nos sentamos cómodamente ante las bandejas con los circulitos…


Colocando la manga lo más vertical que podamos vamos formando los macarons rellenando los circulitos.
Ponemos las bandejas en un lugar que no estorben, pues debemos dejar que los macarons se sequen durante al menos una hora antes de hornearlos.


Precalentamos el horno a 150 grados y en el momento de introducirlos bajamos la temperatura a 130 grados.
Vigilamos la cocción, que es muy breve, en cuanto se forma el pie, un par de minutos y el macaron está listo para retirar del horno sin tostarse.
En cuanto se temple un poco , desprendemos del papel con cuidado y lo colocamos sobre una rejilla.



Es el momento de ponerlos fuera del alcance de chiquillas con ” macaronitis ” aguda, si lo que se pretende es decorarlos con glasa y rotulador comestible para que sean calabacitas de Halloween.

¿De qué están rellenas estas calabacitas?
De Nocilla, no hay tiempo para más, son más rápidas comiendo que yo rellenando!!!




Brochetas de lubina y calabaza con salsa de mostaza.

Tengo la suerte de poder disfrutar de vez en cuando de pescado recién salidito del mar mediterráneo ya que , como os he dicho en alguna ocasión, a mi marido le encanta la pesca y cuando la suerte se pone de su parte y el tiempo ayuda, mi nevera se puebla de lubinitas salvajes, una delicia.
Así que hago colección de recetas de lubina: al azafrán, al horno, con ñoras, en caldero, asada con pimientos…Todas son bienvenidas y probadas.
Al principio , cuando Chema llegaba con un cubo lleno de lubinas no me hacía tanta gracia.Yo no sabía ni cortarle las aletas y debo decir que la visión  de sus “interioridades” me removía un poco el estómago, pero ahora, me pongo mis guantes de látex, cojo las tijeras especiales que él me regaló y en pocos minutos limpio mis pescaditos y los coloco en la nevera como una profesional, quién me lo iba a decir!!!
Practicando todo se consigue!!!
Para preparar estas brochetas de lubina me las he visto y me las he deseado para sacarle las espinas y la piel a 2 lubinitas y hacer unos filetes de los que me siento orgullosa, no he parado hasta que me han quedado perfectos y sin ninguna espina.Uff!!! El trabajo ha valido la pena.

 

INGREDIENTES:  (Para 2 brochetas).

4 filetes de lubina sin piel ni espinas, un buen trozo de calabaza, 4 lonchas de bacon, 4 patatas pequeñas ,1 huevo cocido, 2 cucharadas de mostaza Dijon,  un poco de nata líquida o leche evaporada, aceite de oliva , sal , pimienta y una ramita de romero fresco.

ELABORACIÓN:

Preparamos 4 filetes de lubina sin piel ni espinas, los salpimentamos y enrollamos cada filete sobre sí mismo.
Cortamos la calabaza en dados grandecitos de igual tamaño.
Elegimos unas patatas que tengan más o menos el mismo tamaño.

Rodeamos cada rollito de lubina con una loncha de bacon y la insertamos en un palito de brocheta, alternándola con los dados de calabaza y las patatitas pequeñas.
Ponemos sal y pimienta, un chorrito de aceite de oliva virgen y una ramita de romero troceada sobre la brocheta.

Colocamos en una bandeja de horno y horneamos hasta que las patatas estén bien hechitas, la calabaza dorada y el pescado perfectamente asado.
Si queremos reducir el tiempo de horno, un truquillo es cocinar unos minutos en el microondas las patatas antes de insertarlas en la brocheta, de este modo terminarán de hacerse en el horno, pero reduciremos considerablemente el tiempo que necesitan hornearse.

Recogeremos el líquido de la cocción de las brochetas con una cuchara y lo mezclaremos en un cuenquito con 2 cucharadas de mostaza Dijon y un buen chorro de nata líquida. Mezclamos bien con unas varillitas para que se emulsione la salsa y salseamos nuestras brochetas.

Salpicamos con huevo cocido picado y servimos recién hechas, con la salsa aparte por si queremos añadirle más. Es una combinación exquisita el contraste de la lubina con bacon salado y el dulzor de la calabaza, me ha encantado, os la recomiendo.

Bizcocho de calabaza en almíbar de ron.

¿Hay algún despistadillo por ahí que no ha probado el bizcocho de calabaza? Os lo recomiendo, su sabor es sorprendente, meloso, no deja indiferente a nadie .
El colorcillo y sabor que le aporta la calabaza asada marca la diferencia con otros bizcochos y si sois golosones como yo y le ponéis unas gotitas de chocolate por encima antes de hornearlo, uy, irresistible!!!
Pocas cosas son más gratificantes que disfrutar de un buen bizcocho casero tan delicioso como éste.
La receta original lo baña en un almíbar de ron que le queda espectacular, aunque yo he preparado el almíbar y se lo he puesto sólo a los trozos de los adultos, vaya delicia!!!

INGREDIENTES:

250 g. de calabaza naranja, 250 g. de azúcar, 250 g. de harina de repostería, 1 sobre de levadura en polvo, 3 huevos, 70 ml. de aceite de oliva sabor suave y 40 g. de pepitas de chocolate.

Para el almíbar de ron:  100g. de azúcar, 100 ml. de ron y medio vasito de agua. 

ELABORACIÓN:
Lo primero que tenemos que hacer es pelar la calabaza y asarla en un recipiente de horno hasta que se vea blandita.
La ponemos en un vaso batidor y la trituramos.
Deben quedar 250 g. de calabaza asada.
Ponemos los huevos en un bol y movemos con las varillas hasta que se vean espumosos.
Añadimos el azúcar, y el aceite.  Mezclamos con las varillas.

Agregamos la calabaza triturada y seguimos mezclando.
Tamizamos la harina con la levadura y la añadimos al bol.
Mezclamos hasta que todos los ingredientes se vean incorporados, una masa suave, cremosa y sin grumitos.

Engrasamos y forramos con papel vegetal un molde de plum-cake y vertemos la masa en él.
Salpicamos la superficie con pepitas de chocolate.
Horneamos a 180 grados en horno precalentado .

Estará en su punto cuando se vea doradito y al pinchar el centro con un palito, éste salga limpio.

Para el almíbar de ron:  Ponemos en un pequeño cacito el ron, el agua y el azúcar y dejamos reducir unos minutos, hasta que se forme el almíbar.
Cuando el bizcocho esté completamente frío, lo bañaremos en almíbar de ron.
Espero que os guste!!!

Risotto de calabaza y trufa.

Los risottos me tienen entusiasmada, tengo tantas recetas pendientes de hacer que me falta tiempo y tampoco es cuestión de abusar, pero en cuanto ví este que hoy os presento, compré los ingredientes y ya lo hemos disfrutado dos veces en casa. Bueno es poco, está buenísimo, por eso quiero compartirlo.
Muchas gracias  Lidia ” Atrapada en mi cocina “ , me encanta visitarte  y aprender de tí a diario.

INGREDIENTES:

Media cebolla, aceite de oliva virgen, un trocito de calabaza , 1 trufa ( Mercadona ), un puñadito de champiñones, 350 g. de arroz arborio, 1 vasito de vino blanco, caldo de pollo, 30 g. de queso parmesano rallado, una avellana de mantequilla, sal y pimienta.

ELABORACIÓN:

Ponemos en una sartén un poquito de aceite de oliva y pochamos la  cebolla cortada muy finita, procurando que no se tueste, añadiendo un poco de agua si es necesario.

A continuación añadimos los champiñones y la calabaza cortada a dados de tamaño regular y ponemos el vasito de vino blanco ( yo he usado un espumoso italiano que me encanta ).
Dejamos cocinar hasta que se vea bastante blandita la calabaza.

Añadimos el arroz y damos unas vueltas con la cuchara de madera, mezclándolo todo muy bien.
Vamos añadiendo cucharones de caldo de pollo caliente ( en otra cazuelita lo mantenemos al fuego para que esté caliente ) y removemos constantemente, para que el arroz vaya soltando su almidón y quede cremosito, ahí el secreto de un buen risotto.
No añadiremos más caldo caliente hasta que el anterior se haya consumido y seguiremos removiendo, manteniendo el fuego medio.
Por último, cuando veamos que el arroz está en su punto, rallamos la trufa sobre él, para que le aporte todo su sabor y aroma y agregamos la mantequilla y el parmesano.
Movemos  para mezclar muy bien y servimos enseguidita.
Delicia pura!!!

Guiso murciano de trigo y calabaza

Quisiera presentaros hoy un guiso típicamente murciano. Los que me conocen saben que los platos de cuchara tradicionales me encantan y, siempre que puedo, promociono las recetas típicas de la región donde vivo, Murcia.
Con este guiso las vitaminas y el sabor están asegurados . Damos la bienvenida a las ricas verduritas de la huerta murciana y despedimos al colesterol, así luego podemos tomarnos de postre un buen trozo de tarta de chocolate…No tengo arreglo…
INGREDIENTES:
200 g. de trigo en grano, 150 g. de garbanzos, 150 g. de alubias, 150 g. de judías verdes, 1 cebolla y media, 2 tomates maduros, 1 trozo de calabaza totanera, 1 patata grandecita, pimentón dulce, azafrán en hebras, hierbabuena, aceite de oliva , sal y colorante.

Un día antes de preparar nuestro guiso, ponemos las legumbres en remojo y en otro recipiente distinto , el trigo.
Se puede utilizar la olla rápida para cocer las legumbres, pero a mí me gusta la cocción lenta en cazuela normal y es la que he utilizado.
Cocemos los garbanzos, las alubias y el trigo  hasta que estén tiernos en una cacerola con agua que los cubra sobradamente y una cebolla pelada entera .
20 minutos antes de completar la coción de las legumbres,  añadimos las judías cortadas en trozos pequeños y sin hebras y seguimos cociendo.
Preparamos un sofrito en una sartén grande con un poco de aceite de oliva, cebolla cortada finamente y los tomates sin piel cortados a cubitos.
Cuando esté todo esto bien pochado, ponemos una cucharadita de pimentón dulce y unas hebras de azafrán y damos unas vueltas.
Añadimos este sofrito a la cazuela.
A continuación, ponemos en la olla la patata y la calabaza cortada en trocitos pequeños, colorante, hierbabuena y rectificamos la sal al gusto.
Cocemos hasta que veamos la patata y calabaza en su punto.

Dejamos reposar el guiso diez minutos antes de servir.
Riquísimo. Espero que os guste.

Pasta fresca de calabaza

Estos bocaditos de pasta fresca se hacen en un momento y su sabor es delicioso, vale la pena dedicar unos minutos a amasar, para disfrutar después de una pasta recién hecha en nuestra casa.
INGREDIENTES: 500 g. de calabaza, 2 yemas de huevo, 300 g. de harina, 1 cucharada de mantequilla, sal, pimienta blanca, nuez moscada, parmesano rallado y salsa de tomate.
ELABORACIÓN: Se pela la calabaza y se hornea en una fuente a temperatura media hasta que esté bien tierna. Se puede asar también en el microondas, cortándola en trozos pequeños.
Se reduce a puré y se condimenta con sal, pimienta blanca, nuez moscada y mantequilla.
Se pone harina sobre la encimera, el puré de calabaza y las yemas de huevo. Vamos añadiendo poco a poco la harina para obtener una masa tierna pero que no se pegue a las manos. Si esto sucede añadimos más harina. Dejamos reposar en el frigo la masa media hora.
Formamos con ella rulos largos, que iremos cortando en trocitos de 2 ó 3 cm.
Se ponen en abundante agua hirviendo con sal y estarán listos en cuanto salgan a la superficie.
Servimos con salsa de tomate , parmesano rallado y un poquito de orégano. Recién hechos, calentitos y deliciosos.