Tronco de navidad.

Un postre que siempre triunfa y apetece en esta época navideña es el archiconocido tronco de Navidad.
Nos sirve además para decorar nuestras mesas navideñas y hace las delicias de pequeños y mayores.
Admite muchos rellenos: Crema pastelera, lemon curd, crema de queso, trufa, etc…
Si adaptamos relleno y cobertura al gusto de nuestros comensales, lo veo un postre fabuloso para los días de fiesta, ya que puede y debe realizarse con antelación. Aunque no es difícil, sí es laborioso y el resultado vale la pena. Pura delicia, magnífico y muy vistoso.

INGREDIENTES:

Bizcocho: 5 huevos Xl, 125 g. de azúcar y 125 g. de harina.
Relleno: 1 tarrina de queso crema, 150 g. de azúcar glas, 100 g. de mantequilla y lacasitos al gusto.
Cobertura: 1 tableta y media de chocolate blanco especial postres Valor.
Decoración: bombones, bastón de caramelo, lacasitos y galletas de mantequilla.

ELABORACIÓN:

1- Separamos las claras de huevo de las yemas.
2- Montamos las claras a punto de nieve firme y reservamos.
3- Batimos las yemas junto con el azúcar hasta que blanqueen.
4- Agregamos la harina tamizada y mezclamos bien.
5- Por último, añadimos a la mezcla las claras montadas a punto de nieve que teníamos reservadas y mezclamos con movimientos envolventes.
6- Vertemos la masa obtenida sobre una bandeja de horno grande con papel vegetal y extendemos la masa con una espátula.

7- Dejamos caer 3 ó 4 veces la bandeja sobre la encimera para que se extienda perfectamente.
8- Horneamos a 180 grados (horno precalentado) durante 10 minutos. (Sin excedernos en el horneado, sólo debe dorarse ligeramente).
9- Retiramos del horno, desmoldando inmediatamente sobre un paño rociado con azúcar glas y enrollamos la plancha de bizcocho en caliente sobre sí mismo ayudándonos con el paño. 
10- Dejamos que se enfríe completamente así enrollado.

11- Relleno: Batimos el queso crema durante un minuto a velocidad media y le añadimos poco a poco el azúcar glas.
12- Añadimos la mantequilla a temperatura ambiente y subimos la velocidad de batido algo más. Batimos hasta que la mezcla sea untable y consistente y agregamos lacasitos al gusto. Mezclamos.
13- Desenrollamos el bizcocho con cuidado y cortamos los extremos, colocando uno de ellos sobre el tronco. Untamos sobre él nuestro relleno de queso crema y lacasitos.
14- Enrollamos de nuevo el bizcocho dando forma al brazo.
15- Derretimos el chocolate blanco al baño María o en el microondas, removiendo bien hasta que esté completamente líquido.


16- Vertemos el chocolate sobre el brazo relleno y colocado sobre la fuente en la que vamos a presentarlo ( protegiéndola con papel de aluminio para que no se manche con el chocolate sobrante que resbale )
17- Extendemos el chocolate líquido con una espátula para cubrir todo el brazo.
18- Lo metemos 5 minutos en la nevera para que empiece a solidificarse y transcurrido este tiempo, retiramos y hacemos unas líneas sobre la superficie con un tenedor o un decorador de tartas.
19- Decoramos nuestro tronco de Navidad al gusto: galletas, bombones, golosinas, lacasitos…
Conservamos en frío.

Brazo de chocolate y frambuesas.


Postre bien sencillo que hará las delicias de todos los comensales. Imposible resistirse a los encantos de esta delicia dulce. Bizcocho esponjoso de chocolate, una gruesa capa de nata montada sobre la que salpicaremos frambuesas frescas en su punto óptimo de madurez, con esa deliciosa acidez que las hace irresistibles… Algo de azúcar glas y unos pistachos picados para decorar y acompañar a las frambuesas.
Este bizcocho chocolateado se funde en la boca, cremoso, suave, un bocado de Gloria…
Las planchas de bizcocho para brazo no llevan mantequilla,  para que queden esponjosas y flexibles y no se cuarteen en el momento de enrollarlas, lo que estropea el resultado final.


INGREDIENTES:

3 huevos, 75 g. de azúcar, 1 chorrito de vainilla líquida, 65 g. de harina, 15 g. de cacao en polvo sin azúcar, 200 ml. de nata para montar, 5 cucharadas de azúcar glas, frambuesas frescas y pistachos para decorar.


ELABORACIÓN:

1- Batimos los huevos con el azúcar a velocidad máxima. Parte muy importante, ya que vamos a meter aire en la masa y de ello dependerá la esponjosidad del bizcocho.
2- Cuando veamos que la mezcla ha doblado su volumen y está cremosa y esponjosa, añadimos la vainilla desde el borde del recipiente y seguimos batiendo la mezcla.
3- Tamizamos la harina con el cacao en polvo.

4- Bajamos la velocidad de batido y añadimos la harina y cacao tamizados poco a poco hasta conseguir una masa suave con todos los ingredientes bien integrados.
5- Vertemos la masa sobre una bandeja de horno con papel vegetal y alisamos la superficie con una espátula. Dejamos caer la bandeja sobre la encimera un par de veces para que la masa se extienda de modo uniforme.
6- Horneamos a 180 grados durante 10 minutos , ni 1 minuto más ni 1 minuto menos (si queremos un bizcocho en su punto, no debe dorarse ni tampoco quedarse crudo claro).


7- Retiramos del horno y desmoldamos la plancha de bizcocho sobre un paño ligeramente humedecido. Despegamos el papel vegetal y ayudándonos con el paño enrollamos el bizcocho sobre sí mismo. ( Debemos enrollar el bizcocho cuando todavía está caliente).
8- Dejamos que se enfríe completamente así enrollado con el paño.
9- Montamos la nata ( muy fría y con el recipiente en el que la vamos a montar igualmente frío) y le añadimos cuando está casi montada el azúcar glas poco a poco.


10- Desenrollamos el bizcocho y extendemos la nata sobre él con una espátula. Salpicamos con frambuesas frescas y enrollamos de nuevo el bizcocho sobre sí mismo.
11- Tamizamos algo de azúcar glas sobre él y decoramos con frambuesas y pistachos troceados.