Radiatori al pesto.


Una de las salsas que más me gustan para disfrutar un buen plato de pasta es el pesto de albahaca. Ese aroma que desprende cuando se pica y mezcla con los demás ingredientes que componen el pesto me encanta.
No en todas las épocas del año me resulta fácil encontrar una buena albahaca, así que hoy el aroma del pesto inunda mi cocina y este plato me va a saber a Gloria…

INGREDIENTES:

1 buen manojo de albahaca, 100 ml. de aceite de oliva virgen extra, 1 bote de piñones, 2 dientes de ajo, sal, 50 g. de queso parmesano recién rallado. 80 g. de pasta por persona.


ELABORACIÓN:

1- Tostamos los piñones en una sartén sin nada de aceite moviendo constantemente.
2- Pelamos los ajos y lavamos y secamos las hojas de albahaca.
3- Rallamos el queso parmesano.

4- Trituramos con una picadora o robot de cocina los piñones, la albahaca, el ajo y el queso parmesano, añadiendo poco a poco el aceite de oliva, hasta conseguir la textura deseada y añadimos sal al gusto.
5- Cocemos la pasta en agua abundante con sal y un diente de ajo, siguiendo las instrucciones del fabricante.

6- Escurrimos la pasta y la mezclamos con el pesto removiendo bien. Servimos inmediatamente.

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Pan de ajo y romero.

Estos panecillos de ajo y romero son un auténtico escándalo. Están buenísimos y resultan de lo más aromáticos. Si disponéis de romero fresco para añadirlo a la masa, la diferencia se nota.
Son el acompañante perfecto para casi cualquier plato de carne o pescado y por sí solos resultan irresistibles.
Imaginaos el aroma que desprenden al hornearlos… Pura delicia!!!
Es maravilloso poner en nuestra mesa un pan tan delicioso recién salido del horno. Vale la pena.

INGREDIENTES:

250 ml. de agua templada, 1 cucharadita de azúcar, 1 sobre  de levadura seca de panadería, 1 cucharadita y media de sal, 4 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen, 2 dientes de ajo picados,1 ramita de romero fresco, 420 g. de harina de trigo, 2 cucharadas soperas de mantequilla, 1 cucharadita de ajo en polvo y sal en escamas.


ELABORACIÓN:

1- Ponemos en un cuenco el agua templada, el azúcar y la levadura. Dejamos reposar durante 10 minutos esta mezcla.
2- En el bol de la amasadora ( o a mano, en un recipiente hondo ) colocamos la harina, la sal y el aceite de oliva.
3- Mezclamos a velocidad baja y le añadimos la mezcla de levadura, transcurridos los 10 minutos.


4- Agregamos el ajo aplastado en el mortero y el romero picado muy menudito. Amasamos hasta conseguir una masa bien integrada y elástica.
5- Tapamos el bol y dejamos levar hasta que doble su tamaño, 1 hora aproximadamente.
6- Cortamos en partes iguales la bola de masa y estiramos cada parte dándole forma de tubo.
7- Hacemos un nudo con cada tubo de masa y lo colocamos sobre una bandeja de horno con papel vegetal.


8- Pincelamos cada panecillo con un poco de mantequilla mezclada con ajo en polvo y sal en escamas.
9- Dejamos levar de nuevo hasta que doblen tamaño.
10- Horneamos a 200 grados ( horno precalentado ) hasta que se vean bien doraditos.

Bollitos de ajo y romero.

Vamos a poner en nuestra mesa unos bollitos de ajo y romero que adornarán nuestras mesas veraniegas y acompañarán las tablas de queso y embutidos fabulosamente; resultando también deliciosos para acompañar un buen pescado al horno.
Por sí solos son un manjar. Tiernos en su interior y bien aromáticos, con ese toque de ajo y romero que los hace irresistibles. Difícil esperar a que se enfríen del todo…

INGREDIENTES:

25 g. de levadura fresca de panadería, 60 ml. de agua tibia, 250 ml. de leche, 115 g. de mantequilla, 2 cucharadas de azúcar, 1 cucharada de sal, 1 huevo XL, 375 g. de harina de fuerza, 2 dientes de ajo, romero al gusto ( si es fresco mejor) y sal gruesa para espolvorear.


ELABORACIÓN:

1- Ponemos la leche a calentar junto con la mantequilla y removemos hasta que se funda la mantequilla. Retiramos del fuego y dejamos templar.
2- Disolvemos la levadura fresca en el agua tibia removiendo bien.
3- Ponemos la harina en el bol de la amasadora o en un recipiente hondo, con el azúcar y la sal y hacemos un hueco en el centro.


4- En el hueco vertemos la mezcla de leche y mantequilla. Mezclamos.
5- Añadimos la levadura disuelta en agua. Mezclamos.
6- Agregamos el huevo ligeramente batido. Amasamos durante 10 minutos hasta que se vea una masa homogénea.
7- Tapamos y dejamos levar hasta que doble tamaño.
8- Recuperamos la masa levada y tomamos porciones de 50 g. cada una. Le damos forma de bollitos y las colocamos sobre una placa de horno con papel vegetal.


9- Dejamos levar de nuevo durante 20 minutos los bollitos.
10-  Calentamos un poco de mantequilla con los dientes de ajo majados previamente en un mortero y el romero picado finito. Dejamos que repose esta mezcla unos minutos y pincelamos con ella los bollitos.
11- Espolvoreamos con un poco de sal gruesa y metemos al horno precalentado a 180 grados hasta que tomen ligero color dorado, unos 20 minutos.

Ajoblanco.

Sopa fría muy consumida en Andalucía y Extremadura, con claros orígenes en la cocina de Al- Andalus, en la que las almendras y el ajo son ingrediente principal.
Originariamente se elaboraba en un mortero haciendo una especie de pasta con el ajo y almendras, a las que se iba añadiendo miga de pan , aceite, agua y algo de vinagre hasta conseguir la textura deseada, menos densa si se buscaba beberla en vaso o más densa si se utilizaba como salsa para acompañar patatas al horno.
Deliciosa y refrescante, me parece una joya de nuestra gastronomía tradicional española.


INGREDIENTES:

500 g. de pan rústico del día anterior, 3 dientes de ajo, 125 ml. de aceite de oliva virgen, 4 cucharadas de vinagre de Jerez, 300 g. de almendra molida, medio litro de agua fría, sal, pimienta blanca, uvas blancas sin semillas para acompañar y algo más de aceite para decorar.

ELABORACIÓN:

1- Ponemos en un recipiente hondo el pan sin corteza troceado y lo cubrimos con agua, dejándolo en remojo al menos 15 minutos.
2- Escurrimos el pan y lo pasamos al robot de cocina o vaso batidor.


3- Añadimos el ajo, el aceite de oliva, vinagre al gusto y 250 ml. de agua.
4- Trituramos todo hasta dejarlo muy fino.
5- Sin dejar de batir seguimos añadiendo el agua restante poco a poco hasta conseguir una sopa de textura homogénea.


6- Añadimos sal y pimienta blanca al gusto y enfriamos durante unas cuatro horas al menos.
7- Servimos acompañado de uvas blancas sin pepitas y un hilito de aceite de oliva virgen.

Salmorejo cordobés.

Hoy os presento un plato clásico de la gastronomía española que, a pesar de ser típico en las zonas del Sur de España dónde el calor aprieta, cada vez  se consume más en cualquier punto del país. 
Es absolutamente delicioso y sano. Siempre que lo elaboro utilizo el mejor pan de pueblo que tengo a mi alcance, un buen aceite de oliva y los tomates bien maduritos, para que el resultado sea perfecto. 
Un buen salmorejo debe ser espesito, de textura similar a una crema y a nosotros en casa nos gusta incluso algo más espeso, para dippear y salsear unas buenas patatas fritas de calidad, probad, exquisito!!!
Si os gusta algo más líquido, sólo tenéis que aumentar la proporción de agua o de tomate e ir probando hasta encontrar vuestra textura perfecta.
Añadirle unos trocitos de buen jamón y huevo cocido y… A disfrutar.

 INGREDIENTES:

1 Kg. y 100 g de tomates bien maduritos, 100 ml. de aceite de oliva virgen, 1 diente de ajo, 250 g. de pan de pueblo del día anterior, 1 cucharadita de sal, 1 buen chorro de vinagre de manzana y medio vasito de agua.


ELABORACIÓN:

1- Tomamos un cuchillo afilado y hacemos una cruz a los tomates en la piel. Los metemos durante 25 segundos en agua hirviendo para escaldarlos y, a continuación, en agua fría con algo de hielo. De este modo le retiraremos la piel con mucha facilidad.
2- Ponemos en el robot de cocina  (o vaso batidor) el pan de pueblo troceado finito.


3- Le añadimos el aceite de oliva, la sal, el vinagre de manzana y el agua.
4- Trituramos bien.
5- Agregamos ahora los tomates sin piel y el diente de ajo.
6- Trituramos de nuevo hasta que quede una textura de crema espesa.


7- Si nos gusta algo más ligero, añadimos un poco más de agua, teniendo en cuenta que un buen salmorejo no es líquido, sino cremoso.
8- Rectificamos la sal si fuese necesario y servimos bien frío acompañado de jamón y huevo cocido.
9- También podemos mojar en el salmorejo unas buenas patatas fritas tipo chips o unas deliciosas regañás.
Veréis qué bueno…

Caldero murciano.

Os quiero presentar un plato muy típico de esta tierra dónde vivo, el “caldero murciano”.
Este arroz  debe su nombre a la olla con forma de caldero dónde se cocina.
Sus ingredientes son sencillos y muy murcianos: una buena dorada del Mar Menor, los ajos, las ñoras y un buen arroz.
En la costa murciana se degustan unos exquisitos calderos, con su pescado , su ali-oli… 
 Una reunión de amigos o familia es la excusa perfecta para degustar un buen caldero. Hoy lo compartimos todos, ya lo creo que sí!
INGREDIENTES:

(Para 5 personas): 1 dorada, 1 lubina,  400 g. de arroz bomba, 5 ñoras, 2 cucharadas de salsa de tomate, 1 cabeza de ajos, aceite de oliva, caldo de pescado, sal, pimienta , azafrán y un sobre de paellero  Carmencita .

ELABORACIÓN:

Pelamos los ajos y las ñoras retirándoles las semillas y las troceamos.
Ponemos 6 cuharadas de aceite de oliva en una cazuela o “caldero”y freimos 5 dientes de ajo y las ñoras, hasta que queden doraditos , pero sin que se quemen, o se pondrán amargos.

Ponemos las ñoras y los ajos fritos en un vaso batidor , añadimos un poquito de agua y trituramos. Reservamos.
Limpiamos el pescado y separamos las cabezas.
Freimos las cabezas del pescado en el mismo aceite y , a continuación, las desechamos.
Cocemos el pescado en agua hirviendo con sal, pimienta y azafrán durante 10 minutos.
Sacamos y reservamos caliente.



Rehogamos el arroz durante unos minutos en el aceite utilizado para freir ajos, ñoras y cabezas de pescado.
Añadimos 2 cucharadas de tomate frito y añadimos los ajos y ñoras triturados anteriormente.
El arroz tomará ese color tan característico y apetecible de las ñoras.

Cubrimos con caldo de pescado caliente , añadimos un sobre de paellero Carmencita   y cocinamos a fuego vivo durante 10 minutos y a fuego lento durante otros 10.
Debe quedar un arroz caldoso, si vemos que se seca, añadimos un poco más de caldo de pescado caliente.
Rectificamos la sal, dejamos que repose unos minutos .


 
Se sirve calentito y acompañado del pescado cortado a filetes o rodajas.
El ali-oli se pone en una salsera aparte para que cada comensal se lo sirva a su gusto.

Quisiera dar las gracias a la empresa Carmencita por el magnífico lote de productos que me ha enviado, son de una calidad extraordinaria, os los recomiendo .
En su página web:  http://www.carmencita.com/ encontraréis información sobre ellos. Me han sorprendido muchísimo, sobre todo el azafrán en spray, la sal marina con romero, el preparado para pescados al grill…Magníficos!!!

Ajoarriero

Hoy os traigo un plato tradicional de la cocina navarra. Es muy común en todo el Norte de España y obligado para los amantes del bacalao.
Me encanta que forme parte del recetario de mi casa. Quiero que mis hijas se acostumbren desde pequeñas a educar su paladar y  disfrutar de la cocina tradicional tanto como de la “nueva cocina”.
No quiero que sean niñas que rechacen sabores nuevos y sólo sepan comer salchichas, huevos y hamburguesas.
 Yo pienso que educar el paladar de nuestros niños es una importantísima labor  que han de  realizar los padres, nadie más.


INGREDIENTES:
(Para 4 personas): 1 kg. de bacalao, 2 pimientos choriceros secos, aceite de oliva virgen, 1 cebolla, 3 dientes de ajo,  3 patatas grandecitas, 1 tomate maduro, 1 guindilla y sal.
ELABORACIÓN:
El día anterior ponemos el bacalao a remojar en abundante agua fría y con la piel hacia arriba, cambiando el agua un par de veces durante ese tiempo.
Al momento de cocinar, ponemos el bacalao en una cacerola, cubrimos con agua fría y tapamos, dejándolo a fuego moderado hasta que comience a hervir.
Dejamos que hierva 2 minutos y retiramos la cacerola del fuego, dejando reposar en este caldo el bacalao durante 5 minutos.
Lo escurrimos y guardamos el caldo.
Ponemos en una cazuela de barro 3 cucharadas de aceite de oliva con la cebolla y el ajo picados muy menuditos.Dejamos que pochen unos minutos y añadimos las patatas cortadas en láminas bastante finas.
Dejamos que cueza todo a fuego muy lento, regando con un poco de caldo de bacalao y moviendo con una cuchara de madera.
Una vez cocido todo , chafamos un poco la patata con un tenedor.
En ese momento incorporamos el tomate sin piel ni semillas, cortado a daditos pequeños y damos un hervor.
Agregamos el bacalao escurrido y troceado , los pimientos choriceros ( que habremos hidratado con un poco de agua hirviendo), troceados y sin semillas.
Pondremos también una guindilla picada.
A partir de este momento el truco está en mover la cazuela circularmente, en vaivén, o mover cuidadosamente con una cuchara de madera.
El bacalao soltará toda su gelatina , las patatas todo su almidón y la salsa se ligará divinamente.
Esto nos llevará aproximadamente 15 minutos.
Rectificamos de sal y si queda muy espeso le añadimos un par de cucharadas de caldo de bacalao de la primera cocción.
Se come calentito y está tan bueno que se me saltan las lágrimas de emoción. ¿Será normal esto?