Bacalao dourado.

Nadie prepara el bacalao como nuestros amigos los portugueses. Son innumerables las recetas que atesoran para elaborar este pescado tan agradecido y que tanto me gusta cocinar.
Una de las más aplaudidas es este “Bacalhau dourado” o bacalao dorado, en clara referancia al color doradito que predomina en el plato.
Os recomiendo que lo probéis si todavía no lo habéis hecho. Los secretos de un buen bacalao dorado, además de la buena calidad de los ingredientes: buen bacalao, huevos caseros y patatas y cebollas de la mejor calidad, son pocos.
Punto clave es la forma de cocinar las patatas, pasándolas por agua para eliminar el almidón y secarlas cuidadosamente, para que queden bien sueltas y crujientes.

INGREDIENTES:

Bacalao desalado y cortado en trocitos, 4 huevos caseros, 1 cebolla grande, 2 patatas grandes, aceitunas negras, perejil fresco picado y mantequilla ( una nuez).


ELABORACIÓN:

1- Ponemos una nuez de mantequilla en una sartén amplia y salteamos la cebolla cortada en juliana a fuego medio, moviéndola para que se dore uniformemente.
2- Cuando esté doradita, añadimos el bacalao cortado en trocitos pequeños y bien escurrido de líquido. Cocinamos hasta dorarlo ligeramente, un par de minutos. Reservamos.


3- Cortamos las patatas en tiritas finas con un picador, rallador o a mano… Patatas paja.
4- Las lavamos con agua abundante para eliminar todo su almidón.
5- Las secamos bien con papel de cocina y freimos en abundante aceite bien caliente por pequeñas tandas, para que que queden sueltas y crujientes. Salamos y escurrimos sobre papel de cocina.


6- En el momento de servir nuestro bacalao dourado, mezclamos las patatas fritas con el bacalao y cebolla y añadimos los huevos batidos con una pizca de sal, cocinando a fuego medio y mezclando con una cuchara de madera hasta que los huevos se cuajen bien.
7- Rectificamos la sal, si fuese necesario, añadimos perejil fresco picado, unas olivas negras y servimos inmediatamente.

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Macarons de dátiles y chantilly.

En mi casa no hace falta una excusa para elaborar macarons. Cualquier momento es bueno para ponerse a mezclar ingredientes y darle a la manga pastelera.
La elaboración de estos dulces franceses me divierte y relaja como pocas cosas.
En esta ocasión , mis macarons han sido un regalo para una amiga más que especial, con la que últimamente he compartido momentos de mi vida muy importantes y felices y de la que me he despedido por un espacio de tiempo más o menos largo.Ya veremos…

Van rellenos de dátiles y suave chantilly. Me encantan.

                                                                                                     Fuente:“Webos fritos”

INGREDIENTES:

110 g. de almendras molidas, 250 g. de azúcar glas industrial, 120 g. de claras de huevo, 50 g. de azúcar normal y una pizca de colorante en gel Wilton ( color melocotón).
Relleno: Nata para montar, 2 cucharadas soperas de azúcar glas y dátiles picados finitos.


ELABORACIÓN:

1- Trituramos las almendras molidas junto con el azúcar glas en un procesador de alimentos o picadora. Tamizamos esta mezcla y reservamos.
2- Montamos las claras a punto de nieve, primero batiendo a velocidad lenta durante 2 minutos y luego aumentando la velocidad hasta la máxima.
3- Cuando estén casi montadas añadimos una pizca de colorante y poco a poco agregamos los 50 gramos de azúcar normal.
4- Vertemos de una sola vez sobre las claras montadas, la mezcla de almendras – azúcar glas.  


5- Mezclamos con una espátula de goma desde abajo hacia arriba con movimientos envolventes durante aproximadamente un minuto hasta que veamos los ingredientes integrados.
6- Vertemos la masa obtenida en una manga pastelera con boquilla lisa y redonda.
7- Dejamos caer montoncitos sobre una placa de horno con papel vegetal sobre la que habremos marcado círculos ayudándonos con un tapón de botella de 3,5 cm. de diámetro.
8- Dejamos que se sequen las conchas de macarons antes de hornearlas durante un espacio de tiempo que varía según  la humedad del ambiente ( media hora- hora y media…). Al contacto con el dedo no deben resultar nada pegajosos. 


9- Precalentamos el horno a 150 grados y en el momento de meterlos bajamos la temperatura a 130 grados. En unos 13 minutos estarán listos. Para comprobarlo, veremos si se desprenden del papel con facilidad sin dejar adherencias. Si no es así, un minuto más de horno.
10- Retiramos y dejamos que se enfríen por completo en su bandeja. Luego los desprendemos del papel y colocamos sobre una rejilla metálica.
11- Relleno: montamos la nata bien fría y le añadimos el azúcar glas. Picamos finitos los dátiles.
Rellenamos con chantilly y en el centro de cada concha ponemos trocitos de dátiles. Tapamos con la otra concha. Reposo en frío antes de servir.

Arroz con pulpo y vieiras.


Os recomiendo este arroz que hace tiempo tenía ganas de probar y me ha encantado. Para elaborarlo necesitamos un buen pulpo y fabulosas vieiras, muy fáciles de conseguir aquí en Galicia, por eso he esperado pacientemente la llegada del verano y mi estancia por tierras gallegas para poder elaborarlo como a mí me gusta.
Si os gusta el pulpo y sois amantes del marisco, éste es vuestro arroz.
El caldo que utilizaremos es el que resulta de la cocción del pulpo, con lo que conseguimos un arroz aromático, oscuro y con intenso sabor a pulpo y marisco.¡¡¡ Delicioso!!!

INGREDIENTES:

Medio pulpo, vieiras al gusto, 2 dientes de ajo, media cebolla, azafrán en hebras, medio vaso de vino blanco, salsa de tomate al gusto, aceite de oliva, medio pimiento rojo, sal y arroz.


ELABORACIÓN:

1- Para cocer el pulpo debemos haberlo congelado previamente durante al menos 24 horas y dejarlo descongelar a temperatura ambiente. Lo lavaremos y sujetándolo por la cabeza lo meteremos en agua hirviendo 3 veces (” asustarlo” ).
2- Luego lo dejaremos cocer a fuego medio durante 45 minutos más o menos procurando que el agua lo cubra y añadiendo media cebolla al agua de cocción. Nunca debemos añadir sal al agua si queremos evitar que el pulpo pierda su piel.
3- Una vez cocido el pulpo, lo escurrimos y reservamos. El caldo servirá para elaborar nuestro arroz.
4- Ponemos en la paellera ( o paella) un poco de aceite de oliva y pochamos dos dientes de ajo finamente picados y el pimiento cortado en daditos. Ponemos sal.


5- Agregamos el vino blanco y dejamos evaporar. Añadimos el pulpo cortado en trozos de tamaño regular y mezclamos.
6- Ponemos un pellizco de azafrán en hebras y mezclamos.
7- Agregamos 3 ó 4 cucharadas de salsa de tomate. 
8- Ponemos el arroz y con una cuchara de madera mezclamos bien todos los ingredientes.

9- Agregamos el caldo de cocción del pulpo en caliente, teniendo en cuenta que por cada taza de arroz necesitamos dos tazas de caldo. No pasa nada si necesitamos añadir más caldo, siempre que el caldo que añadamos esté caliente y no se corte el hervor. Si es necesario añadimos más sal.
10- Dejamos cocinar durante 20- 25 minutos, hasta que el arroz esté en su punto y en los últimos 5 minutos de cocción añadiremos las vieiras repartiéndolas bien por toda la superficie. 
Dejamos reposar 5 minutos y servimos.

Galette de albaricoques asados y melocotones.


Me encanta cocinar con frutas y la estación veraniega amplía el abanico de posibilidades generosamente…
Una deliciosa galette con las frutas del verano, dulces, maduras, es un manjar… La ligera acidez de los albaricoques cocinados al horno hasta convertirse en compota. El dulzor de los melocotones combinado con esta masa crujiente aromatizada a la naranja…
Figuraos el sabor de esta delicia,mmm…


INGREDIENTES:

1 docena de albaricoques maduros, azúcar moreno y azúcar blanco al gusto.
2 Melocotones maduros.
Masa:  200 g. de harina de repostería, 140 g. de mantequilla fría en dados, 2 cucharadas de azúcar, 1 huevo XL y ralladura de naranja. Huevo para pincelar.


ELABORACIÓN:

1- Ponemos en un recipiente hondo la harina junto con el huevo, la ralladura de naranja, el azúcar y la mantequilla fría en daditos. 
2- Mezclamos con las manos todos los ingredientes hasta que se vea una masa compacta y los ingredientes bien integrados.
3- Tapamos con film la bola de masa y la dejamos reposar en el frigorífico durante media hora.

4- Ponemos en una bandeja de horno los albaricoques deshuesados con su piel y cortados a mitades.
5- Los espolvoreamos con azúcar moreno y azúcar blanco al gusto y los metemos al horno para asarlos hasta que estén bien caramelizados y blanditos.
6- Retiramos del horno y dejamos enfriar.

7- Estiramos la masa con un rodillo entre dos pliegos de papel vegetal y le damos forma circular.
8- Retiramos el papel de la parte superior de la masa y la colocamos sobre una bandeja de horno.
9- En la parte central de la masa colocamos los albaricoques asados ayudándonos con una cuchara, puesto que la textura que tendrán es de compota.
10- Sobre los albaricoques ponemos los melocotones sin piel cortados a rodajas gruesas y espolvoreamos con azúcar moreno y blanco.

11- Doblamos los bordes de la masa hacia el centro y la pincelamos con huevo.
12- Metemos al horno precalentado a 180 grados hasta que la masa se vea doradita. 
Servimos templada. Mmm…

Galletas de vainilla deliciosas.

A veces en un viejo libro de repostería y cocina olvidado en una estantería encontramos maravillosas recetas que nos hacen disfrutar de lo lindo y hacen que casi se nos salten las lágrimas. Poco a poco va aumentando mi colección de galletas, uno de los dulces que más disfruto y más me gusta hornear.
Textura abizcochada y esponjosa, delicioso sabor a vainilla y firmes al tacto por fuera. Preciosas y elegantes, con esas pequeñas y aromáticas semillitas de vainilla en su interior. No os las perdáis, están de pecado…


INGREDIENTES:

225 g. de azúcar, 4 huevos, 1 vaina de vainilla, 290 g. de harina de repostería y 2 cucharaditas de levadura en polvo.


ELABORACIÓN:

1- Ponemos en un cuenco el azúcar, los huevos y el contenido de la vaina de vainilla que habremos abierto y raspado previamente.
2- Ponemos el cuenco en un baño María y batimos con unas varillas la mezcla hasta que el azúcar se haya disuelto por completo. 


3- Retiramos del baño María y vertemos en un recipiente grande.

4- Tamizamos la harina y la levadura juntas y las añadimos poco a poco a la mezcla de huevos.
 


5- Vertemos la masa obtenida en una manga pastelera con boquilla lisa y redonda.

6- Dejamos caer montoncitos de masa sobre una bandeja de horno con papel vegetal.
7- Precalentamos el horno a 180 grados y al meter las galletas bajamos la temperatura a 150 grados.

8- Cocemos hasta que tomen ligero color por debajo y por los bordes. No dejaremos que se doren demasiado.
9- Dejaremos que se templen y retiraremos del papel colocándolas sobre una rejilla metálica.
10- Conservaremos en un recipiente cerrado.

Pastel de pera y salchicha.

Hace tiempo que soy ferviente admiradora de la página de Martha Steward. Admiro su buen hacer, la calidad de sus recetas y la belleza plástica de sus elaboraciones.
Desde la primera vez que ví este pastel, llamó mucho mi atención y estaba esperando el momento oportuno para poder hacerlo. 
He adaptado el pastel a mi gusto, suprimiendo ingredientes típicamente americanos y sustituyendo natas y mantequillas innecesarias por un buen aceite de oliva. El resultado ha sido maravilloso.
Me ha encantado disfrutarlo tibio, un contraste de sabores fabuloso, para repetir en breve y con otros rellenos que ya tengo en mente..

                                                                                             Fuente:“Martha Steward”.

INGREDIENTES:  

Relleno: Repollo cocido finamente picado,1 zanahoria, 3 salchichas de cerdo sin piel ( he usado criollos), 2 hoja de laurel, media cebolla a daditos, sal, pimienta negra molida, 1 cucharada de azúcar moreno, 2 peras y 2 cucharadas de aceite de oliva.

Masa: 175 g. de harina de trigo, 1 cucharadita de sal, 95 g. de mantequilla y agua fría ( casi helada ) suficiente como para conseguir una masa con textura elástica que no se pegue nada a las manos.

ELABORACIÓN:

1- Cocemos el repollo y la zanahoria en agua abundante con sal y laurel. Escurrimos muy bien el líquido y picamos finamente. Reservamos.
2- Ponemos en una sartén honda un par de cucharadas de aceite de oliva y salteamos media cebolla cortada en daditos de pequeño tamaño.
3- Añadimos una hoja de laurel y una cucharada de azúcar moreno. Cocinamos hasta que la cebolla se vea doradita.
4- Agregamos las salchichas sin piel y cortadas en daditos. Cocinamos 3 minutos.

5- Añadimos el repollo y zanahoria bien escurridos y finamente picados.
6- Salpimentamos al gusto y cocinamos durante unos 5 minutos más, para que se mezclen todos los sabores.
7- Descorazonamos las peras ( con un descorazonador o cuchillo afilado)  retirándoles el centro pero manteniendo el tallo o pedúnculo. Las rellenamos con trocitos de salchicha de cerdo del relleno que tenemos reservado.

8- Masa:  Ponemos la harina en un recipiente hondo. Le añadimos la sal y la mantequilla fría cortada a daditos y poco a poco vamos agregando el agua ” helada” y mezclando con las manos.
9- Mezclamos poco a poco todos los ingredientes hasta conseguir una masa elástica que no se pegue nada a las manos y se despegue de las paredes del recipiente.
10- Ponemos sobre la superficie de trabajo la masa y la trabajamos durante un par de minutos.
11- La dividimos en 2 partes. Estiramos con el rodillo dándole forma rectangular y dejándola bien finita.
12- La colocamos sobre el molde dejando que cuelgue por los lados.


13- Encima de la masa colocamos el relleno que teníamos reservado. Sobre el relleno pondremos las peras rellenas.
14- Tapamos con la otra porción de masa bien estirada y finita en la que habremos hecho 2 huecos para las peras ( con un cuchillo afilado ). Recortamos la masa sobrante y sellamos pellizcando los bordes.
15- Pincelamos con huevo batido y horneamos a 180 grados hasta que se vea un pastel doradito y las peras estén bien cocidas. 
Servimos templado o frío. Delicioso.

Magdalenas a la antigua usanza.

Hoy vamos a disfrutar unas magdalenas estupendas. Uno de los dulces más aplaudidos en todas las casas. ¿Quién se resiste a unas buenas magdalenas caseras?
Como me encuentro fuera de mi residencia habitual y aquí no hay amasadoras, robots de cocina ni nada que se le parezca, las hemos elaborado a la antigua usanza, con un cuenco y unas varillas, nada más… Lo cual tiene su encanto.
Los huevos son de corral, de “gallinitas felices gallegas”, de las que comen toda la hierba y el maíz que se les antoja…Y eso se nota. Han quedado deliciosas, esponjosas y con un sabor que invita a no parar de comerlas…
¡Vivan los dulces caseros de toda la vida!


INGREDIENTES:

250 g. de harina de repostería, 1 sobre de levadura en polvo, 250 g. de azúcar, ralladura de 1 limón, 6 huevos de corral, 200 ml. de aceite suave y mezcla de canela y azúcar para espolvorear.


ELABORACIÓN:

1- Separamos claras y yemas de los 6 huevos.
2- Montamos las claras a punto de nieve con un pellizquito de sal.
3- Cuando estén firmes añadimos poco a poco el azúcar y seguimos montando.


4- Agregamos las yemas de huevo y mezclamos.
5- Ponemos el aceite desde el borde del recipiente añadiéndolo en hilito y mezclando.
6- Añadimos la ralladura de limón.


7- Tamizamos la harina junto con la levadura y la agregamos poco a poco, mezclando con suavidad y movimientos envolventes.
8- Vertemos la masa obtenida en cápsulas de papel para magdalenas colocadas dentro de moldes rígidos ( o flaneras ) y espolvoreamos con una mezcla de azúcar y canela.


9- Horno precalentado a 200 grados. Durante los 5 primeros minutos de horneado mantenemos esta temperatura y luego la bajamos a 180 grados hasta el final de la cocción, cuando se vean doraditas.
10- Enfriamos sobre una rejilla metálica.

Pato confitado con salsa de melocotones al vino.


El confitado de la carne es un proceso para conservarla que cuenta con siglos de antigüedad. Se basa en cocinar la carne previamente salada en su propia grasa a temperatura muy suave. De este modo, conserva todas sus propiedades, quedando suave, jugosa y exquisita.
En uno de sus viajes a Francia mi hermano pudo comprar unos muslos de pato confitado y , a continuación os detallo la receta con la que los hemos elaborado y disfrutado, qué buenos!!!


INGREDIENTES:

Muslos de pato confitado, 1 lata pequeña de melocotones en almíbar, vino tinto de buena calidad y judías verdes.

ELABORACIÓN:

1- Ponemos al baño María el bote de muslos confitados destapado, para derretir la grasa que los protege.
2- Colocamos los muslos en una fuente refractaria y los metemos al horno, calor arriba y abajo para que la piel se dore y quede bien crujiente.

3- Lavamos bien las judías y las cortamos en finas tiras. Las cocemos en agua con sal hasta que queden “al dente”. Escurrimos y reservamos.
4- Cortamos los melocotones en almíbar en pequeños trocitos y los cocinamos con un poco de su almíbar y vino tinto al gusto, hasta que se vean blanditos y la salsa se haya espesado y reducido. Podemos triturarla o dejarla tal cual con los trocitos de fruta enteros y blanditos.

En cuanto veamos bien doradita la piel de los muslos, retiramos del horno y servimos acompañados de las judías verdes y una buena cantidad de salsa de melocotones al vino. ¡¡ A disfrutar!!!

Pastel de chocolate, cerveza negra y cerezas.

Pastel que consigue que se nos salten las lágrimas a los amantes del chocolate… Buenísimo. Os lo recomiendo cien por cien cuando os apetezca daros un buen homenaje chocolateado.
Las cerezas combinan a la perfección con el intenso aroma y sabor de este pastel de buen cacao y cerveza negra, con sus notas de chocolate y café. 
He querido aprovechar las deliciosas cerezas de temporada para añadirlas a mi bizcocho y he usado un molde rectangular para conseguir un bizcocho plano y presentar mi pastel en deliciosos cortaditos individuales.
Espero que lo disfrutéis tanto como yo.

INGREDIENTES:

120 ml. de cerveza negra ( he usado Mahou ), 125 g. de mantequilla, 160 g. de harina de repostería, 2 cucharaditas de bicarbonato, 45 g. de cacao en polvo sin azúcar, 175 g. de azúcar, 75 ml. de leche, 2 huevos medianos, 1 cucharadita de vainilla líquida, cerezas deshuesadas y azúcar glas para espolvorear.

ELABORACIÓN:

1- Precalentamos el horno a 180 grados.
2- Engrasamos un molde rectangular y lo forramos con papel vegetal.
3- Ponemos en un cazo la cerveza negra y la mantequilla a fuego medio. Removemos hasta que se funda la mantequilla. Dejamos templar.


4- Tamizamos la harina junto con el bicarbonato y el cacao en polvo.
5- Ponemos en un recipiente hondo la mezcla de harina. Añadimos el azúcar, la leche, los huevos batidos y la vainilla. Mezclamos.
6- Añadimos la mezcla de mantequilla y mezclamos bien.
7- Vertemos la masa obtenida en el molde preparado.

8- Ponemos sobre la masa unas cerezas deshuesadas repartiéndolas por toda la superficie.
9- Horneamos hasta que al pinchar el centro del pastel con un palito salga limpio de adherencias.

10- Dejamos enfriar en el molde unos 15 minutos. Luego espolvoreamos con azúcar glas y desmoldamos o cortamos y servimos en porciones.

"Pastel de cierva" murciano.

Pastel de cierva murciano. Una delicatessen típica de la región dónde vivo cuya receta se remonta al pasado siglo. Traída por el cocinero ruso de un buque fondeado en la Ribera murciana y entregada a un cocinero de la localidad, se sirvió este pastel en una comida a la que asistieron diversas personalidades, entre ellas el político “Juan de La Cierva Peñafiel”. 
El renombrado político murciano lo alabó tanto, que desde aquel día se le dió su nombre a tan deliciosa elaboración.
Pastel de masa dulce con relleno salado consistente en una mezcla de pollo cocido y huevo, amalgamados con caldo de la cocción del pollo. Exquisito.


INGREDIENTES:

Para la masa:  250 g. de manteca de cerdo o mantequilla, 250 g. de azúcar, 1 huevo, ralladura de limón, 650 g. de harina de trigo y algo de caldo de cocción del pollo. Huevo para pincelar la masa.
Relleno:  Carne de pollo cocido, 2 huevos, un cacillo de caldo de la cocción del pollo y sal.

ELABORACIÓN:

1- Coceremos la carne de pollo en agua abundante con sal.
2- Cuando esté bien cocido, retiramos, deshuesamos y picamos finamente. Reservamos. 
3- Mezclamos con 2 huevos cocidos picados y ligamos los  ingredientes con un cacillo de caldo de cocción del pollo. Reservamos.


4- Masa:  Ponemos en un recipiente hondo la harina y el azúcar. En el centro añadimos el huevo batido, la ralladura de limón y la manteca o mantequilla derretida.
5- Mezclamos todos los ingredientes y añadimos un poco de caldo de cocción del pollo.
6- Vamos amasando despacio hasta que la masa se vea lisa, sin grumos y con todos los ingredientes bien integrados.


7- Trabajamos bastante la masa y la dividimos en 2 partes.
8- Extendemos una de las partes con un rodillo hasta dejarla finita.
9- La colocamos sobre un molde redondo engrasado cubriendo fondo y lados.
10- Ponemos sobre la masa el relleno extendiéndolo bien y ponemos algo más de caldo de cocción.

11- Tapamos con la otra parte de masa bien extendida, sellamos los bordes presionando un poquito y pincelamos con huevo batido.
12- Metemos al horno precalentado a 180 grados hasta que se vea doradito el pastel. 
Servimos templado o frío.