Corona de choux con nata y albaricoques.

Muchas veces os he hablado de lo mucho que me gusta la pasta choux. Cada vez que puedo la disfruto en casa en dulce o en salado y nunca me defrauda el resultado. 
En esta ocasión he querido hacer una corona de lionesas que posteriormente he rellenado de nata montada y  la hemos acompañado de unos deliciosos albaricoques maduros, que están ahora en su mejor momento y hay que aprovechar para disfrutarlos.
Espero que os guste mi postre y os resulte de utilidad para las múltiples cenitas veraniegas que a todos nos esperan. Siempre es muy agradable obsequiar a nuestros invitados y poner el broche de oro con un postre estupendo y bien rico.

INGREDIENTES:

100 g. de mantequilla, 250 ml. de agua, 150 g. de harina de repostería, 1 cucharadita de sal, 1 cucharadita de azúcar, 4 huevos y uno más para pincelar.
200 ml. de nata para montar, 4 cucharadas soperas de azúcar glas y albaricoques bien maduros.


ELABORACIÓN:

1- Ponemos en un cazo la mantequilla con el agua y removemos constantemente hasta que la mantequilla se haya fundido por completo.
2- Ponemos toda la harina con la sal y el azúcar de golpe en el cazo y mezclamos enérgicamente.
3- Seguimos mezclando hasta que la pasta se separe de las paredes del cazo. En ese momento, retiramos del fuego.
4- Agregamos los huevos, de uno en uno, removiendo y mezclando bien tras cada  adición.

5- Ponemos la pasta obtenida en una manga pastelera de boquilla redonda ( 1cm.) y preparamos una bandeja de horno con papel vegetal en el que habremos dibujado un círculo de 25 cm. de diámetro.
6- Sobre el círculo formaremos bolitas de pasta con la manga pastelera haciendo dos filas, una exterior y otra interior.

7- Pincelamos con huevo la corona de pasta choux y la metemos al horno precalentado a 180 grados hasta que se vea doradita.
8- Dejamos que se enfríe completamente antes de rellenarla.
9- Montamos la nata bien fría y cuando está casi montada añadimos el azúcar glas poco a poco.
10- Ponemos la nata montada en una manga pastelera y rellenamos las lionesas en las que habremos hecho una pequeña incisión por el lateral con un cuchillo afilado para facilitar el rellenado.

11- En la parte central de la corona pondremos los albaricoques bien lavados y cortados a la mitad.
12- Conservaremos en frío hasta el momento de su degustación.

Bizcocho de pera y cardamomo.

Hoy vamos a hornear un delicioso bizcocho que tiene todos los ingredientes para triunfar. La calidez que le aporta el azúcar moreno, la untuosidad que le da la fruta fresca y el toque exótico de las semillas de cardamomo, que tanto me gustan en repostería.
Es un bizcocho morenito, de miga compacta, muy agradable al paladar y nada empalagoso, dejando un gusto magnífico en la boca, os lo recomiendo.


INGREDIENTES:

2 peras grandes, zumo de 1 limón, 250 g. de harina de repostería, 1 cucharada de levadura, 3 huevos, 175 g. de mantequilla a temperatura ambiente, 175 g. de azúcar moreno y 2 cucharaditas de semillas de cardamomo.

ELABORACIÓN:

1- Batimos la mantequilla con el azúcar en un recipiente hondo a velocidad alta para meterle aire a la masa, hasta que se vea la textura de una crema.
2- Añadimos los huevos uno a uno sin dejar de batir.


3- Abrimos las vainas de cardamomo con unas tijeras y extraemos las semillitas. Las ponemos en un mortero y las machacamos. 
4- Retiramos la piel y semillas a las peras y las cortamos en finas láminas. Las rociamos con zumo de limón para que no se oxiden.
5- Tamizamos la harina y la levadura y la añadimos poco a poco a la mezcla de huevo. Añadimos las semillas de cardamomo  y mezclamos a velocidad baja hasta conseguir una masa cremosa y sin grumos.


6- Vertemos la mitad de la masa en un molde rectangular, tipo cake y alisamos con una lengua.
7- Sobre la masa ponemos dos tercios de las láminas de pera y, a continuación, la masa restante.
8- Colocamos sobre la superficie las láminas de pera restantes en hilera, solapándolas un poco.


9- Precalentamos el horno a 180 grados y horneamos hasta que al pinchar el centro con un palito, veamos que sale limpio de adherencias.
En la última parte de horneado debemos cubrir el bizcocho con papel de aluminio, para evitar que se tueste en exceso.
10- Desmoldamos sobre una rejilla y espolvoreamos con algo de azúcar la superficie.

Arroz con verduras.

Éste es el arroz más murciano de todos los arroces y la verdad es que es de mis favoritos. Hasta que lo probé por vez primera nunca hubiese pensado que sólo las verduras podían conseguir un plato de arroz tan sustancioso y delicioso.
A nuestra disposición las mejores hortalizas y verduras de la huerta murciana, un buen caldo, buen arroz y unos boquerones para darle el toque final.
Fabuloso en cualquier época del año, pero ideal para compartir con los amigos y familia al borde del mar…
¡El verano ya está aquí!

INGREDIENTES:

Judías, zanahoria, alcachofas, berenjena, coliflor, pimiento rojo, pimiento verde, 1 ñora, 2 dientes de ajo, 1 tomate maduro, 2 cucharadas de buena salsa de tomate, aceite de oliva,1 sobre de Paellero Carmencita, caldo de verduras, boquerones y limón para acompañar.

ELABORACIÓN:

1- Lavamos bien las verduras y las cortamos en pequeños trozos: Las berenjenas en cubitos ( con su piel), la coliflor separada en ramitas, las zanahorias en rodajas, pimientos en cubitos, judías troceadas, alcachofas ( les retiramos hojas duras y tallos y cortamos en cuartos) y el tomate sin piel y en cubitos.
2- Freímos las verduras con un poco de aceite de oliva, por separado, ya que cada una tiene diferente tiempo de cocción y buscamos que nos queden perfectas de textura.

3- Ponemos las verduras fritas en la paellera ( o paella) y les añadimos la ñora entera y 2 dientes de ajo picado menudito. Mezclamos bien.
4- Añadimos el tomate sin piel cortado a cubitos y cocinamos junto con el ajo y las verduritas durante un par de minutos.


5- Agregamos 2 cucharadas de salsa de tomate, el sobre de Paellero Carmencita y el arroz.
Damos unas vueltas y mezclamos bien.
6- Cubrimos con caldo de verduras caliente y dejamos cocinar hasta que el arroz esté en su punto, unos 20 – 22 minutos.
7- Dejamos reposar 5 minutos y presentamos con unos boquerones y algo de limón.

Galletas de parmesano

Vamos a elaborar hoy unas deliciosas galletas saladas con las que podréis obsequiar a vuestros comensales y os aseguro que quedaréis como reyes.
Las galletas de parmesano son un aperitivo o entrante fabuloso y conservadas en una lata hermética se conservan maravillosamente, aunque rara vez sobran. Muy difícil resistirse a sus encantos y esperar siquiera a que se enfríen… Ya me contaréis!!!
Se pueden degustar solas o acompañadas de ralladura de limón, que se coloca sobre cada galleta en un pellizquito después del horneado… Deliciosas.

                                                                                    Fuente: Chef Juan Lax.


INGREDIENTES:

250 g. de mantequilla a temperatura ambiente, 250 g. de queso parmesano ( recién rallado), 250 g. de harina de trigo y un huevo. Ralladura de limón para presentar ( opcional).


ELABORACIÓN:

1- Trabajamos la mantequilla a temperatura ambiente con unas varillas.
2- Añadimos el queso parmesano recién rallado.
3- Agregamos la harina.
4- Añadimos el huevo y mezclamos todos estos ingredientes hasta lograr una masa bien homogénea.

5- Tapamos la bola de masa con film y dejamos reposar en frío al menos durante 1 hora.
6- Es una masa que fuera del frío enseguida pierde consistencia, por lo que debemos manipularla lo menos posible al darle forma a nuestras galletas. Os aconsejo que vayáis sacando del frigorífico la masa en pequeños trozos y no toda de golpe, para evitar que se ablande en exceso.


7- Estiramos la masa entre 2 hojas de papel vegetal y damos forma a las galletas con los cortadores elegidos.
8- Las colocamos sobre una bandeja de horno con papel vegetal y horneamos ( horno precalentado) a 180 grados hasta que se doren ligeramente.
9- Retiramos a una rejilla y… Listas para su degustación, solas o acompañadas de un pellizquito de ralladura de limón.

"Curso de Galletas en el Aula Tempura".

El pasado sábado tuvo lugar nuestro primer curso de galletas en el Aula Tempura. Impartido mano a mano con mi compañera Tere, “Las María Cocinillas”
Fue una experiencia cien por cien gratificante, para repetirla, sin duda.
Nos sorprendió gratamente que, a pesar de la mala época tan cercana al verano, en la que los murcianos se escapan corriendo a las playas y Murcia se queda desierta los fines de semana, casi no hizo falta publicitar el curso y en 3 días se había completado, quedándose fuera más de 10 personas…
Tere y yo recibimos con mucho gusto a 19 chicos y chicas dispuestos a “galletear” con nosotros y pasar una mañana de sábado entre harinas y rodillos…
Tratamos de hacer lo más participativo posible el taller y creo que todos se fueron a casa satisfechos. Aprendieron la técnica y secretos del galleteo, se llevaron su dossier con las recetas y observaciones necesarias para elaborar 5 clases distintas de galletas, con las que estoy segura, van a triunfar en sus casas.


A media mañana les obsequiamos con un desayuno a base de tostadas de aceite y sal, muffins de zanahoria, bundt cake de vodka- caramel, coca de albaricoques, ciruelas, palomitas de colores, pececitos salados, galletas oreo decoradas, café con leche, té frío y refrescos. Un momento divertido para charlar y conocernos mejor.


Comenzamos hablando de las masas, ingredientes, harinas, colorantes, temperaturas y secretos para conseguir unas galletas perfectas.


Lo básico es aprender la técnica de elaboración y luego en casa podremos innovar y utilizar nuestra imaginación. La cocina es pura química pero en el resultado final se nota el mimo que ponemos en nuestras galletas …


Tras explicar el paso a paso de cada receta con sus trucos y particularidades, elaboración de masas y reposo en frío…


Todos con las manos en la masa a formar sus propias galletas y comprobar las texturas y peculiaridades de las 5 masas diferentes que manejamos…


Enseguida conectamos con nuestros amigos y se estableció un diálogo fluido entre nosotros. Quisimos que más que un taller de galletas, fuese una reunión de amigos para pasar la mañana elaborando galletas y aprendiendo e intercambiando recetas.


Pienso que lo conseguimos. Se palpaba el buen ambiente en las caras de los asistentes…


Todos amasando, horneando, poniendo en rejillas las galletas calentitas y degustando, claro que sí. A ver quién  resiste la tentación de todos esos aromas sin probar…


Tere y yo somos personas sencillas y cercanas, nos gusta el contacto con la gente y hemos querido dar lo mejor de nosotras mismas en este taller de galletas.


Hemos dedicado muchas horas a prepararlo minuciosamente para que no faltase ni un detalle.
Las galletas que elegimos están probadas y requeteprobadas y han pasado un duro proceso de selección, con exigentes catadores…


“Galletas de M&M”, “Galletas de naranja decoradas con ganchillo”, “Galletas craqueladas de chocolate blanco”, ” Galletas de leche condensada con forma de botón” y ” Galletas saladas de parmesano”.


El Aula Tempura está equipada con los más modernos electrodomésticos a nuestra disposición. A todos nos quedó claro que la máxima de “Cada horno es un mundo”, se cumple a rajatabla… Abrimos un debate en torno a diversos temas interesantísimos.

Tras la entrega de diplomas sentimos la satisfacción del deber cumplido. La alegría de comprobar que todos nuestros esfuerzos se vieron recompensados.

Queremos seguir disfrutando de esta actividad que acabamos de iniciar y tantas satisfacciones nos está dando a Tere y a mí. 
Gracias a todos los asistentes, a mis “Bloguericos murcianos” siempre por su apoyo y a mi “compi” Tere por ser tan ESTUPENDA con mayúsculas.

Coca de albaricoques.

Obligatorio probar esta deliciosa coca de albaricoques, no os la debéis perder, en serio!!!
He tomado prestada la receta de mi querida Juana y su maravillosa “Cocina de Babel”, que nos regala su color, su alegría y buen hacer cada vez que la visitamos.
Quiero dedicar esta coca a una amiga muy especial, que ha cogido estos albaricoques con sus propias manos del árbol y ha tenido el detalle de acordarse de mí… Siempre se acuerda de mí, es detallista, buena amiga, colaboradora, alegre, especial, siempre con la sonrisa pintada…Muchas gracias por todo. Esta coca va por tí…

INGREDIENTES:

130 g. de manteca de cerdo, 200 g. de azúcar, 3 huevos, 30 ml. de aceite, 20 g. de levadura fresca, 60 ml. de agua tibia, 300 g. de patatas hervidas con su piel, 375 g. de harina, albaricoques, azúcar normal y azúcar glas para espolvorear.

ELABORACIÓN:

1- Cocemos las patatas con su piel y las mantenemos tepladitas.
2- Mezclamos la manteca y el azúcar en el bol de la amasadora o en un recipiente hondo a mano.
3- Disolvemos la levadura en el agua tibia y la incorporamos a la preparación anterior.


4- Añadimos los huevos de uno en uno y mezclamos bien.
5- Ponemos el aceite y a continuación las patatas cocidas trituradas ( sin piel).
6- Agregamos la harina poco a poco. Conseguiremos una masa blandita y algo pegajosa.
7- Tapamos con un paño o con film y dejamos levar hasta que doble tamaño.


8- Amasamos de nuevo unos segundos y vertemos en un molde rectangular profundo engrasado y forrado con papel vegetal.
8- Alisamos la superficie con una lengua pastelera o espátula y colocamos sobre la masa los albaricoques cortados a la mitad, despepitados, con la parte del corte hacia arriba.


9- Dejamos levar de nuevo una media hora.
10- Ponemos azúcar sobre la superficie de la coca y los albaricoques y metemos al horno precalentado a 200 grados hasta que se vea doradita.
11- Cuando se enfríe espolvoreamos con azúcar glas.

Bizcocho de yogur clásico.

Este es el bizcocho que todos aprendemos a hacer en cuanto comenzamos nuestras primeras incursiones en la cocina. Famoso porque las proporciones de ingredientes se miden tomando como referencia el vaso de yogur. No por ser un bizcocho sencillo sin mayores complicaciones tiene menos valor. Al contrario, está buenísimo, es jugoso y esponjoso como pocos y cada vez que lo hago pienso cómo es posible que haya niños que jamás disfruten de un buen bizcocho casero y lo más parecido que hayan probado es un bollo del supermercado más cercano. La falta de tiempo no me parece una buena excusa en este caso y la pereza tampoco…
Por favor papás y mamás. Dedicad 5 minutos a mezclar los ingredientes en un cuenco y mientras leéis o trabajáis en otra cosa, el bizcocho se hornea solito. 
La felicidad de esos niños abriendo su papel de aluminio en el recreo y sacando un trocito del bizcocho de mamá o papá…No tiene precio!!! 


INGREDIENTES:

1 Yogur natural, 3 huevos XL, 1 vaso de yogur de aceite de oliva suave, 2 vasos de yogur de azúcar, 3 vasos de yogur de harina de trigo, 1 sobre de levadura Royal y media cucharadita de aroma de limón. Azúcar glas para espolvorear.


ELABORACIÓN:

1- Batimos en un recipiente hondo los huevos con el azúcar hasta que se vean esponjosos.
2- Añadimos el yogur y mezclamos.
3- Agregamos el aceite en hilito desde el borde del recipiente y seguimos mezclando.


4- Añadimos el saborizante ( aroma de limón) y mezclamos.
5- Tamizamos la harina con la levadura y la añadimos poco a poco batiendo hasta conseguir una masa con los ingredientes bien integrados.
6- Vertemos en un molde redondo engrasado y forrado con papel vegetal.
7- Horneamos a 180 grados ( horno precalentado ) durante unos 40 minutos. Al pinchar el centro con un palito debe salir limpio.
8- Retiramos del horno, desmoldamos sobre una rejilla y dejamos enfriar. Espolvoreamos con azúcar glas antes de servirlo.

El bizcocho de yogur es además una estupenda base para tartas. Si le ponemos una sencilla cobertura de chocolate y decoramos con nubes de azúcar tendremos en menos de 1 hora sobre nuestra mesa una magnífica tarta para los cumpleaños infantiles…

No hacen falta elaboraciones complicadas e imposibles para hacer feliz a un niño. ..Os garantizo que pocos son los que se resisten a este sencillo pastel tan esponjoso y rico…


… Hecho con todo el cariño por mamá o papá... Los niños agradecen que les dediquemos nuestro tiempo y estas pequeñas cosas van formando sus recuerdos…

Quiché de endibias y jamón.

Os recomiendo que probéis esta quiché si os gustan tanto como a mí las endibias. No son muchas las recetas en las que esta hortaliza tan rica en potasio y fósforo se cocina. Casi siempre se degusta en crudo con alguna salsa de queso o con aceite y anchoas.
De cualquier modo, me ha gustado mucho esta quiché y por eso la comparto con vosotros. 
El ligero amargor que caracteriza a la endibia se ve contrastado por el toque azucarado y acaramelado. El queso y el buen jamón, terminan de realzar la mezcla. Muy buena, de verdad!!!

INGREDIENTES:

Masa quebrada:  280 g. de harina de trigo, 120 g. de mantequilla reblandecida, 1 cucharadita de sal y 100 g. de agua.
Relleno:  3 huevos, 200 ml. de nata líquida,175 g. de queso gruyére rallado, sal, pimienta negra molida, endibias, 2 cucharadas soperas de azúcar, 1 cucharada de mantequilla, 150 ml. de caldo de verduras o pollo y jamón ibérico al gusto.


ELABORACIÓN:

1- Ponemos en un bol la harina y hacemos un hueco en el centro.
2- En el hueco añadimos la mantequilla reblandecida, la sal y el agua.
3- Mezclamos bien hasta obtener una bola de masa con los ingredientes bien integrados.
4- Tapamos con film y dejamos reposar en frío durante media hora.

5- Cortamos las endibias a la mitad longitudinalmente.
6- Las ponemos en una sartén con  1 cucharada de mantequilla, 2 cucharadas soperas de azúcar y un poquitín de agua.
7- Cuando el azúcar se haya disuelto y comiencen a caramelizarse, añadimos el caldo de verduras o pollo y dejamos cocinar las endibias por ambas caras hasta que estén blanditas. Escurrimos y reservamos.

8- Extendemos la masa y la colocamos sobre el molde engrasado cubriendo fondo y lados.
9- Tapamos con papel de aluminio. Ponemos peso y horneamos durante 15 minutos a 180 grados.
10- Retiramos el papel de aluminio.


11- Batimos los huevos en un recipiente hondo y los mezclamos con la sal, la pimienta, el queso rallado y la nata líquida.
12- Colocamos las endibias sobre la masa ( si es necesario las recortamos un poco).
13- Vertemos sobre las endibias la mezcla de huevo y repartimos sobre toda la superficie.
14- Ponemos un poco de jamón ibérico.

15- Metemos al horno precalentado a 180 grados hasta que se vea cuajada y doradita.


Rosquillas de sésamo.


Unas rosquillas de sésamo típicas de los países del Mediterráneo Oriental, que se encuentran en puestos callejeros y sirven para picotear a cualquier hora. Están deliciosas solas o acompañadas de lo que más nos apetezca.
Os aseguro que son muy sencillitas de elaborar y el resultado vale la pena. Que se lo pregunten a mis catadores…
Su aspecto es parecido a los típicos bagels judeo neoyorquinos, aunque su textura, ingredientes y modo de elaboración es diferente. Estas rosquillas, a diferencia de los bagels, no se escaldan en agua antes de hornearlas y llevan un baño de huevo… Distintas e igualmente recomendables, ya veréis!!!


INGREDIENTES:

450 g. de harina de fuerza, 2 cucharaditas de sal, 4 cucharaditas de azúcar, 1 sobre de levadura seca de panadería ( 7 gramos), 125 g. de sémola de trigo, 300 ml. de agua tibia, 25 g. de mantequilla derretida, huevo batido para pincelar y semillas de sésamo al gusto.

ELABORACIÓN:

1- Tamizamos la harina y la sal sobre un bol grande.
2- Añadimos la levadura, el azúcar y la sémola. 
3- Hacemos un hueco en el centro e incorporamos poco a poco el agua tibia.


4- Trabajamos hasta obtener una masa blanda.
5- Amasamos durante 10 minutos y luego tapamos la bola de masa con un paño o con film y dejamos levar en un lugar templado hasta que doble tamaño, una hora más o menos.
6- Recuperamos la bola de masa y la dividimos en porciones de idéntico tamaño, pesándolas.


7- Damos forma  de rosquilla a cada porción, haciendo un churro primero y luego uniendo los extremos. Es una masa muy manejable.
8- Colocamos las rosquillas en 2 bandejas de horno sobre papel vegetal.
9- Pintamos abundantemente con huevo batido y espolvoreamos con semillas de sésamo.


10- Dejamos reposar las rosquillas durante media hora más antes de hornearlas.
11- Precalentamos el horno a 180 grados y horneamos durante 10 minutos. Luego bajamos la temperatura a 160 grados y horneamos 15 minutos más aproximadamente.
12- En cuanto las veamos doraditas, retiramos a una rejilla para que se enfríen completamente.