Bundt cake de whisky y café para Miguel.

Gran pastel de chocolate que combina el café, whisky y cacao en su justa medida, para conseguir un pastel estupendo,  reservado a los adultos, que se mantiene húmedo y delicioso un par de días. Muy adecuado como pastel de cumpleaños de los papis y delicioso para servir acompañado de un buen café o chocolate humeante… 
Se lo dedico a mi querido hermano Miguel, ya que hoy es su cumpleaños y aunque no podemos celebrarlo juntos, ya nos queda menos para vernos…
Este pastel está de rechupete y servido con nata montada o un glaseado que queso queda fabuloso…
                                                   Fuente: “Cocina tecnicolor”            


INGREDIENTES:

360 ml. de café, 120 ml. de whisky, 90 g. de cacao en polvo sin azúcar, 225 g. de mantequilla, 400 g. de azúcar, 280 g. de harina especial bizcochos ( ya contiene levadura), una cucharadita de bicarbonato, media cucharadita de sal, 2 huevos XL y 1 cucharadita de vainilla. 


ELABORACIÓN:

1- En una cazuela ponemos el café, whisky, cacao en polvo y la mantequilla a fuego moderado, removiendo hasta que se derrita la mantequilla.
2- Retiramos del fuego y añadimos el azúcar, mezclando hasta que se disuelva completamente.
3- Dejamos templar 5 minutos.


4- Tamizamos la harina junto con la sal y el bicarbonato en un recipiente hondo.
5- Añadimos los huevos, uno a uno, a la mezcla de café que teníamos reservada y batimos hasta que se mezclen bien.
6- Agregamos la vainilla.
7- Añadimos la mezcla de harina poco a poco, removiendo hasta que todos los ingredientes se integren.


8- Vertemos la masa obtenida en un molde engrasado y horneamos de 45 a 50 minutos a 180 grados, hasta que al insertar un palito en la parte central veamos que sale limpio de adherencias.
9- Dejamos enfriar completamente dentro del molde.
¡¡¡Feliz cumpleaños hermano!!! 

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Panecillos para salchichas.

Hoy vamos a preparar en casa unos hermosos panecillos para salchichas y nos vamos a dar un homenaje con unos deliciosos perritos calientes. No es la comida más sana y light del mundo, claro que no, pero un día es un día y hoy toca colesterol a  “cascoporro”: Salchichas, cebolla crujiente, ketchup, mostaza, patatas fritas…Y Coca-cola!!!
Estos panecillos están requetebuenos y, por supuesto, son estupendos para rellenar con cualquier fiambre de nuestro gusto o una buena capa de Nocilla, que también es muy light…


INGREDIENTES:

500 g. de harina de trigo, 1 cucharadita de sal, 5 cucharaditas de azúcar, 120 g. de agua, 120 g. de leche, 10 g. de levadura fresca de panadería, 1 huevo y 30 g. de mantequilla. Huevo batido para pincelar y semillas de sésamo para espolvorear los panecillos.


ELABORACIÓN:

1- Ponemos la harina y la sal en el bol de la amasadora y le añadimos la levadura disuelta en el agua templadita.
2- Agregamos la leche, el huevo batido y el azúcar. Amasamos en una velocidad baja durante 5 minutos, hasta que todos los ingredientes se vean bien integrados.
3- Agregamos la mantequilla derretida y amasamos 1 minuto más, hasta que se integre.


4- Tapamos la bola de masa con film y dejamos levar hasta que doble su tamaño.
5- Recuperamos la masa y la ponemos sobre la encimera, desgasificándola un poco con los nudillos.
6- Cortamos en porciones de 139 g. y damos forma a los panecillos, colocándolos sobre una bandeja de horno con papel vegetal.


7- Los pincelamos con huevo batido y espolvoreamos sobre ellos semillitas de amapola.
8- Dejamos que leven de nuevo hasta que doblen tamaño.
9- Precalentamos el horno a 180 grados y metemos los panecillos hasta que se vean doraditos.

10- Dejamos que se enfríen sobre una rejilla y a continuación les ponemos las salchichas, cebolla crujiente, ketchup o lo que sea más de nuestro agrado…A disfrutar!!!

Crema de brócoli y calabaza.

Seguimos con nuestra intención de poner más brócoli en nuestra vida. Esa hortaliza casi milagrosa que nos protege frente al cáncer de colon, nos aporta gran cantidad de hierro, ácido fólico,  betacarotenos y nos protege frente a numerosas infecciones… Si os decidís a probar esta crema, estoy segura de que repetiréis. Queda estupenda y muy suave con el dulzor irresistible de la calabaza que marida estupendamente con el brócoli. La acompaño con unos daditos de jamón y algo de huevo cocido. Veréis qué buena…


INGREDIENTES:

1 cebolla, 1 kg. de brócoli, 250 g. de calabaza, 2 patatas, caldo de verduras, sal, pimienta,3 cucharadas soperas de aceite de oliva, huevo duro y jamón en taquitos para acompañar.


ELABORACIÓN:

1- Cortamos la cebolla en daditos y la calabaza en trozos de tamaño similar.
2- Pelamos y troceamos las patatas.
3- Ponemos el aceite en una cazuela grande y salteamos a fuego medio la cebolla, calabaza y patatas salpimentadas durante un minuto, removiendo y mezclando bien.


4- Añadimos el brócoli cortado en ramitas y cubrimos con caldo de verduras ( o agua con un cubito de caldo de verduras). No pondremos líquido en exceso, para que la crema no salga demasiado ligera. Si es necesario ya añadiremos con posterioridad.


5- Tapamos la cazuela y dejamos cocinar a fuego medio hasta que las verduras estén cocidas.


6- Rectificamos la sal si fuese necesario y trituramos con batidora eléctrica. Si nos gusta más ligera la crema, añadimos un poco más de caldo de verduras.
7- Servimos calentita y acompañada de huevo cocido y unos daditos de jamón.
Apta para todos los públicos y absolutamente deliciosa.

Acuarela Cake.

Ayer fue mi cumpleaños. Muchísimas gracias a tod@s por vuestras felicitaciones en mensajes, whatsapp, facebook y en el blog, sois lo más… Casi nunca suelo preparar nada especial si yo soy la protagonista, pero en esta ocasión he querido hacer una excepción y obsequiar a mi familia con este pastel que hacía tiempo esperaba su ocasión. Aunque es laboriosillo de hacer, si nos organizamos el trabajo con tranquilidad y una buena música que acompañe… Sale sin dificultad, es divertido de hacer y lo veo estupendo para celebrar una ocasión especial como ésta y soplar mis velas pidiendo un deseo verdaderamente importante para mí…
Además… ¡¡Madre mía, qué buenísimo está!!

                                                                                                  Fuente: “Sweetapolita”


INGREDIENTES:

Cada uno de los 3 bizcochos del pastel lleva:  100 g. de mantequilla, 100 g. de azúcar, 100 g. de harina con levadura, pizca de sal, 2 huevos y una cucharadita de esencia de vainilla.
Almíbar:  150 ml. de agua, 150 g. de azúcar y 2 cucharaditas de vainilla líquida.
Crema de relleno y cobertura:  300 g. de mantequilla, 300 g. de azúcar glas y 2 cucharaditas de vainilla líquida.
Colorante “Ice blue” de Sugarflair y colorante “Violet” de Wilton.


ELABORACIÓN:

1- Preparamos 3 moldes redondos iguales ( 20 cm.) con papel vegetal y engrasados.
2- Batimos la mantequilla con el azúcar a velocidad alta hasta que doble tamaño y se vea esponjosa, unos 5 minutos.
3- Añadimos los huevos, uno a uno y seguimos batiendo a velocidad alta.
4- Ponemos la vainilla y mezclamos.


5- Bajamos la velocidad de batido y agregamos la harina tamizada con la sal, poco a poco, mezclando hasta conseguir una masa uniforme.

6- Repartimos la misma cantidad de masa en cada molde ( pesándola y dividiéndola entre 3 )
7- Metemos al horno precalentado. ( Yo he puesto 2 bizcochos en una bandeja y el otro debajo y han quedado perfectos, igualitos).
8- Horneamos a 180 grados hasta que al pinchar el centro con un palito salga limpio de adherencias.
9- Desmoldamos sobre una rejilla y dejamos que se enfríen completamente.



10- Almíbar para los bizcochos:  Ponemos los ingredientes al fuego y dejamos reducir hasta que se vea una textura almíbar.

En el momento de montar el pastel, pincharemos los bizcochos con un palito de brocheta y bañaremos con este almíbar cada uno de ellos.
11- Crema de relleno y cobertura:  Batimos a velocidad alta la mantequilla a temperatura ambiente junto con el azúcar glas, durante unos 5 minutos. Añadimos la vainilla líquida y batimos 1 minuto más.
12- Para montar el pastel: Ponemos una capa de crema sobre el primer bizcocho. Encima colocamos el segundo bizcocho y otra capa de crema. Por último, el tercer bizcocho y lo cubrimos de crema, procurando que queden perfectamente alineados.


13- Cubrimos el pastel con una fina capita de crema para alisarlo tapando las imperfecciones y lo metemos al frigorífico durante media hora para que se endurezca un poco y se asiente la crema.

14- Mientras, teñiremos una parte de crema con una pizquita de colorante ” Ice blue” de Sugarflair. Otra parte de crema, con algo más del mismo colorante, para conseguir un azul más intenso. Por último, otra parte de crema con una pizca de colorante “Violet” de Wilton.
15- Recuperamos el pastel del frigorífico y comenzamos a cubrirlo por la parte superior con la crema violeta, extendiéndola con la espátula. 


16- A continuación, pondremos la capa inferior de crema azul intenso y, por último, la capa del medio, de azul suave.

Se trata de que los colores se unan y entremezclen formando un degradado.
17- Vamos alisando poco a poco la superficie girando el pastel y retirando con la espátula la crema sobrante hasta dejarlo con el acabado que nos guste más.
18- Decoramos con unas pequeñas florecillas de fondant.

Gambas con bechamel.

Un nuevo reto que nos propone Carmen para seguir experimentando con las recetas de su tía Alia. En esta ocasión me he decantado por la receta salada, para regocijo de toda mi familia…Les ha encantado!!!
Estas deliciosas gambas han volado literalmente de los platos y aunque son algo laboriosas de hacer, ya que hay que ser pacientes e ir encapotándolas una a una, el resultado vale la pena. Su sabor recuerda al de las deliciosas croquetas de gambas, pero mucho más placenteras de comer, puesto que bajo el crujiente rebozado y la capa de suave bechamel, nos aguarda la exquisita gamba entera… Para repetir!!!


INGREDIENTES:

Gambas o langostinos cocidos, 3 cucharadas soperas de harina, media cucharadita de sal, 1 chorrito de aceite de oliva virgen, pizca de nuez moscada, leche, 2 huevos batidos, pan rallado y aceite de oliva para freir. 


ELABORACIÓN:

1- Pelamos las gambas cocidas dejándoles la parte final de la cola sin pelar. Reservamos.
2- Preparamos una bechamel bastante espesita:  Ponemos en un cazo un chorrito de aceite de oliva virgen y añadimos la harina. 
3- Removemos muy bien y cocinamos a fuego medio un minuto, hasta que la harina se tueste.
4- Añadimos la leche, la nuez moscada y la sal. Removemos constantemente con unas varillas y cocinamos a fuego lento hasta que espese la salsa. Esperamos un par de minutos a que se temple.


5- Tomamos las gambas por la cola y las pasamos por la salsa bechamel. Las colocamos sobre un plato y dejamos que se enfríen.
6- Las pasamos ahora por huevo y pan rallado y freimos en abundante aceite caliente por ambos lados.


7- Escurrimos sobre papel absorbente y servimos recién hechas. Deliciosas!!!

Hoy cumplo un año más que el año pasado, vamos, poquísimos todavía…Y éste es mi pastel de cumpleaños con el que soplaré las velas y pediré un deseo muy importante para mí.

Mañana os lo enseño para que os sirváis un trocito virtual…Muaccs.

Garbanzos con bacalao.

Un guiso clásico de toda la vida, ideal para estos días de frío en los que lo que más  apetece es la legumbre y la cuchara. Estamos en tiempo de Cuaresma, no puede faltar el bacalao en nuestras mesas y si es acompañado de estos deliciosos garbanzos salmantinos, con su toque de ajo y guindilla…Mejor que mejor.
Enseguida llegará el calor a las tierras murcianas y estos platos que tanto me gustan se quedarán esperando tiempos más frescos…

INGREDIENTES:

3 trozos grandes de bacalao desalado, 1 kg. de garbanzos remojados, 2 zanahorias, 1 cebolla, 4 dientes de ajo, perejil picado, 2 piquillos, 2 cucharadas soperas de salsa de tomate,1 cubito de caldo de verduras, 1 cucharadita de pimentón dulce, 1 guindilla, 2 hojas de laurel, aceite de oliva y sal.


ELABORACIÓN:

1- Ponemos los garbanzos remojados en una cazuela grande con 2 hojas de laurel y las zanahorias  peladas cortadas en trozos grandes.
2- Cubrimos con agua y llevamos a ebullición, desespumando y añadiendo un poco de agua fría para cortar la cocción al menos 3 veces y un cubito de caldo de verduras.


3- Hacemos un sofrito en una sartén con un poco de aceite, la cebolla y ajo picados finitos. En cuanto estén blanditos, añadimos 2 cucharadas de salsa de tomate, los 2 pimientos del piquillo troceados y la guindilla.
4- Dejamos cocinar unos minutos el sofrito y añadimos una cucharadita de pimentón dulce y algo de perejil picado. Mezclamos bien y añadimos el sofrito a la cazuela dónde se están cocinando los garbanzos.

5- Dejamos cocinar hasta que los garbanzos estén en su punto. Cuando veamos que ya están blanditos apagamos el fuego y añadimos el bacalao troceado pequeño ( sin espinas) y tapamos la cazuela.
Se cocinará con el calor residual.
6- Rectificamos la sal, si fuese necesario. Dejamos reposar el guiso y servimos caliente.

Hojaldre de fresas con nata.

Cuando necesitamos un postre sencillo que guste a pequeños y mayores en menos de media hora sobre nuestra mesa, esta que hoy os presento es una opción estupenda. 
Plancha de hojaldre fresco, nata para montar con algo de azúcar glas y fresas frescas cortadas en pequeños trozos, con las que rellenaremos nuestro hojaldre tras el horneado. Eso es todo.  Sencillo, rápido y de lo más resultón.
Veréis que al poner el plato en la mesa los conitos desaparecen por arte de magia…
A ver quién es capaz de comerse sólo un cucurucho de fresas con nata…Yo no.

INGREDIENTES:

1 Plancha de hojaldre fresco, 250 ml. de nata para montar, 5 ó 6 cucharadas de azúcar glas, huevo batido para pincelar el hojaldre, fresas frescas y 2 cucharaditas de azúcar glas para espolvorear.
 

ELABORACIÓN:

1- Extendemos el hojaldre sobre una encimera y cortamos tiras verticales de 2 cm. de ancho.
2- Las colocamos alrededor de los moldes de latón con forma de cucurucho ( en cualquier tienda de menaje se pueden encontrar fácilmente).
3- Colocamos los cucuruchos sobre una bandeja de horno con papel vegetal. 


4- Pincelamos el hojaldre con huevo batido y metemos al horno precalentado a 180 grados hasta que se vean doraditos.

5- Retiramos del horno y desmoldamos sobre una rejilla. Dejamos enfriar completamente antes de rellenar.


6- Montamos la nata muy fría y cuando está casi montada añadimos 5 ó 6 cucharadas de azúcar glas.

7- La ponemos en una manga pastelera con boquilla rizada.
8- Cortamos las fresas frescas lavadas y muy bien secas en pequeños trozos.



9- Rellenamos los conitos alternando fresas y nata.
10- Espolvoreamos con azúcar glas. Servimos fríos.

Cazuelitas de brócoli con chorizo.

Hace unos días hablaba con unas amigas de las increibles propiedades del brócoli. Ha dado en llamarse la “hortaliza anticancerígena” por sus cualidades preventivas del cáncer de colon. A la mujeres nos viene fenomenal por la gran cantidad de hierro y calcio que nos aporta. Es diurético, con alto contenido en betacaroteno y previene asimismo las infecciones infantiles y ayuda a los fumadores a paliar los terribles efectos del humo del tabaco. Conclusión : “Ponga brócoli en su vida”.
Y eso es lo que me he propuesto. Si ya antes formaba parte importante en la alimentación de mi familia, desde ahora mucho más…


INGREDIENTES:

Brócoli, 2 dientes de ajo, 1 chorizo ahumado, 3 huevos, perejil picado, queso rallado y sal.


ELABORACIÓN:

1- Ponemos a cocer  el brócoli troceado en una cazuela con abundante agua salada y dos dientes de ajo laminados.
2- Escurrimos el agua y lo cortamos en trozos pequeños.
3- Retiramos la piel al chorizo ahumado y lo cortamos en dados de pequeño tamaño.

4- En un cuenco batimos 3 huevos con algo de sal y perejil picado hasta que estén bien esponjosos.
5- Ponemos en unas cazuelitas resistentes al horno algo de brócoli, chorizo ahumado y vertemos la mezcla de huevo por encima, sin llegar la borde.


6- Espolvoreamos con queso rallado.
7- Horneamos a 180 grados hasta que veamos que la mezcla ha cuajado y el queso se ha fundido.


Mirad qué cazuelita tan apetecible y rica. Lo dicho: “Ponga brócoli en su vida”.

Brazo de chocolate y frambuesas.


Postre bien sencillo que hará las delicias de todos los comensales. Imposible resistirse a los encantos de esta delicia dulce. Bizcocho esponjoso de chocolate, una gruesa capa de nata montada sobre la que salpicaremos frambuesas frescas en su punto óptimo de madurez, con esa deliciosa acidez que las hace irresistibles… Algo de azúcar glas y unos pistachos picados para decorar y acompañar a las frambuesas.
Este bizcocho chocolateado se funde en la boca, cremoso, suave, un bocado de Gloria…
Las planchas de bizcocho para brazo no llevan mantequilla,  para que queden esponjosas y flexibles y no se cuarteen en el momento de enrollarlas, lo que estropea el resultado final.


INGREDIENTES:

3 huevos, 75 g. de azúcar, 1 chorrito de vainilla líquida, 65 g. de harina, 15 g. de cacao en polvo sin azúcar, 200 ml. de nata para montar, 5 cucharadas de azúcar glas, frambuesas frescas y pistachos para decorar.


ELABORACIÓN:

1- Batimos los huevos con el azúcar a velocidad máxima. Parte muy importante, ya que vamos a meter aire en la masa y de ello dependerá la esponjosidad del bizcocho.
2- Cuando veamos que la mezcla ha doblado su volumen y está cremosa y esponjosa, añadimos la vainilla desde el borde del recipiente y seguimos batiendo la mezcla.
3- Tamizamos la harina con el cacao en polvo.

4- Bajamos la velocidad de batido y añadimos la harina y cacao tamizados poco a poco hasta conseguir una masa suave con todos los ingredientes bien integrados.
5- Vertemos la masa sobre una bandeja de horno con papel vegetal y alisamos la superficie con una espátula. Dejamos caer la bandeja sobre la encimera un par de veces para que la masa se extienda de modo uniforme.
6- Horneamos a 180 grados durante 10 minutos , ni 1 minuto más ni 1 minuto menos (si queremos un bizcocho en su punto, no debe dorarse ni tampoco quedarse crudo claro).


7- Retiramos del horno y desmoldamos la plancha de bizcocho sobre un paño ligeramente humedecido. Despegamos el papel vegetal y ayudándonos con el paño enrollamos el bizcocho sobre sí mismo. ( Debemos enrollar el bizcocho cuando todavía está caliente).
8- Dejamos que se enfríe completamente así enrollado con el paño.
9- Montamos la nata ( muy fría y con el recipiente en el que la vamos a montar igualmente frío) y le añadimos cuando está casi montada el azúcar glas poco a poco.


10- Desenrollamos el bizcocho y extendemos la nata sobre él con una espátula. Salpicamos con frambuesas frescas y enrollamos de nuevo el bizcocho sobre sí mismo.
11- Tamizamos algo de azúcar glas sobre él y decoramos con frambuesas y pistachos troceados.

Empanadillas criollas.

Hoy os propongo esta receta de empanadillas criollas que estoy segura de que os va a resultar muy útil. Quedan estupendas, son muy sencillas de hacer tanto el relleno como la masa y dan mucho juego en una casa. Fabulosas como entrante o picoteo, incluso estupendas para tentempié a media mañana o en la merienda. Si las añadís a vuestros menús festivos, veréis que son de las cosas que antes se acaban. Pocos se resisten a los encantos de unas aromáticas y ricas empanadillas criollas. 


INGREDIENTES:

Masa:  500 g. de harina de trigo, 1 cucharadita de sal, medio vaso de vino blanco, medio vaso de leche y medio vaso de agua.

Relleno:  600 g. de ternera picada, medio pimiento rojo, 1 cebolla, 2 tomates maduros, uvas pasas al gusto, aceitunas a rodajas al gusto, 1 cucharadita de comino en polvo, 1 cucharadita de pimentón dulce, aceite de oliva, sal y pimienta negra.


ELABORACIÓN:

1- Lo primero que tenemos que hacer es el relleno, para que esté frío en el momento de ponerlo sobre la masa de las empanadillas.
Para ello, picamos finamente el pimiento, la cebolla y los tomates sin piel .
2- Ponemos en una sartén 2 cucharadas de aceite de oliva y rehogamos las verduras picadas, mezclando bien hasta que estén blanditas.


3- Añadimos la carne, mezclamos y en cuanto suelte su jugo agregamos el comino, pimentón, sal y pimienta. 
Dejamos cocinar un par de minutos removiendo constantemente y retiramos del fuego para que la carne no se seque.
4- Agregamos las aceitunas cortadas a rodajitas y un puñadito de pasas. Mezclamos bien.


5- Para la masa:  Ponemos la harina y sal en un bol y hacemos un agujero en el centro. 
6- Vertemos sobre ella, el vino, la leche y el agua. Comenzamos a mezclar con suavidad todos los ingredientes de la masa hasta que veamos que está manejable. Si es necesario añadimos algo más de agua.
7- La ponemos sobre la encimera y amasamos hasta obtener una masa lisa y elástica con todos los ingredientes integrados.


8- La estiramos con un rodillo dejando un grosor de unos 3 milímetros y damos forma a las empanadillas con un cortador redondo ( yo he utilizado la boca de un tazón de desayuno ).
9- Ponemos un poco de relleno en el centro de la masa y cerramos sellando los bordes con los dedos, presionando ligeramente y pellizcando la masa para que no se abra durante el horneado.


10- Las vamos colocando sobre la bandeja en la que las hornearemos sobre papel vegetal. 
11- Pincelamos con huevo batido.
12- Horneamos a 180 grados ( horno precalentado ) hasta que adquieran color doradito.