Pan de azafrán de Cornualles

Esta receta está sacada del libro “Panes del mundo”. Es un libro estupendo con unas recetas de pan que me fascinan y unas fotos deliciosas.
El ” pan de azafrán de Cornualles”, también llamado pastel de azafrán, es un pan delicioso y aromatizado con especias, contiene hebras de azafrán y tiene forma de pan de molde. Su sabor y textura son sensacionales.

INGREDIENTES: 300 ml. de leche, media cucharadita de azafrán en hebras, 400 g. de harina de trigo, 25 g. de levadura fresca, 50 g. de almendras molidas, media cucharadita de nuez moscada, media cucharadita de canela, 60 g. de azúcar, media cucharadita de sal, 75 g. de mantequilla blandita, 50 g. de pasas sultanas ( sin pepitas) y 50 g. de pasas moscatel (sin pepitas).
Puede ponérsele glasa una vez horneado, en tal caso, necesitaríamos 2 cucharadas de leche y 2 cucharadas de azúcar. Calentaríamos la leche y el azúcar hasta que éste se disuelva y reservaríamos la glasa para pincelar el pan una vez horneado.

ELABORACIÓN: Calentamos la mitad de la leche y en esta leche caliente, ponemos las hebras de azafrán, removemos y dejamos en infusión 30 minutos.
Calentamos la leche restante hasta que esté templada.
Ponemos 50 g. de harina en un bol pequeño, desmenuzamos la levadura y añadimos la leche templada.Mezclamos bien y dejamos reposar 15 minutos, hasta que fermente la levadura.
Mezclamos la harina restante junto con las almendras molidas, las especias, azúcar, sal y hacemos un volcán en el centro.
Echamos en él la infusión de azafrán, mixtura de levadura y la mantequilla blandita y mezclamos bien hasta obtener una masa blanda.
ponemos la masa sobre una superficie enharinada y la trabajamos 5 minutos, hasta que quede lisa y elástica.
La ponemos en un bol untado con aceite y la cubrimos, dejándola levar 90 minutos, hasta que doble tamaño.
De nuevo la pondremos en una superficie y la noqueamos y amasamos añadiendo las pasas e integrándolas bien.
Ponemos la masa en un molde tipo cake, forrado con papel vegetal y tapamos con film, dejando levar de nuevo, hasta que la masa alcance el borde del molde.
Precalentamos el horno a 220 grados y cocemos 10 minutos con esta temperatura, bajando luego a 190 grados y seguimos la cocción 20 minutos más, hasta que el pan esté doradito.
Retiramos del molde y si queremos, es el momento de glasear.

Se corta en rodajitas cuando está templado o frío y, a disfrutar de su sabor y aroma.
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Calamares encebollados

Una de las cosas que comemos durante el veraneo en Galicia son las “luras” de la Ría con patatas fritas.
Unos deliciosos calamares pequeñitos pescados en las rías gallegas , que se cocinan en su tinta con patatas fritas y mucha, mucha cebolla . Su sabor es delicioso y en cualquier pequeño restaurante gallego de la costa puedes disfrutar de este manjar.
Fruto de la morriña que todavía me invade es la receta de hoy. Yo no tengo luras, pero sí he comprado unos buenos calamares y los he cocinado con tanto cariño y esmero que , al final, parecían luras.
INGREDIENTES: 1 kg. de calamares, 2 cebollas grandes, 4 bolsitas de tinta de calamar, sal, pimienta, aceite de oliva y patatas fritas cortadas palito.
ELABORACIÓN: En una sartén o cazuela bien grande ponemos a pochar las cebollas cortadas finamente en juliana con un poco de aceite de oliva.
Mientras limpiamos con esmero los calamares, retirando los huesitos y lavándolos muy bien.
Cuando la cebolla está bien pochadita y blanda, es el momento de añadir la tinta de calamar. Yo he puesto 4 bolsitas pequeñas. Damos unas vueltas con la cuchara de madera y mezclamos bien la preparación.Añadimos ahora los calamares a la sartén.
Tapamos  y dejamos cocinar a fuego medio hasta que veamos que los calamares están tiernitos ( el tiempo varía mucho de unos calamares a otros).
 La salsa se verá espesita al final de la cocción y la cebolla muy blandita, casi deshecha.
En otra sartén freimos las patatas cortadas palito y las reservamos.
Para presentar el plato, pondremos las patatas y, sobre ellas los calamares encebollados y con mucha salsa, regando bien las patatas.
Sólo nos queda disfrutar de su sabor. También decir que es un estupendo relleno para empanadas, la salsa empapa la masa y le da un sabor inigualable. Espero que os guste tanto como a mí. Besos.

Tarta de carne picada

Se han acabado las vacaciones, ya estamos de nuevo en casa organizándolo todo para la vuelta al cole y al trabajo, acostumbrando el cuerpo otra vez al calor intenso y, en definitiva, volver a empezar.

Hoy he preparado una tarta de carne picada y patatas, en casa ha gustado mucho y ahora toca chapuzón en la piscina, con el recuerdo de Galicia en mi retina, su color verde y fresco, su olor, la familia que se queda allí…la morriña que tarda unos días en marcharse…ya debería estar acostumbrada…

INGREDIENTES: 700 g. de carne de ternera picada, 3 huevos, sal, pimienta negra recién molida, pimentón dulce, 1 cucharadita de hierbas provenzales, 1 cebolla grande, 2 dientes de ajo, 1 manojito de perejil fresco, 7 patatas hervidas y  400 g. de tomates maduritos.

ELABORACIÓN: mezclar la carne picada con los huevos batidos, la pimienta, sal, hierbas provenzales y un poquito de perejil finamente picado.
Pelamos la cebolla y los dientes de ajo y los picamos muy finitos ( yo utilicé picadora eléctrica) .
Agregamos a la masa de carne las cebollas y ajo picados.
Engrasamos una fuente de horno del tamaño adecuado o bien la forramos con papel vegetal.
Pelamos las patatas hervidas ,  las cortamos en rodajas y forramos el fondo del molde con estas rodajas, cuidando que quede bien cubierto.
Distribuimos la masa de carne por encima de las rodajas de patata. Cocinamos el pastel de carne picada durante 30 minutos en el horno precalentado a 220 grados.
Mientras tanto, lavamos los tomates y cortamos rodajitas. Al cabo de 15 minutos de cocción, sacamos del horno el pastel y colocamos con cuidado las rodajas de tomate en forma de círculo, hasta cubrir toda la superficie del pastel.
Metemos al horno 30 minutos más, hasta que veamos que los tomates se han asado bien.
Antes de servir, espolvoreamos con pimentón y perejil fresco picadito. Podemos desmoldarlo o servirlo directamente en el molde.

En mi casa ha sido un éxito, espero que os guste . Un besote a todos.

En la Escuela de hostelería de Vigo

Ayer por la mañana mi blog me dio una nueva e inesperada satisfacción, conocer la magnífica ” Escuela de hostelería de Vigo”, de la mano de su directora Elena Zulueta de Madariaga.
¿quién me iba a decir a mí que, con sólo cuatro meses en este mundo blogeril,  podría hacer cosas que me hacen tan feliz?

Elena me recibió con una sonrisa en la boca y es una magnífica anfitriona.

Nos enseñó las instalaciones a mi marido y a mí, explicándonos con todo lujo de detalles el proceso de formación de los alumnos, los cursos que pueden hacerse, para qué utilizan cada aula, los materiales de trabajo, el profesorado, las titulaciones…

Esta escuela es un lugar privilegiado en el corazón de Galicia, que cuenta con unas magníficas instalaciones y un profesorado muy cualificado y de aquí salen los alumnos con su título oficial debajo del brazo, preparados para dirigir sus empresas o trabajar en cualquier lugar del mundo. A partir de 20 años, pueden hacer uno de sus cursos de 1 año de duración y optar al título oficial. ¡Qué maravilla!
Hemos pasado una mañana deliciosa en compañia de Elena, le hice mil quinientas preguntas sobre todo tipo de temas y ella me respondió amablemente haciéndonos sentir en nuestra casa en todo momento.

Me explicó cómo hacer esa cúpula de azúcar del postre que presentó al concurso de Tito y a mí me tiene fascinada…Elena hace fácil lo difícil, esa es una cualidad de los “maestros”.

Muchas gracias por tu acogida Elena, espero repetir risas contigo y más momentos como el de ayer…para mí inolvidables.

Por si queda alguien que no conoce el blog de Elena , dónde disfrutar de recetas increibles e impecables y ver el interior de la Escuela de hostelería , aquí os dejo su dirección : “cuatroespecias”

Quiero recordaros que Elena tiene un concurso en marcha con unos premios increibles, todos estamos pensando ya la receta…



Caminando por Santiago

Siempre es un placer pasear por las calles de esta hermosa ciudad.No voy a descubrir nada nuevo ni que no se haya dicho ya, sólo quiero mostrar unos rinconcitos de Santiago, ciudad dónde he vivido durante diez años, quizás los más importantes de mi vida o los que más me han marcado y ahora, paseando por estas calles, vuelvo a revivirlos…

Los peregrinos llegan a Santiago y están a punto de abrazar al Apóstol, todos coinciden en que no será la última vez que hacen este mágico Camino…

La Calle del Franco es famosa por su ruta de vinos y tapeo de gran calidad: empanada, pulpo, croquetas, marisco, tortilla, zorza…todo delicioso.

Las tiendas de souvenirs están llenas de réplicas del famoso bastón del peregrino, con su concha y su calabaza…un recuerdo para llevarse de vuelta a casa…

Cada rincón de Santiago es bellísimo, imagino a los tunos tocando las serenatas a las muchachitas asomadas a estos balcones. Santiago es una ciudad universitaria muy importante y clásica. El bullicio estudiantil llena sus calles en invierno…

Hay muchos dulces típicos de Santiago, pero el más conocido, sin duda, es la “Tarta se Santiago”. La almendra y los huevos caseros la hacen irresistible…

Durante la Edad Media, el gremio de los plateros y azabacheros era muy importante en Santiago. Sigue habiendo verdaderas maravillas en plata y azabache…

  Las cerámicas de “Galos” y “Sargadelos” también se han hecho mundialmente conocidas y todos los gallegos que andamos por el mundo sacamos nuestra vajilla de Sargadelos en las ocasiones especiales…

Los “encajes de Camariñas”, hechos por las mujeres de este famoso pueblo de la “costa da morte”, se encuentran en las mejores tiendas de Santiago. Vale la pena tener en casa alguna de estas obras de arte y, si eres afortunada,-o, una mantelería o juego de cama. Joyas que pasan de madres a hijas en las casas gallegas.

Un museo en cada esquina…belleza y cultura.

Platerías, con su fuente de los caballos. Las actuaciones y el teatro en la calle encuentran aquí un escenario imposible de mejorar…

Detalle de la fachada de la Catedral que da a Platerías…

El incienso purifica al peregrino… Es un espectáculo impresionante ver volar el botafumeiro sobre las cabezas de los fieles en la catedral.

Siempre mirando al cielo, para no perdernos tanta belleza…

He visto a muchos peregrinos con lágrimas en los ojos al llegar a Santiago y ver al Apóstol. Cada uno tiene sus razones, todas buenas, para hacer este Camino.

Mi niña Gloria y yo, en una terraza al lado de la catedral, disfrutando de la familia y las vistas…

Los dos quesos más típicos de Galicia se pueden encontrar en cada rincón de Santiago, hay pequeños comercios con productos deliciosos e irresistibles…

Cae la tarde y pasear por Santiago se hace todavía más bonito y romántico si cabe…

Nos vamos a casa y dejamos estas calles de piedra, estas calles bulliciosas llenas de peregrinos , los colores de una ciudad llena de historia en cada rincón…”Siempre nos quedará Santiago”…

Marisqueiras

Esta mañana bastante tempranito me he bajado a la playa y he visto que las ” marisqueiras ” venían con sus cubos y rastrillos, preparadas para la faena diaria. Me gusta mucho observarlas desde cerca sin molestar y mirar atentamente lo que recogen del arenal con tantísimo esfuerzo, invierno y verano, llueva o no.
Las admiro y respeto profundamente su trabajo, son mujeres duras y de raza, acostumbradas a todo.

He pasado una mañana divina hablando con ellas y fotografiándolas . Ahora sé que están mejor que hace unos años, organizadas en cooperativas, se ayudan unas a otras y cotizan a la seguridad social, como un autónomo más. Aquí en Moaña son unas cien mujeres, que , a pesar de los años, son fuertes y luchadoras. Las admiro de verdad…

El fruto de su trabajo, las siembran pequeñitas y las recogen cuando alcanzan el tamaño adecuado.

Charlas y risas mientras trabajan…y también penas…

No se van a casa hasta que no llenan la red, a veces hasta cuatro horas con la espalda doblada…

Marisqueiras de Moaña, recogiendo almejas y berberechos…

Un cubo, unos guantes y un rastrillo son sus ayudantes…

La ría de Vigo al fondo con sus preciosas vistas…Un regalo.

Separan el marisco por tamaños y devuelven al mar los que deben seguir creciendo…

Con este aparejo llamado “angazo” sacan las almejas cuando la marea está más alta  y tienen que meterse hasta dónde haga falta…

Ya falta menos para llenar la red…y marcharse a casa.

Mañana estarán en los mercados de toda España a nuestra disposición, para las paellitas, al natural con limón, a la marinera…

Yo cuando regrese a casa y las vea en el mercado, me acordaré de estas mujeres fuertes y amables y esbozaré una sonrisa con mi bolsita de almejas…

Paseo por la Plaza de Moaña

Hoy toca pasear por la Plaza de Moaña, un pueblo marinero en la ría de Vigo, con un microclima suave durante todo el año, gentes sencillas y amables , que viven de la pesca, agricultura, marisqueo y turismo.
Me he dado un paseo por la Plaza. Me gusta el bullicio de las mujeres vendiendo los productos de su huerta, los pescados fresquísimos, mariscos, miel, aguardiente, flores…un disfrute para los sentidos.

Lechugas y tomates de la huerta, aguardiente, judías…

Las manos de las mujeres trabajadoras, curtidas en mil y una faenas…

Qué calabacines más hermosos y estas lechugas tan tiernas…

Una calabaza estupenda, ya pienso en el bizcocho que podría hacer…

Festival de colores…un poco de todo.

Pimientos de Padrón y buenas remolachas…

Sardinas frescas para la brasa…Mmmm

Fanecas, me encantan fritas o guisaditas…

Rapantes, tan frescos que se escapan…

El bullicio de la mañana y el duro trabajo…

Muchos pimientos. ¿Los rellenamos ?

Un peso a la antigua usanza… precioso y preciso.

Rinconcitos de Galicia

Estoy de vacaciones en mi tierra y quiero compartir con vosotros mis paseos veraniegos por esta tierra verde y maravillosa, llena de rincones con encanto. Como vivo tan lejos de ella, cuando vuelvo recargo las pilas y descubro lugares que para mí antes pasaban desapercibidos y ahora están llenos de recuerdos y magia…

Se prepara el otoño, los castaños están llenitos de castañas…preciosos.

Casita de campo con su ” cruceiro ” y su jardín, paz y tranquilidad…

Las moras a los lados del camino, no me puedo resistir, están deliciosas…

Uvas blancas, este año parece que se espera buena cosecha y abundancia, ojalá…

Ovejitas, estamos en el campo, ¡ qué cosa más bonita!.

Faltan pocos días para la vendimia, se nota en el color y en el aroma de las uvas, una delicia…

 
Una señora me regaló manzanas recién cogidas del árbol y yo, feliz… con moras y manzanas.

Campos de maiz, de pequeña jugaba al escondite entre ellos…sin estropearlos ¿ eh

Es un placer caminar entre las parras, todo tan verde y maravilloso…

Lubina del Mediterráneo con ñoras

La primera vez que comí una lubina como esta fue en casa de Pepe y Esperanza, en La Torre de la Horadada, una localidad mediterránea próxima a Murcia. Nuestro amigo Pepe la compró en la mejor pescadería de la zona y nos la preparó con todo su esmero. Allí a su lado aprendí a prepararla y hoy es un clásico en mi casa. No siempre tengo lubina salvaje, pescada en el mar mediterráneo, pero hoy sí, nuestro pescador particular ( Chema) , apareció con cinco hermosas lubinas y las hemos preparado al modo de Pepe. Su sabor en nada se parece a las de piscifactoría, es suave y delicioso, incrementado por las ñoras y los ajos confitados, un placer irresistible.

INGREDIENTES:  2 ó 3 lubinas salvajes (en su defecto, de piscifactoría), 6 ñoras, 8 ó 9 dientes de ajo, aceite de oliva virgen extra, sal, patatas y champiñones para acompañar. Perejil para adornar.

ELABORACIÓN: en una pequeña sartén ponemos a confitar los ajos pelados y fileteados a fuego muy pero que muy lento, con bastante aceite de oliva virgen. Los ajos deben ir soltando todo su sabor en el aceite y cocinándose muy lentamente, sin dorarse.
A media cocción incorporamos las ñoras troceadas y sin las semillas. Seguimos cocinando a fuego lento. Observaremos que el aceite toma un color naranja por las ñoras y que hay un aroma irresistible en toda la casa.
Preparamos las lubinas bien limpitas y abiertas con la sal puesta en una placa de horno y vertemos la salsa hecha con los ajos y las ñoras por encima, regándolas bien y reservando un poco de salsa para después.
Horneamos a fuego medio hasta que el pescado esté hecho a nuestro gusto .
Como guarnición yo he preparado unas patatas con champiñones, fritas en un buen aceite y regadas con un poco de salsa de ajos y ñoras.
Este plato debe servirse recién hecho y calentito.

Espero que os haya gustado y os animéis a probarlo.

Ensaimadas de Mallorca

Estas pastas en forma de espiral son muy populares en España. Antes se usaba un tipo de manteca llamada saim para untar las tiras de masa azucarada, pero en la actualidad se usa la mantequilla, con lo que el sabor es aún más delicioso.

INGREDIENTES: 225 g. de harina de trigo, media cucharadita de sal,  50 g. de azúcar blanco, 15 g. de levadura fresca, 5 cucharadas de leche templada, 1 huevo, 2 cucharadas de aceite de girasol, 50 g. de mantequilla fundida, y azúcar glas para decorar.

ELABORACIÓN: Tamizamos la harina junto con la sal en un bol. Agregamos el azúcar y hacemos un volcán en el centro.
Mezclamos la levadura con la leche y vertemos el líquido cremoso en el cráter del volcán.
Espolvorear un poco de la mixtura de harina por encima de este líquido.
Dejar en reposo en un lugar cálido durante 15 minutos, hasta que esté espumosa.
Batir el huevo junto con el aceite de girasol. Añadir la mixtura de harina y mezclar hasta formar una masa blanda.
Poner la masa sobre una superficie enharinada y trabajarla  10 minutos, hasta que esté lisa y elástica.
Ponerla en un cuenco untado con aceite cubierto y dejamos levar 1 hora, hasta que doble su tamaño.

Poner de nuevo la masa en superficie enharinada. Noquearla y dividirla en partes iguales. Dar a cada una de las partes la forma de cuerda.
Verter la mantequilla fundida en un plato y embadurnar con ella las tiras de masa.
Enrollarlas en forma de espiral y ponerlas separadas en una placa de horno.Cubrir con plástico transparente y dejar levar 45 minutos, hasta doblar su tamaño.
Precalentar el horno a 190 grados. Pintar las ensaimadas con agua y azúcar glas y hornearlas durante 10 minutos.
Enfriar en rejilla y espolvorear con abundante azúcar glas. Calentitas son deliciosas.

Quiero dedicar estas ensaimadas a Quique, Mary, Iris, Lucita y Marcial y darles las gracias por todo.
Espero verlos muy pronto.
También quiero dedicárselas a Juana, que anda perdida por esos castillos del mundo con sus rizos al viento.

Ya que hoy tengo en casa estos dulces de tu tierra, me acuerdo de tí y te los dedico.Un beso a todos.